El PP anticipa la fiesta del cambio pese a perder un diputado

Marifrán Carazo y Sebastián Pérez, en primer plano, celebran en la sede el PP;detrás, Carlos Rojas, Pablo García y Rocío Díaz./PEPE MARÍN
Marifrán Carazo y Sebastián Pérez, en primer plano, celebran en la sede el PP;detrás, Carlos Rojas, Pablo García y Rocío Díaz. / PEPE MARÍN

Sebastián Pérez habla de «triunfo» de los populares y «descalabro monumental e histórico del socialismo»

Javier Morales
JAVIER MORALES

Lo repitió hasta en dos ocasiones, primero ante la prensa y luego en la celebración con los suyos: «Granada le hace 'la cobra' al PSOE después de 40 años». Para Sebastián Pérez, presidente del PP en Granada, fue el titular de la jornada, así como el eslogan que sirvió para dar la bienvenida a una noche de vítores y aplausos en la que los populares festejaron –así lo entendieron– el fin del dominio socialista Andalucía. En la sede del PP se escucharon el «¡Sí se puede!» y «¡El cambio ya está aquí!» El resultado electoral se midió como un «triunfo» y un «descalabro monumental e histórico del socialismo».

La demora en el inicio del recuento deslució el ambiente en la sede de Andrés Segovia hasta bien entradas las nueve de la noche. El presidente provincial, Sebastián Pérez, el secretario general, Pablo García, y la cabeza de lista, Marifrán Carazo, vivieron los primeros instantes tras el cierre las urnas en un despacho de la planta superior. Allí escrutaron –a la espera del conteo real, el de los votos– los datos de la encuesta publicada por ABC. Y luego, los resultados que les trasladaban desde las mesas electorales: escasa participación en feudos del PSOE, solidez en los dominios populares... Con todo ello sobre la mesa, barruntaron con antelación lo que luego confirmarían los datos: la irrupción de Vox, el traspiés del PSOE, el refuerzo de Ciudadanos y, con todo ello, la esperanza del PP.

Se sirvieron del símil futbolístico –«hay partido»– y del refranero –«hasta el rabo, todo es toro»– para resumir las sensaciones en los primeros compases de una noche que anticipaban «larga e igualada». Lo adelantó Sebastián Pérez cuando dejó durante unos instantes el despacho para saludar a la prensa y anunciar que vivirían la noche junto a sus militantes en una sala contigua.

Todos los presentes en Andrés Segovia contaban los minutos hasta las 22.15, cuando, en las pantallas de televisión distribuidas por la sede popular aparecerían los primeros datos procedentes de las mesas electorales de toda Andalucía. Finalmente, la difusión de los primeros resultados se adelantó, y con ella el barullo, los vítores, los aplausos. La confirmación de lo que la cúpula del PP vaticinaba cada vez con más fuerza conforme avanzaba la tarde.

«¡Nos lo merecemos!», proclamó una interventora. Se nutrió de militantes la 'casa' del PP y nadie quedó sin su correspondiente abrazo, mientras Pérez y su equipo aguardaban en primera fila del salón de actos. Él, sentado con una tablet en los brazos, la mirada fija en los datos y la calma previa a la explosión de júbilo. Alrededor, sus compañeros buscando un hueco para comprobar los números: el PP perdió ayer 41.163 votos en la provincia de Granada, con respecto a los comicios de 2015, y contará con un diputado menos. Marifrán Carazo, Rafael Caracuel y Ana Vanessa García serán sus dos portavoces de la provincia en la cámara.

«¡Presidente Juanma!»

La cúpula subió de nuevo al despacho para preparar sus intervenciones; siguió la fiesta en la planta inferior. Gritaron «¡Presidente Juanma!» cuando intervino el líder de la formación; aplaudieron a Juan Marín (Ciudadanos) cuando proclamó que «hay votos para el cambio»; abuchearon a Teresa Rodríguez y Susana Díaz.

Y luego llegó el turno de García, Pérez y Carazo, frente a los medios de comunicación. Pérez apeló a la «madurez y serenidad», así como a la capacidad para «administrar sabiamente los triunfos». Aunque, seguidamente, describió la velada como «la noche más hermosa» de su carrera política. «Vine a este partido a ganar elecciones, pero era muy difícil que David tumbara a Goliat (...) Hemos conseguido tumbar al socialismo, hacer historia», señaló. Dedicó «el triunfo» a las bases, al jefe de campaña, a los votantes, a las mujeres del partido, y tuvo un emotivo recuerdo para quienes no pudieron festejar anoche «el cambio». Luego se mostró sorprendido por el «descalabro monumental e histórico del socialismo», el fruto del «basta ya» de Granada. «Tendrán que reflexionar», anticipó, «le pediría a Susana Díaz que se vaya con dignidad». Por último, mostró su deseo de «coger el autobús con los militantes e ir a San Telmo a ver la primera toma de posesión» de un presidente del PP.

«Cambio histórico» y «nueva etapa» fueron los términos empleados por Carazo:«Ya está bien de engaños, menosprecio, promesas incumplidas y proyectos que no han llegado a la provincia».

Tras hablar ante los medios atronó el himno del PP en la sede. Se dirigieron al salón de actos y subieron al escenario junto a todos los componentes de la lista. Un carrusel de abrazos, aplausos, alguna lágrima y señales de victoria. Reconoció en tono de broma Pérez –a quien llamaron por teléfono en dos ocasiones durante sus discursos– que ya le había llegado algún whatsapp preguntando por el futuro de la Alhambra. Dio la bienvenida a la fiesta, pero advirtió:«Mañana a las 9 a seguir trabajando, que vienen las municipales».