Buscan a los dos jóvenes embozados que arrancaron la cámara del palacio Dar al- Horra

Estado en el que ha quedado el dispositivo tras el acto vandálico./FERMÍN RODRÍGUEZ
Estado en el que ha quedado el dispositivo tras el acto vandálico. / FERMÍN RODRÍGUEZ

Aunque los infractores, con edades de entre 18 y 20 años, se cubrieron el rostro con camisetas, la Policía Nacional tiene su imagen y descripciones

PILAR GARCÍA-TREVIJANOGranada

La Policía busca a dos varones de edades comprendidas entre 18 y 20 años responsables de arrancar la cámara de videovigilancia del Callejón de las Monjas, que protege al palacio Dar al- Horra, situado en el barrio del Albaicín. Los hechos ocurrieron en la madrugada del 7 de agosto, en concreto entre las 01.48 y las 01.52, hora en el que la cámara captó las últimas imágenes. Fuentes cercanas a la Policía Local apuntaron que las grabaciones muestran que el acto «vandálico» fue premeditado, los jóvenes se envolvieron la cara con las camisetas y acometieron contra la videocámara, valorada en 3.412,27 euros.

La Policía Local denunció los hechos ante la Policía Nacional la semana pasada. Los agentes, que ya tienen en su poder las grabaciones y la descripción de las características de los sujetos, investigan los hechos. Según uno de los agentes, en cuestión de poco tiempo se identificará a los responsables: «Tenemos las imágenes y la descripción. Tarde o temprano caerán», sentenció.

Pese a contar con ocho dispositivos, siete tras la infracción, en todo el Albaicín, la Policía ha reforzado la vigilancia en las inmediaciones. Por su parte, el Patronato de la Alhambra tiene contratado a un vigilante jurado que custodia el palacio.

Para proteger el patrimonio histórico de la ciudad, el Ayuntamiento instaló en febrero ocho puntos de vigilancia desplegados en el arco de Elvira, el aljibe del Zenete, la puerta Monaita, el aljibe del Rey, el Palacio de Dar al-Horra y el arco de las Pesas. El sistema informático de la sede policial en la Huerta del Rasillo recoge las imágenes, donde dos funcionarios controlan desde la sala de pantallas estas cámaras y reciben la señal de más de doscientas cámaras pertenecientes a los edificios municipales durante las 24 horas del día.

Ojos en la oscuridad

A diferencia del 'gran hermano' descrito por Orwell, el sistema de videovigilancia en la capital no ha conseguido disuadir a los vándalos, lo que ha desencadenado las críticas de algunos vecinos. Tampoco lo han hecho las sanciones. Dañar el patrimonio conlleva una multa de entre 35.000 y 60.000 euros.

Sin embargo, las cámaras sí han servido para disminuir el número de botellones, incidencias y para identificar a los autores de las gamberradas e igualar la batalla contra el spray, cuya eliminación de las calles ha supuesto el desembolso de millón y medio de euros en diez años. Los cambios son visibles especialmente en ciertas zonas reincidentes como el aljibe del Zenete y el arco de las Pesas. En este último punto, hace unas semanas rociaron la carcasa de la cámara con un bote de spray. Además, en junio, las pantallas detectaron a un turista británico dejando su firma en uno de los aljibes. La unidad más cercana lo apresó y se puso a disposición judicial como presunto autor de delitos contra el patrimonio.Había poca luz, pero las cámaras con visión de 360º captan el movimiento y, sin utilizar rayos infrarrojos, son capaces de grabar movimiento con poca luz. No pierden la pista ni en la oscuridad.

 

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