Un acuerdo económico desbloqueará el uso del bypass por el AVE andaluz para llegar a Sevilla en tren

Obras en el bypass a la altura de Osuna, acabadas desde el mes de marzo./IDEAL
Obras en el bypass a la altura de Osuna, acabadas desde el mes de marzo. / IDEAL

La línea convencional se cortó en noviembre de 2018 tras la caída de un puente en Aguadulce tras unas riadas

R. I.

El cambio de postura de la consejera de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio, Marifrán Carazo, manifestada en la reunión de alcaldes afectados de la Campiña y la Sierra Sur de Sevilla, aceptando la posibilidad de una compensación económica por la infraestructura, lo que permite la firma de un convenio para poner en servicio la Variante de Aguadulce. Se trata del bypass ferroviario que se habilitó tras las riadas de noviembre de 2018, que derribaron un puente metálico que salvaba el río Blanco a la altura de Aguadulce. Desde entonces, los viajeros que van en tren desde Granada a Sevilla por la línea convencional, hacen parte del viaje en autobús.

Hace unos días, la Junta había reclamado a Adif que se ejecutara una nueva línea de cercanías hasta el aeropuerto de Sevilla a cambio de ceder la plataforma sobre la que se habilitó el bypass ferroviario. «Adif no puede negociar con la Junta la apertura de esta infraestructura ferroviaria, acabada desde hace siete meses, a cambio de la ejecución de una obra concreta, como pide la Junta de Andalucía», aclararon ayer desde el ente estatal.

Sin embargo, la variación de la posición de la Junta en el día de ayer, «solicitando la firma de un protocolo urgente y aceptando la posibilidad de una compensación económica por parte del Estado por el tramo de infraestructura, es acogida positivamente por Adif, ya que permitirá la pronta firma de un convenio que solvente la situación de bloqueo que hasta ahora, mantenía la Junta».

Adif entiende que «la Junta de Andalucía tiene derecho a una justa contraprestación económica«. Dicha contraprestación se establece como consecuencia del análisis del coste de la adquisición de los terrenos y de la ejecución de la obra de plataforma sobre la que ahora se asienta la reposición del trazado ferroviario ejecutado, previa tramitación del expediente patrimonial o expropiatorio que corresponda.

Sin embargo, el ente público no puede negociar con la Junta la apertura de esta infraestructura ferroviaria acabada desde hace siete meses, a cambio de la ejecución de una obra concreta, como pide la Junta de Andalucía.

Afortunadamente, las declaraciones de ayer de la consejera de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio en la reunión de alcaldes afectados de la Campiña y la Sierra Sur en las que manifestaba que «el problema no está en cómo compensar, porque hay fórmulas y estamos dispuestos a escucharlas todas para ponernos de acuerdo cuanto antes», permiten a Adif desbloquear la situación.

En esta línea, tan pronto como se ha conocido este cambio de posicionamiento de la Junta, todos los centros de la Administración General del Estado involucrados en esta puesta en servicio (ADIF, Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria y Subdirección General de Planificación Ferroviaria) se han reunido para ultimar el convenio que permitirá la recuperación de los tráficos ferroviarios y hacer posible la puesta en servicio de la Variante de Aguadulce.

Desde Adif «emplazan a la Junta de Andalucía a mantener esta responsabilidad institucional para posibilitar la apertura de esa variante ferroviaria cuanto antes, mediante la cesión de uso y transmisión de la titularidad de los terrenos. Todo ello con la garantía de llevar a efecto a continuación un proceso de valoración para determinar la contraprestación a la Comunidad Autónoma Andaluza a cambio de la transmisión patrimonial de la citada plataforma«.

Una variante hecha en tiempo récord

A consecuencia de las fuertes tormentas que descargaron en el entorno de la localidad sevillana de Aguadulce, se produjo la destrucción de un puente metálico a la altura de dicha localidad y el enlace ferroviario quedó cortado desde el 21 de octubre de 2018.

A partir de ese momento, Adif logró recuperar la infraestructura dañada en multitud de puntos entre las estaciones de Marchena y Pedrera, en la provincia de Sevilla. A la vez, y teniendo en cuenta el coste en tiempo que suponía la construcción de un nuevo viaducto que sustituyese al tramo metálico derribado por la crecida del río Blanco, inició conversaciones con la Consejería de Fomento para proponer una solución más rápida con el fin de poder recuperar los tráficos ferroviarios cuanto antes.

Fruto de esas propuestas la citada Consejería autorizó a Adif para su entrada en los terrenos de la plataforma del Eje Ferroviario Transversal de Andalucía entre Osuna y Aguadulce con la finalidad de construir una variante ferroviaria sobre dicha plataforma y recuperar el tráfico de trenes de viajeros entre Sevilla y Antequera en el menor tiempo posible. La solución planteada es la mejor opción técnica (pues permite, además, la supresión de 7 pasos a nivel de la línea) y en plazos de ejecución.

Posteriormente, y a medida en que las obras de ejecución de la variante iban avanzando, la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria indicó como requisito necesario para la puesta en servicio de la variante la transmisión de la titularidad de la plataforma desde la Junta de Andalucía al Estado, con el fin de que estos activos quedasen incluidos en la Red Ferroviaria de Interés General (RFIG).

Adif a su vez informó a los responsables de la Consejería de Fomento de la Junta de Andalucía de dicho requisito y de la necesaria condición para poder abrir esta nueva variante al tráfico ferroviario.

Para poder disponer de un paso alternativo para los trenes de viajeros fue necesario reemplazar un tramo de 11 kilómetros de la vía férrea convencional mencionada, por una variante sobre el Eje Ferroviario Transversal, a través de un nuevo recorrido de 9,4 kilómetros. A ello hubo que sumar los enlaces entre ambas infraestructuras al inicio y el final de la variante, para garantizar así la continuidad de los trenes de viajeros de media distancia que circulan por esa línea.

Los trabajos, con una inversión de Adif que ha superado los 7,5 millones de euros, se iniciaron el 19 de noviembre de 2018 y quedaron finalizados hacia finales de marzo del presente año. La actuación incluyó la adecuación de la plataforma existente mediante la extensión de la capa de subbalasto y balasto, colocación de carriles de vía y traviesas, además del extendido del cableado de instalaciones para habilitar los sistemas de comunicación de la variante, así como la ejecución de los enlaces entre la línea férrea convencional y la plataforma del Eje Transversal.

A pesar del esfuerzo inversor realizado por Adif, la negativa de la Junta a colaborar en su puesta en servicio supone un importante coste para Renfe en el uso de autobuses para el trasbordo de viajeros por carretera. A ello se une las molestias para los viajeros, los grandes perjudicados de esta situación de bloqueo administrativo por parte de la Junta de Andalucía.