Antonio Ledezma: «Opinar en Venezuela es arriesgarse a ser víctima de una cacería de tuiteros»

Antonio Ledezma / ALFREDO AGUILAR

El opositor al régimen de Maduro y exalcalde de Caracas reivindica las redes sociales como herramienta de apoyo entre los exiliados para «rescatar la democracia»

PILAR GARCÍA-TREVIJANOGRANADA

Desde el exilio en 2017, Antonio Ledezma, exalcalde mayor de Caracas y cabeza visible de la oposición al Gobierno de Nicolás Maduro, ha sido uno de los más beligerantes en la denuncia de lo que apunta como una grave situación de inestabilidad democrática. Contestatario durante su etapa de edil en Venezuela –en la que llegó a declararse en huelga de hambre– sigue en su misma línea y no abandona la movilización para conseguir la «libertad» del pueblo venezolano, ahora a través de Twitter y en su residencia en España. El abogado, que pasó 1.000 días bajo arresto domiciliario, se subió al escenario de TATGranada, mientras varios asistentes del público ondeaban la bandera del país sudamericano, para hablar de la dimensión online de la crisis venezolana y reivindicar la plataforma como auxilio al pueblo y forma de «desahogo» de sus paisanos.

El acto empezó con un gestó público de los asistentes. Medio centenar de personas se levantaron y dieron la espalda al escenario como muestra de rechazo al actual presidente bolivariano. Con una ovación, Ledezma pisó el estado para poner sobre la mesa todas las aristas de la situación de Venezuela. Desde la crisis de alimentos hasta la falta de libertad de expresión, el cierre de los medios de comunicación y la persecución de los profesionales del periodismo, Ledezma no se dejó nada en tintero y fue la voz de «su pueblo».

«Si algo necesita un exiliado como yo es ser escuchado y por eso he venido a este encuentro para poder tratar la tragedia que vivimos los venezolanos. En este momento todos los robots que usa Maduro para que haya desinformación en Venezuela comenzarán a activarse», arrancó. El abogado y político dijo que, gracias «a la presión de las redes sociales», las entrevistas que Maduro incauta consiguen ser retransmitidas.

En directo

«En Venezuela opinar es un delito y un agravio a la sacrosanta revolución de Maduro. Los periodistas se han refugiado en las redes sociales para mandar las crónicas y los que se arriesgan son víctimas de una cacería de tuiteros por denunciar escasez de alimentos y de medicinas o la crisis del servicio de transporte público. Todo esto se considera instigar al odio», señaló. Ledezma mantuvo que en los últimos años se han cerrado más de 115 medios de comunicación y que el 90% de los habitantes del país viven en la pobreza. El opositor es uno de los cuatro millones de personas que han huido de Venezuela y reivindica Twitter no sólo como un canal de protesta, sino como la forma en la que los exiliados mantienen contacto con sus familias. «Hemos creado una red de ayuda mutua desde Chile, Argentina, Ecuador o España», destacó emocionado.

Por último, pidió «un mensaje solidaridad de los españoles a un pueblo que está sufriendo mucho». «Agradezco la oportunidad que se me ha dado de decir la verdad. No sólo queremos ser hijos de libertadores, sino protagonistas de los cambios profundos y de la llegada de la democracia», concluyó. «Espero que nunca viváis lo que yo he vivido. En España también hay problemas, pero sois libres para alzar la voz y denunciarlos», sentenció. A través de Twitter, Ledezma fue una de las primeras autoridades que reconoció a Guaidó como presidente legítimo de Venezuela, pero también se ha mostrado crítico con las negociaciones para alcanzar la paz que se han llevado a cabo en Noruega. El político ha hecho públicas varias cartas y ha seguido los diálogos entre gobierno y oposición en su timeline. Tiene 2,35 millones de seguidores y más de 49.000 tuits publicados en su cuenta. Su actividad en la red social se incrementó cuando empeoró la crisis política en enero, a raíz de la decisión de Maduro de alargar su legislatura seis años, mandato que no reconoce gran parte de la comunidad internacional. El rechazo a que el sucesor de Chávez siga en el poder se produjo después de los resultados de las elecciones de mayo de 2018.