La asociación de Jesús Candel denuncia a la Junta por «manipulación» en listas de espera

Fotografía de archivo de una sala de espera de Urgencias de un hospital ../EFE
Fotografía de archivo de una sala de espera de Urgencias de un hospital .. / EFE

'Spiriman' ha explicado que el plan de choque puesto en marcha por la Consejería de Salud implicaría «una posible administración desleal y malversación de caudales públicos,

EFE

La Asociación Justicia por la Sanidad ha presentado una denuncia ante la Fiscalía para que se investigue la que considera «tremenda manipulación» de las listas de espera sanitarias por parte del nuevo Gobierno de la Junta de Andalucía, según ha informado el presidente del colectivo, Jesús Candel.

Este médico, conocido como 'Spiriman 'ha explicado que el plan de choque puesto en marcha por la Consejería de Salud implicaría «una posible administración desleal y malversación de caudales públicos, al haberse incumplido la ley con la operación de pacientes a los que no correspondía por que no cumplirían los decretos de garantías».

Hace un mes

«A la gente con mayores patologías y más graves se la ha dejado de lado, operando cosas más banales para poder ganar en popularidad y en votos», ha advertido Candel, quien ha apuntado a la vulneración de derecho en pacientes que sufren procesos oncológicos graves y que espera que puedan adherirse a la denuncia.

El colectivo que encabeza Candel espera que la Fiscalía investigue lo que considera una vulneración de los derechos los ciudadanos, que se habrían incumplido de una forma «cruel» con posibles delitos prevaricación, malversación, administración desleal o falsedad documental, ha explicado su presidente.

La denuncia, a la que ha tenido acceso Efe, se formula frente al presidente de la Junta, Juanma Moreno, el consejero de Salud y Familias, Jesús Aguirre, y el director gerente del Servicio Andaluz de Salud, Miguel Moreno.

La asociación considera que los 25,5 millones de euros con los que se ha dotado el plan de choque tendrían que haber ido destinados, en primer lugar y por ser de justicia, a los más de 11.700 pacientes con procedimientos más graves y de mayor complejidad, que tenían que haber sido resueltos hace tiempo y que tendrán que seguir a la espera.