El debate despereza la campaña en su recta final

Los candidatos a la alcaldía, minutos antes del debate, grabado a las cinco de la tarde en el estudio de TG7./RAMÓN L. PÉREZ
Los candidatos a la alcaldía, minutos antes del debate, grabado a las cinco de la tarde en el estudio de TG7. / RAMÓN L. PÉREZ

Los candidatos elevan el tono en TG7. Los botellones, los actos en campaña, los orígenes políticos y hasta la hora de emisión del propio programa han enredado la charla. Hubo que 'cerrar' micros en dos ocasiones

Javier Morales
JAVIER MORALES

Las del próximo domingo serán las elecciones municipales más disputadas en la historia de la ciudad. Hay 18 candidatos a la alcaldía y las proyecciones tras los últimos comicios, así como las encuestas que manejan los partidos, adelantan que hasta siete de esas formaciones podrían repartirse los sillones en el pleno municipal. Hay algo seguro: queda descartado el escenario de un mandato con mayoría absoluta monocolor. Pese a estos precedentes, la campaña comenzó lánguida. Tomó algo de tono tras el debate en Canal Sur, hace una semana, pero no se ha desperezado hasta este lunes, cuando el cuadrilátero ha sido el plató de TG7. Una muestra: el presentador ha mandado silenciar los micros en dos ocasiones ante el barullo de los rifirrafes entre Francisco Cuenca y Sebastián Pérez.

Antonio Cambril (Podemos IU Adelante), Marta Gutiérrez ('Vamos, Granada'), Luis Salvador (Ciudadanos), Francisco Cuenca (Partido Socialista )y Sebastián Pérez (Partido Popular) han intervenido en el minuto de apertura, dos rondas para cuatro bloques temáticos y un 'minuto de oro' final en un formato grabado a las cinco de la tarde. No hubo nuevas propuestas, más allá de lo ya presentado en los últimos días, pero sí un debate vivo en el que se discutió hasta sobre el propio debate. Calentaron el programa los botellones en la ciudad, el pasado político de Luis Salvador (su pasado socialista y su etapa en el Congreso), los presupuestos, la igualdad, las cuentas del Ayuntamiento de Madrid (que generaron debate entre Cambril y Gutiérrez), las oraciones a la Virgen de las Angustias (entre Cambril, que ironizó con un «Dios os guarde de otro gobierno del PP» en referencia a la despedida de Pérez del debate de Canal Sur, y el aludido: «Nadie va a avergonzarme»), las donaciones de Amancio Ortega a la sanidad o las presentaciones en campaña.

El debate sobre el debate

Ya amagaron con prender la mecha Salvador y Cuenca en la ronda de apertura, cuando el candidato de Ciudadanos explicó que la formación había pedido adelantar la grabación del debate para que los aspirantes pudieran apoyar al Granada CF, que se jugaba el ascenso en Albacete. «El alcalde no tenía mucho interés e impidieron desde el equipo de campaña que se hiciera realidad», dijo Salvador. A lo que Cuenca respondió:«Les ha faltado hablar con la Federación». Comenzó ahí la primera entrega del 'debate sobre el debate'. Cuenca recordó que él no tiene el 'mando' de la tele municipal: «Desde que está el PSOE se respeta al consejo de redacción, es una televisión de los granadinos».

Zanjó este improvisado apartado el propio moderador, Pedro Pablo López: se ha emitido a las diez, se repetirá tras el programa deportivo y este martes se podrá ver a las once de la mañana y a las cuatro de la tarde.

El primer 'cierre de micros' llegó al filo del descanso, cuando Cuenca (sentado entre el aspirante popular y el de Ciudadanos) y Pérez se enzarzaron en las alusiones. El socialista acusó al popular de «perseguir» a los granadinos con la subida del IBI «durante año»s. Respondió tachándole de «falta de credibilidad» y el popular acabó reprochándole que este lunes «llegó tarde media hora a una reunión (...) Granada no puede llegar tarde». El segundo, tras una discusión sobre los pactos que acabó con Pérez defendiendo que ha estado «dos veces en su vida en los juzgados»: para inscribir a sus hijos.

Dos bloques

El intercambio dialéctico perfiló los dos bloques que aspiran a controlar el pleno. El PP sacó pecho con el «esfuerzo y sacrificio» en el Gobierno de España y durante los primeros meses en la Junta, además de atacar a Cuenca, atribuyéndole la «inseguridad», los botellones diseminados por la ciudad, el incremento en el periodo de pago a proveedores o los grafitis y que Granada sea, en su opinión «capital de la marihuana». «El proyecto de Cuenca es como el ascensor del señor Cambril, invisible», ironizó. Hizo referencia a proyectos como el teleférico a Sierra Nevada, el eje subterráneo de norte a sur de la ciudad, el 'cierre del anillo', reformas en calles, zonas verdes y medidas para emprendedores. Hizo un llamamiento a la unificación del voto de la derecha en su candidatura.

El candidato socialista, Francisco Cuenca, defendió la «eficacia» de su gestión ante un Ayuntamiento que encontró «arruinado», con 322 millones de euros de deuda. Enumeró logros como la «congelación del IBI» o el cierre del botellódromo. Insistió en términos como «transparencia» y «honestidad» y advirtió del «riesgo» de que «derecha y ultraderecha» reediten el pacto andaluz. Habló de dos pilares, «educación e igualdad», para situar al granadino en el «eje fundamental de las transformaciones» y se refirió a la puesta por el transporte público y la calidad del aire.

Salvador se desmarcó de la pugna Cuenca-Pérez, salvo cuando hubo alusiones. Enumeró algunas de las propuestas de un programa con cuatro ejes: la Granada 'de siempre', moderna, inteligente y humana, desde el diagnóstico de que es «una ciudad elegida, que lo tiene todo para triunfar y ser competitiva, pero no es así». Bajar impuestos o atraer a multinacionales, entre sus compromisos para un proyecto de ciudad a medio-largo plazo, con horizonte en 2031. Mostró su acuerdo con proyectos como el 'cierre del anillo' o el teleférico, siempre desde «el respeto ambiental», pero también su postura contraria a «abrir la ciudad entera».

Por su parte, Marta Gutiérrez criticó que unos y otros «se han plegado a los intereses de sus partidos» y subrayó que 'Vamos, Granada' no depende de nadie. Recordó a Sebastián Pérez que preside un PP «con varios imputados por corrupción actuando cuando fue concejal de Contratación». Contra las «carreteras y túneles», la formación opta por el transporte público y de dimensión metropolitana. Se refirió a la remunicipalización de servicios e hizo alusión en varias ocasiones –movilidad, economía– a la gestión de Carmena en Madrid.

Cambril también se fijó en Madrid capital: «Tenemos un plan de saneamiento que ha redactado Sánchez Mato, que hizo posible el milagro que hizo la señora Carmena». Insistió en que remunicipalizarán las empresas de servicios públicos para que no gobiernen «las multinacionales que se han apropiado de la ciudad». Propuso zonas verdes y peatonalizaciones: «Es necesario más árboles y menos cemento, lo contrario de lo que plantean PP y CS».