Una patrulla vigilará las despedidas de soltero en Granada

Así paseaba por la capital el pasado fin de semana un futuro esposo con sus amigos./
Así paseaba por la capital el pasado fin de semana un futuro esposo con sus amigos.

Será en las más conflictivas para garantizar la convivencia entre vecinos, turistas y la oleada de despedidas que se espera estos meses

CAROLINA RODRÍGUEZGranada

El fenómeno de las despedidas de soltero (o soltera) no ha parado de crecer en los últimos años en la ciudad. Según la Policía Local de Granada, un fin de semana 'bueno' puede congregar en las calles del Centro de 15 a 20 despedidas. Grupos de amigos que eligen Granada para decir 'adiós' a la soltería y que si lo hacen de manera pacífica son bienvenidos, pero si se descontrolan más de la cuenta corren el riesgo de que la propia Policía les agüe la fiesta.

El Ayuntamiento de Granada ha querido poner freno a los desmanes que se han producido en los últimos tiempos -y que no han generado pocas quejas- y desde la Concejalía de Seguridad Ciudadana se ha dado orden a la Policía Local para que se cree una patrulla específica que, durante los fines de semana, siga la pista a las despedidas que no respeten la convivencia ciudadana. El portavoz de la Policía Local de Granada, Jacinto Sánchez, explica que las actuaciones se realizarán de viernes a sábado y en un ámbito de actuación concreto. El Albaicín, Plaza Nueva, calle Elvira, Reyes Católicos, calle Zacatín, plaza Bib-Rambla, el triángulo de Mesones, Navas y Ganivet, además del entorno de la Plaza Mariana Pineda son las «zonas calientes» que la Policía tiene fichadas para seguir la pista de jóvenes casaderos. Aunque el resto de unidades que recorren la ciudad también estarán alerta durante estos meses clave que van de abril a septiembre.

En detalle

Zonas

Albaicín y Centro son dos de los distritos en los que la Policía Local de Granada aumentará la vigilancia.

Tiempo

La patrulla estará operativa durante los fines de semana (viernes y sábado) desde abril hasta septiembre.

En la nueva orden, se concreta a los agentes todas las normativas que se tienen que cumplir y los artículos que, normalmente, se vulneran de manera repetida. Básicamente son tres: la ordenanza de Medio Ambiente Acústico, la de Convivencia y la de Ocupación de Vía Pública. Las tres engloban la mayoría de las denuncias ciudadanas que se han recibido en el último año por la celebración de las despedidas. Ruido, consumo de bebidas en la calle, el realizar necesidades fisiológicas en cualquier rincón, depositar residuos en sitios inadecuados o hacer un uso indebido de la vía pública son episodios repetitivos que van a ser perseguidos y penados. «Se saca esta orden con el único fin de que se respete la convivencia en la ciudad», apunta el portavoz, quien añade que «si el grupo de amigos o amigas está de manera tranquila celebrando su fiesta, no habrá problema alguno».

Muchos frentes

El problema es que, normalmente, las despedidas no suelen ser muy tranquilas. El abuso en la ingesta de alcohol o la poca conciencia a la hora de festejar entre amigos han provocado que se hayan tenido que frenar fiestas por el uso indebido de animales, como el caso del uso de un burro-taxi por el Centro, o desalojar a un grupo de jóvenes que montaron un pequeño show en Plaza Nueva con el novio como protagonista, sin olvidar el uso de los populares megáfonos, que son el martirio de los vecinos. En este sentido, algunos de los más satisfechos son los del Bajo Albaicín, que han trasladado sus protestas en reiteradas ocasiones no sólo por las molestias que pudieran causar sino por la mala imagen de la ciudad que dan a los cientos de turistas que la visita.

Otro sector que se ha situado en la acera contraria a las despedidas es el de los hosteleros, especialmente, en las zonas más castigadas. Es el caso de los empresarios de la calle Navas, que hace unos meses, prácticamente 'cerraron' la calle a las despedidas. Un 90% de sus locales colocó en la entrada que «no se atendían a despedidas», básicamente, porque les generaban más problemas que beneficios económicos, argumentaban, normalmente, son sólo consumidores de bebida, requieren mucho espacio en el local y no son 'clientes fieles'. Sin embargo, el portavoz de la Policía Local apunta que el auge de este tipo de eventos también está motivado porque han nacido muchas empresas que se dedican a organizar este tipo de eventos. «Hay webs que preparan estos encuentros, llevan a los grupos a cenas, actividades, discotecas. hacen un pack y la llamada es mayor», aclara Jacinto Sánchez.

En cualquier caso, la concejala de Turismo y Seguridad Ciudadana, Raquel Ruz, ya lo anunció al poco tiempo de estar en el Gobierno, «no vamos a promover ni incentivar un tipo de turismo que daña la imagen» de una ciudad como Granada que aspira a ostentar la capitalidad cultural y no puede permitirse escaparates en los que los burros, el alcohol y los gritos sean los protagonistas.