Los ‘locos’ años del Valparaíso

Los ‘locos’ años del Valparaíso

Julio Iglesias pedía mariscadas a las cuatro de la mañana. Demis Roussos se comió dos chuletones. Hassan II le dio a un camarero una propina de 150.000 pesetas

ARANTZA FURUNDARENA

Si las paredes del Valparaíso hablaran podrían llenar una enciclopedia sobre el antiguo esplendor de Mallorca y desvelar los más íntimos secretos de algunas de las personalidades más relevantes del mundo de la política, el espectáculo y el deporte: de Cassius Clay a Lola Flores, de Sting a Maradona, de Isabelita Perón a Mario Conde, Farah Diba, Julio Iglesias o la duquesa de Alba... Todos ellos y muchos más se han alojado alguna vez en este prestigioso cinco estrellas encaramado a la montaña de la Bonanova (y próximo a las casas donde vivieron Joan Miró y Camilo José Cela), desde el que se domina toda la Bahía de Palma.

Toni Ferrer, mallorquín de pura cepa, es el director general de un establecimiento de 174 habitaciones que fundó la familia Alba a principios de los setenta y actualmente pertenece a una inversora china. A Valentín, uno de sus recepcionistas más veteranos, no se le borra la que se organizó en el 79 con el rodaje de Los energéticos, una película de Esteso y Pajares dirigida por Mariano Ozores. Seis años después el Valparaíso sería escenario de Cuatro mujeres y un lío. «El más simpático era Pajares», coinciden todos. Peor fue, décadas después, el revuelo que se armó con la llegada de los Backstreet Boys. «Una legión de críos invadió el hotel, había que sacarlos a gorrazos».

En el 79 se casó Sara Montiel con Pepe Tous. El banquete lo celebraron en el Valparaíso, con 200 invitados y un bufet que costó más de 10 millones de pesetas. El vecino Cela regaló a la pareja un libro suyo con ilustraciones de Picasso. Eran los tiempos en los que Lola Flores campaba por sus respetos... «¿Que no sabes quién soy yo?», le preguntó a un despistado camarero. Luego se rumorea que pidió (por ser quien era) un descuento. Julio Iglesias, recién separado de Isabel Preysler, desembarcaba a menudo en el Valparaíso con toda su troupe (entre ellos, varias modelos) y pedía mariscadas a las cuatro de la mañana o encargaba una paella en la piscina. Dicen que llevaba la voz cantante en todos los sentidos.

Emilio, camarero del hotel desde el 74, no olvida el insaciable apetito de Demis Roussos. «Comía dos platos de cada cosa. Un día se zampó dos chuletones». Y luego no había quien lo sacara de la habitación. No dejaba entrar a nadie, «ni siquiera para limpiar». De Van Damme recuerdan que salía a correr a diario y visitaba con frecuencia el gimnasio del hotel, que hoy día también cuenta con un amplio spa. «Era muy pacífico, y más pequeño de lo que aparenta en las películas». Para enorme, Farah Diba... Pero la entonces reina de Irán no tuvo una estancia muy relajada. Su hija intentaba escaparse cada noche para irse de discotecas.

La palma en Palma se la lleva Hassan II, rey de Marruecos... Y de las generosas propinas. «Por un room-service nos dio 150.000 pesetas en billetes de cinco mil», recuerda Emilio. «Y en la recepción que ofreció con don Juan Carlos, dejó 600.000 pesetas de propina para todos los trabajadores, que éramos unos cien». Se celebraba el Mundial del 82 y el rumboso Hassan decidió regalar a los empleados del Valparaíso un televisor en color para que vieran el fútbol. Si hoy viviera, el antiguo rey marroquí tal vez habría sido proclamado Mallorquín de Verano, galardón que desde hace tres años otorga el Valparaíso a los forasteros insignes que adoran Mallorca. Diandra Douglas se hizo el año pasado con dicho título. Ella también se alojó en este cinco estrellas hace años junto a Michael Douglas, su entonces marido, cuando ambos buscaban casa en la isla.