Los Bomberos de Granada rescatan a un águila que se quedó atrapada en un árbol

Un bombero muestra al águila 'Harris' tras el rescate/IDEAL
Un bombero muestra al águila 'Harris' tras el rescate / IDEAL

'Harris', que así se llama el ave, se perdió y su dueño llevaba varios días rastreando los alrededores de Cenes de la Vega para recuperarla

Carlos Morán
CARLOS MORÁN

'Harris' tuvo un mal vuelo, se perdió y acabó 'enjaulado' en la copa de un espigado árbol situado junto a la avenida de la Constitución de la localidad de Cenes de la Vega, un paradójico destino para una rapaz acostumbrada a dominar los cielos. Veinte metros le separaban del suelo. Y tuvieron que rescatarlo los Bomberos del Parque Sur de Granada. La operación de salvamento, que se desarrolló este pasado sábado, fue un éxito. A pesar de llevar varios días atrapado entre las ramas, el águila 'Harris' no había sufrido ninguna lesión.

Fue su dueño, que estaba buscándolo desde hacía días, quien lo encontró atrapado en la copa de un árbol de gran tamaño. Como el propietario carecía de medios para llegar hasta él y liberarlo de su cautiverio, avisó a los Bomberos. Una unidad, un automóvil y cinco hombres, se desplazaron de inmediato hasta Cenes. Como quiera que el vehículo no podía acceder al lugar en el que 'Harris' aleteaba impotente, los miembros del equipo de salvamento se echaron una larga escalera a los hombros, la colocaron sobre el tronco, ascendieron unos veinte metros y sacaron al animal de su cárcel vegetal.

El estado de salud de 'Harris' era bueno. Así que final feliz.

Según explicó a IDEAL Gustavo Molino, el jefe del cuerpo, el accidente se debió a que el águila llevaba en sus patas las cintas características de las aves adiestradas para la cetrería y estas se enredaron entre el ramaje.

El propietario de 'Harris', que hacía días que rastreaba las inmediaciones de Cenes para intentar dar con el paradero del águila, expresó su gratitud y su alivio.

Es la segunda vez en lo que va de año que los Bomberos de Granada salvan a un ave rapaz que involuntariamente se había metido en problemas. Fue el pasado mes de febrero. En aquel caso, la 'víctima' estaba bajo tierra: concretamente, en el interior de un pozo de cerca de noventa metros de profundidad ubicado junto al Pantano del Cubillas, según recordó el jefe Molino. Era uno de los halcones que prestan sus servicios en el Aeropuerto de Granada. Su misión consiste en ahuyentar a los pájaros para que no se acerquen a las pistas y pongan en peligro a las aeronaves.

Los Bomberos lograron atrapar al animal y lo izaron con un sistema de cuerdas y poleas dentro de una malla para que no sufriera daños.

El halcón se metió en la trampa cuando perseguía a un gorrión al que, por cierto, no consiguió capturar.