Un embalaje divertido para la quimioterapia de los niños granadinos

Bolsas creadas por el Niño de las Pinturas y Sonriendo se puede ganar para la quimioterapia./
Bolsas creadas por el Niño de las Pinturas y Sonriendo se puede ganar para la quimioterapia.

La asociación Sonriendo se puede ganar y el Niño de las Pinturas crean unas coloristas fundas para que los críos con tumores no teman tanto la medicación

ÁNGELES PEÑALVER

Las áreas pediátricas de los hospitales españoles cada vez se decoran de manera más divertida para que los niños acusen lo menos posible su estancia. Si hay críos que pasan tiempo ingresados, son los oncológicos, por eso los centros sanitarios han empezado a transformar sus instalaciones de cara a que parezcan espacios multiaventura. Por ejemplo, el hospital de Sant Joan de Déu de Esplugues de Llobregat ha convertido su área de diagnóstico por imagen en una nave espacial para ofrecer un ambiente más acogedor a los pequeños que se someten a pruebas como resonancias magnéticas o TAC. Y esas pinturas han logrado reducir un 18% el uso de anestesia porque los pacientes colaboran más.

La asociación granadina Sonriendo se puede ganar fue creada hace tres años por Basilio Santiago, padre de una chica, Candela, que superó dos veces el cáncer. La organización está volcada en hacer la vida más bonita a los niños con cáncer. La entidad lleva a los críos inmersos en un proceso tumoral chucherías, trajes de gitana, libros y juegos a la séptima planta del Maternal. E incluso organiza conciertos allí. Ahora, acaba de culminar su enésimo proyecto. La sorpresa pronto llegará al área de oncología, donde los más pequeños pasan semanas y -a veces- hasta meses enteros. El Niño de las Pinturas, prestigioso grafitero granadino, ha colaborado con Basilio y Silvia García, tesorera de la asociación, en esa última aventura: diseñar y hacer atractivas y bonitas las bolsas que recubren las de quimioterapia. Para ello, El Niño de las Pinturas ha creado a un oso forzudo que anima a los pacientes.

«Fue un objetivo muy ambicioso que nos marcamos, pero gracias al tesón de todos los que formamos esta familia de Sonriendo se puede ganar lo hemos conseguido», explican sus impulsores.

«Las bolsas las vamos a entregar en el hospital esta semana próxima, ya que la intención es que empiecen a ser utilizadas en la planta para ver qué reacciones provocan en los pequeños hospitalizados en la unidad de oncohematología, en el tratamiento quimioterápico. En este proyecto estamos trabajando junto a todo el cuadro medico de la séptima planta. Queremos analizar los posibles beneficios que puedan desprenderse de emplear este material para sobrellevar un poquito mejor ese doloroso tratamiento», apostilla Basilio Santiago.

La asociación, en la que colaboran desinteresadamente muchas personas, ha dado el paso aunque no les ha sido fácil. Hace más de un año que se propusieron ese objetivo «y la verdad que ha sido difícil, ya que el presupuesto se escapaba». Pero gracias al tesón y al apoyo de muchos amigos lo han logrado. «Se están ya viendo cosas parecidas en otros hospitales, pero era primordial para nosotros que esas bolsas fueran de un solo uso desechable, ya que todo lo relacionado con quimioterapias y tratamientos oncológicos es fundamental que sea aséptico», describen desde la asociación.

Al ver empezar a funcionar las máquinas de impresión, se les llenaron los ojos de lágrimas. «Lagrimas de felicidad por un lado y de tristeza por otro pues sabemos que habrá que utilizarlas desgraciadamente», finalizan emocionados.

 

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