Última llamada para 42.392 electores motrileños

La suerte está echada en la porra del bar Aladino, que está situado en la plaza del Ayuntamiento de Motril y donde incluso algún candidato se ha animado a realizar sus apuestas. /Javier Martín
La suerte está echada en la porra del bar Aladino, que está situado en la plaza del Ayuntamiento de Motril y donde incluso algún candidato se ha animado a realizar sus apuestas. / Javier Martín

Los candidatos acaban exhaustos y satisfechos una campaña «limpia» y apelan a la participación para que no se repita el 46% de abstención de 2015

Mercedes Navarrete
MERCEDES NAVARRETEMotril

Si los candidatos motrileños lograran de verdad los concejales que cada uno cree que va a sacar al salón de plenos le harían falta por lo menos 35 sillones. Pero este domingo se reparten solo 25 y el partido está más abierto que nunca. A falta del baño de realidad que se darán el domingo por la noche, cuando se conozcan los resultados, la campaña electoral concluía este viernes para los diez candidatos de la localidad costera con las esperanzas en todo lo alto. Valga como anécdota que en el bar Aladino, que como está situado en la plaza del Ayuntamiento es sitio de reunión de muchos concejales, han hecho una porra y la candidata del PP, Luisa García Chamorro, se ha puesto once. Y así todos, aunque eso sí, se han cortado y ni ellos se dan mayoría absoluta.

En la porra del Aladino están en juego poco más de cien euros para el acertante, pero los motrileños sí que se juegan mucho en estas elecciones. Los partidos son conscientes y ayer insistieron ese mensaje. Hasta en tres puntos más coincidieron los candidatos en la última jornada de campaña. El primero es en lo contentos que están con el trabajo realizado por sus respectivas candidaturas. Lo segundo que destacan es la satisfacción general porque la campaña ha sido limpia y no se ha crispado, salvo por el episodio de la retirada de carteles de las marquesinas en el que la sangre tampoco ha llegado al río. Y lo tercero en lo que centraron ayer su esfuerzos fue apelar a la participación.

Es la última llamada para tratar de que ninguno de los 42.392 motrileños que mañana pueden elegir a sus representantes se quede en casa. Un reto importante, teniendo en cuenta que en las pasadas municipales la abstención fue del 46%.

Tras quince días de campaña, los candidatos estaban ayer exhaustos. No hubo grandes mítines al uso. Ciudadanos sí estuvo en la plaza de la Aurora, Vox celebró un acto en su sede y el PP organizó una fiesta infantil en la plaza del Ayuntamiento. El resto de los partidos o cerraron el día antes como IU o no hicieron mayores historias. Eso sí, tuvieron que echar el resto en los dos debates electorales organizados por emisoras locales. Más de cuatro horas de maratón para los candidatos de los partidos con representación municipal IU, Más Motril (antiguo PA), PP y PSOE que hicieron doblete en un segundo debate en el que participaron nueve de las diez candidaturas que concurren a estas municipales. El número dos del PSOE, Francisco Sánchez Cantalejo, sustituyó a la alcaldesa Flor Almón que por motivos de salud tuvo que quedarse fuera de juego en el último día de campaña. Eso sí, estuvo en todo momento en contacto telefónico con su mano derecha.

Gobierno estable

El PP, que fue el partido que obtuvo más votos en las pasadas elecciones municipales y el PSOE, que ha gobernado Motril en coalición con el PA en este mandato, también se afanaron ayer por pedir el voto para conformar un «gobierno estable» que los dos pugnan por encabezar.

En esa idea insistía la popular Luisa María García Chamorro que lleva meses en modo preelectoral y en estos últimos quince días ha hecho campaña mañana, tarde y noche. Literalmente. Ayer, en la apenas media hora que le quedaba libre entre radio y radio, corrió y aprovechó para hacer campaña a la plaza de las Palmeras donde estaba su equipo. Luisa en estado puro. «Hemos hecho una campaña tranquila, modélica, llevando el mensaje a todo Motril», señalaba orgullosa.

La candidata de IU-Equo, Inmaculada Omiste, también estaba ayer casada pero feliz. «Tenemos un grupo muy cohesionado y así es fácil trabajar. Hay que agradecer que no ha sido una campaña crispada. Ha sido estresante pero respetuosa», valoraba.

La alcaldesa Flor Almón, por su parte, hizo público un comunicado en el que agradecía el cariño que ha sentido estos años. «Si los motrileños y motrileñas creen que es importante la honradez, la honestidad, la transparencia y la austeridad en el uso del dinero público que hemos demostrado en estos cuatro años, el PSOE es el partido que están buscando», aseguraba.

Antonio Escámez, candidato de Más Motril, también presumía de un equipo de «trescientas personas» que no ha dejado pasar un día de la campaña sin hacer puerta a puerta o llamadas a los móviles. «Hemos hecho un grupo fantástico, la sede parecía la Casa Blanca, es un placer verles trabajar. Nos hemos quedado sin votos ya», comentaba contento.

En cuanto a José Lemos, de Ciudadanos, acaba la campaña contento porque ha podido «transmitir la ilusión que tenemos por cambiar el futuro, que no es fácil, pero nuestros hijos merece un Motril mejor».

Y en la misma línea, el candidato de Vox, Miguel Ángel López, a pesar de que asume que juega «con desventaja» por ser menos conocido, confía en el tirón de su marca y está feliz por «cómo nos ha aceptado la gente». Hasta treinta simpatizantes de VOX han estado en la calle cada día. Y no hay votante potencial que se haya quedado sin escuchar los mensajes de la megafonía de su coche: h hecho dos mil kilómetros dando vueltas a Motril en quince días.