'Cazadores' de aviones

Despegue de un CRJ de Iberia, con Sierra Nevada al fondo, a principios de 2014. /
Despegue de un CRJ de Iberia, con Sierra Nevada al fondo, a principios de 2014.

El 'spotting' tiene pocos seguidores en una ciudad con vuelos escasos, pero con paciencia y una buena aplicación se obtienen imágenes peculiares

MIGUEL MARGINEDA

«Es un 737 de Ryanair», dicen, pero solo se ve una figurita en el cielo, posiblemente a más de 5.000 metros de altitud. Para un lego en la materia lo mismo podría ser un Airbus que un Hércules, pero ellos tienen vista para estas cosas. Son los tres 'spotters' más activos de la ciudad. A ojo diferencian un avión de otro, aunque esté a cinco kilómetros de distancia. Desde su habitación, diferencian el ruido que hace el helicóptero del Infoca del que hace el de la Guardia Civil, cuyos agentes del aeropuerto ya se han acostumbrado a su presencia en los alrededores.

El 'spotting' consiste en la observación y el registro de aviones, barcos, trenes y automóviles, tanto en modo escrito como fotográfico, pero lo que triunfa son las fotos de aeronaves. En Granada, con un aeropuerto de una sola pista y pocos vuelos regulares, no hay muchos aficionados, pero poco les importa eso a Iván, José Antonio y Felipe, tres cazadores de aviones, cuya afición se comprende al ver la belleza de las imágenes.

Iván Benítez tiene 41 años y es maestro de Primaria. Le gustan los aviones desde pequeño, incluso es piloto aficionado. Es miembro de la junta directiva de la Asociación Spotting Andalucía, fundada por el periodista Ricardo Acosta en Sevilla y que hoy tiene unos 700 socios. La primera vez que los civiles se lo encontraron en los alrededores del aeródromo, sospecharon y le pidieron los papeles, ahora le saludan como a un viejo amigo. Su imagen favorita es la de un avión de Air Nostrum con el Pico Veleta de fondo.

En cuanto Felipe Neri de la Rosa, 25 años, empleado de logística, se sacó el carné de conducir, empezó a dejarse ver por la zona. Su afición es heredada de su abuelo, que le llevó de muy pequeñito a ver el Concorde, allá por 1992. El año pasado fotografió un 787 de Thompson mientras hacía pruebas de aterrizaje y despegue en Chauchina. «Es grande que te cagas y casi no lo sacan de la pista», cuenta.

José Antonio Muriel, alias 'Chico' por su estatura, tiene 33 años y le encantan la fotografía y el vídeo. A este técnico de piscinas su padre camionero le llevaba a ver los aviones cuando era un niño. Además, siempre le fascinaron los helicópteros de la base militar de Armilla. De todas las fotos que tiene, la que más le enorgullece es la del espectacular Airbus de Qatar Airways que trajo al emir de este país árabe, Hamad Ben Khalifa, a pasar unos días en la ciudad con su interminable séquito.

¿Qué hace falta para ser 'spotter'? Primero, tiene que gustarte mucho, porque no se gana un euro. Segundo, tener una buena cámara, en la que te puedes gastar 300 o 3.000 euros. Tercero y muy importante, descargar la aplicación FlightRadar24, que da posición, velocidad, altitud, modelo, orígen y destino, de cada vuelo comercial en tiempo real. Además, hay que estar dispuesto a viajar, como mínimo a Málaga, que tiene un aeropuerto con más actividad.

También se notó mucho la crisis, «desde 2010 hubo un descenso muy grande en la cantidad de vuelos regulares que se veían», explica Benítez. Aún así, han podido ver cosas bastante peculiares, como las exhibiciones aéreas en la base militar de Armilla o visitas especiales de aviones en pruebas. Con el Campeonato del Mundo de Baloncesto a la vuelta de la esquina, esperan poder añadir nuevos modelos a su colección. «Porque en esto hay quien está por el arte de la fotografía y otros por tener registro del mayor número posible de aviones».

No hay gusto morboso en esto. «Si alguna vez presenciase un accidente, creo que no sacaría fotos, me parecería de mal gusto», afirma 'Chico'. Pero sí hay mucha memoria: recuerdan, por ejemplo, que el avión de español de Swiftair, operado para Air Algérie y que se estrelló el pasado mes de julio en Mali, provocando la muerte de 118 personas, estuvo en Granada hace unos años. Trajo nada menos que al Real Madrid a jugar contra el Granada.

Y un dato para los más 'frikis'. ¿Han oído hablar de la teoría de la conspiración de los 'chemtrails'? Algunas personas creen que las estelas blancas dejadas por los aviones en el cielo son productos químicos, que alguna pérfida organización mundial libera en la atmósfera, con intenciones misteriosas y maléficas. Estos tres, que de aviones y tráfico aéreo saben un rato, creen que no, que no es verdad. Tranquilos.