El lujoso Bugatti Chiron que rueda por Granada: un coche de 3 millones y 1.500 caballos

El lujoso Bugatti Chiron que rueda por Granada: un coche de 3 millones y 1.500 caballos

La provincia de Granada en general y Sierra Nevada en particular se convierten en escenario de privilegio para supercoches de lujo

ÁLVARO LÓPEZGRANADA

«Nada es suficientemente rápido, nada es suficientemente caro», reza el lema de la marca de automóviles de lujo Bugatti. Y como nada es suficiente, alcanzar la carretera más alta de Europa es un reto para una entidad de tanto prestigio. La A-395, la carretera que une Granada capital con Sierra Nevada, ha sido testigo de la ambición de Bugatti al disfrutar en su asfalto de uno de los vehículos más espectaculares jamás diseñado: el Chiron, un vehículo cuyo precio ronda los 3 millones de euros. También se le ha podido ver de camino a la Costa Tropical, atrayendo las miradas cuando pasa por el centro de algunas localidades.

Este modelo de Bugatti pudo verse el pasado fin de semana en la provincia granadina haciendo pruebas de rendimiento. Un hecho lógico si se tiene en cuenta no sólo que la carretera de Sierra Nevada es la más alta de cuantas hay en el viejo continente, sino porque supone una oportunidad única para medir la capacidad de un vehículo obligado a no defraudar el sortear un gran desnivel como es el de pasar de la Costa Tropical a Pradollano en una hora.

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Por eso Bugatti visita frecuentemente Sierra Nevada para probar sus coches de gama de superlujo. La marca franco-alemana perteneciente al grupo Volkswagen ha querido aprovechar las condiciones de la carretera granadina para llevar al límite los cuatro turbos atmosféricos con los que cuenta el Bugatti Chiron que lo impulsan a velocidades por encima de los 400 kilómetros por hora.

Bernardo Aparicio, experto en coches, cuenta que el hecho de probar el Chiron en Sierra Nevada tiene su explicación en que «los vehículos atmosféricos que no tienen turbo van perdiendo capacidad conforme ascienden de altitud, pero el Bugatti cuenta con una mecánica extraordinaria que hace que sus cuatro turbos no pierdan capacidad». La montaña granadina los lleva al límite al tener que mantener una gran potencia pese al desnivel.

«Bugatti siempre prueba sus coches en Sierra Nevada», apunta Aparicio que además añade que la sierra granadina es un banco de pruebas habitual «de muchas marcas de coches que aprovechan las condiciones de la carretera». No es extraño encontrar vehículos con matrículas extranjeras y diseños extravagantes por esta zona, pero no están de paseo, están siendo probados.

Un vehículo diseñado por capricho

Aparicio asegura que el Bugatti Chiron no es más que «un vehículo diseñado por el capricho del propietario de la marca». Es más, según el experto, «la producción de cada Chiron le cuesta el dinero a Volkswagen y sólo sería rentable si se vendieran una gran cantidad de unidades». Sin embargo, eso es imposible básicamente porque estos vehículos solo se fabrican por petición.

Desde que un propietario se interesa en el Bugatti Chiron hasta que llega a sus manos pueden pasar dos años. Justo el tiempo que lleva siendo probado este supercoche considerado así por sus prestaciones. Cabe tener en cuenta que cada neumático puede costar más de 7.000 euros y que su uso en velocidades normales no es rentable ni conveniente para este Bugatti.

«Es un coche pensado para las autopistas que carecen de límites de velocidad», señala Aparicio. Conducir un Bugatti Chiron no es accesible para la mayoría porque el precio base supera los dos millones de euros y hay modelos que pueden alcanzar los nueve. Aún así, por cada kilómetro que se utiliza «va perdiendo su valor». Alcanza una velocidad máxima de 420 km/h y tiene un motor W16 de 8 litros en posición central, con 1500 CV.

Con un gasto homologado superior a 25 litros de gasolina por cada 100 kilómetros, el Bugatti Chiron también demuestra que está pensado para un público exclusivo por el uso que pueden tener sus neumáticos: apenas duran entre 1000 y 2000 kilómetros dependiendo de la forma de conducción y de las condiciones de la carretera. En definitiva, un supercoche de lujo que se entrena en un escenario privilegiado como lo es Sierra Nevada.