Las diez batallas nacionales del 26-M

Oriol Junqueras (i) y Carles Puigdemont (d)./Archivo
Oriol Junqueras (i) y Carles Puigdemont (d). / Archivo

El éxito o el fracaso en las elecciones municipales, autonómicas y europeas de hoy se medirán por los resultados en una decena de ciudades y comunidades cargadas de simbolismo

RAMÓN GORRIARÁN , MARÍA EUGENIA ALONSO y ANDER AZPIROZMadrid

El éxito o el fracaso en las elecciones de maána para las cinco grandes fuerzas nacionales vendrá determinado no solo por los resultados globales, que también, sino por lo que suceda en una decena de territorios muy simbólicos para el partido que los gobierna o para el que aspira a hacerlo.

1

La Comunidad de Madrid, a izquierda o derecha

La de Madrid será la madre de todas las batallas autonómicas. Los bloques de izquierda y derecha se disputan la victoria por un margen de votos más apretado que nunca. La victoria del socialista Ángel Gabilondo es posible, pero está por ver quién se impone en el particular duelo entre la lista de Más Madrid de Íñigo Errejón y la de Podemos, que si da la suma tendrán que aparcar sus profundas diferencias para pactar y gobernar. Por la derecha, Ciudadanos sueña con superar al PP y reclamar la Presidencia regional si la suma de ambos más el aporte de Vox alcanza. Para los populares y Pablo Casado perder la Comunidad de Madrid tras 24 años de gobiernos conservadores supondría el peor de los golpes posibles.

2

El Ayuntamiento de Madrid y la continuidad de Carmena

La pugna de bloques se traslada también al ayuntamiento de la capital, donde la única alternativa a un Gobierno de Manuela Carmena apoyado por el PSOE es la alianza conservadora. Aquí también los liberales aspiran a que su candidata Begoña Villacís supere al popular José Luis Martínez Almeida. Las encuestas dan una ligera ventaja a la izquierda, que sin embargo podría pagar caro que Madrid en Pie -la candidatura de los concejales de IU enfrentados con Carmena- no alcance el mínimo del 5% de los votos para obtener representación municipal. Si así fuera, esos votos irían a la papelera y la izquierda podría perder el consistorio.

3

Barcelona, empate entreColau y Maragall

La batalla por la alcaldía de Barcelona está más reñida que nunca. Se juegan la primera plaza dos candidatos, la alcaldesa Ada Colau, de Barcelona en Comú, la coalición que respalda Podemos, y Ernest Maragall, candidato de Esquerra, con el socialista Jaume Collboni a la expectativa. Un puñado de votos decidirá si Colau consigue retenerla o si por primera vez la capital catalana es gobernada por un partido independentista, cuestión clave durante los años del 'procés' , en los que Barcelona quedó al margen de los municipios entregados a la causa secesionista. Ambos podrían verse obligados a pactar tras las elecciones y esa es la principal acusación que les han hecho el resto de candidatos. La otra incógnita es saber en qué posición queda Manuel Valls, exprimer ministro de Francia y que se presenta con el apoyo de Ciudadanos. Las urnas también determinarán si el paso de Elsa Artadi a la arena municipal ha sido un fracaso.

4

Los consistorios delcambio, en peligro

Es donde más se juega Unidas Podemos, y los pronósticos no parecen muy halagüeños. Los llamados ayuntamiento del cambio -Madrid, Barcelona, Cádiz, Zaragoza, A Coruña o Santiago- fueron las primeras experiencias, y hasta ahora las únicas, de la formación morada en un gobierno, en este caso local. Retener estas alcaldías es el objetivo marcado en rojo por el partido de Pablo Iglesias. Pero en Madrid y Zaragoza Podemos ha roto con Carmena y con Pedro Santiesteve, en Cádiz el anticapitalista José María González 'Kichi' va por libre y en las ciudades gallegas la ruptura de las Mareas ha situado al PSOE en primer lugar en las encuestas.

5

El PSOE decide el Gobierno de Navarra

La socialista María Chivite tienen la llave en Navarra. La alianza de Navarra Suma (UPN, PP y Ciudadanos) será la más votada, pero la amalgama de partidos que ahora sustentan a la presidenta Uxue Barkos (Geroa Bai, Podemos, EH Bildu e Izquierda-Ezkerra) no quedará lejos, aunque no sumen los 26 escaños de hace cuatro años. Unos y otros necesitan el apoyo de los socialistas, que no van a facilitar un Gobierno conservador pero tampoco pueden aupar a la izquierda abertzale. Es probable que el PSOE sea la segunda fuerza y quiera aprovecharlo para intentar un pacto con los nacionalistas de Geroa Bai, Podemos e Izquierda-Ezkerra con Chivite de presidenta. Sería una tercera vía entre dos proyectos antitéticos, el españolista y el nacionalista vasco.

6

Castilla y León, en el alero para el PP

Castilla y León puede cambiar de gobierno después de 32 años ininterrumpidos de mandatos del PP. Populares y socialistas se disputan la primera posición, pero Ciudadanos tendrá la sartén por el mango. Lo que en otras comunidades es la alianza natural de conservadores y liberales, aquí no está tan claro. El candidato naranja ha protagonizado una campaña beligerante con el PP y ha advertido de que no será su «salvavidas». Aunque el juego de equilibrios en otros territorios pesará en la decisión final, la alianza de PSOE y Ciudadanos es una posibilidad real. Para ello los socialistas deberán prescindir de Unidas Podemos. La pérdida de Castilla y León tendría consecuencias impredecibles para el PP a escala nacional.

7

Canarias, unos resultados con lectura nacional

175 votos permitieron a Meritxell Batet presidir el Congreso sin necesidad de contar con los apoyos de los diputados independentistas catalanes. Entre esos 175 figuraron los dos de Coalición Canaria. La formación nacionalista no renunciará de ningún modo a seguir al frente del Gobierno insular a pesar de que las encuestas sitúan en primera posición al PSOE. De la concordia o el enfrentamiento postelectoral entre ambas fuerzas dependerá en buena parte la posición de las diputadas canarias en Madrid cuando llegue el momento del debate de investidura, y sus votos son vitales.

8

Los 'sorpassos' en Aragón e Islas Baleares

Ciudadanos aspira a consolidar la tendencia de las generales y volver a superar al PP en Aragón y en Baleares. La formación liberal obtuvo 12.000 votos más que su rival en la comunidad que preside el socialista Javier Lambán. Esta victoria se fraguó en la provincia de Zaragoza, donde el partido de Albert Rivera venció al PP por más de 16.000 papeletas. Ciudadanos confía en reeditar su victoria frente a los populares y, con su apoyo, desbancar al PSOE, aunque ambos bloques están muy igualados. Los liberales incluso no descartan desembarazarse del PP y llegar un acuerdo para entrar en el Ejecutivo de Lambán, uno de los barones socialistas con el que el partido de Rivera muestra sintonía. En Baleares la ventaja con respecto al PP fue solo de 3.000 votos y, aunque se mantenga, es improbable que puedan gobernar ante la fortaleza de la socialista Francina Armengol con el apoyo de nacionalistas y Podemos.

9

Junqueras y Puigdemont frente a frente

En las generales, Esquerra derrotó a JxCat en la pugna por la hegemonía del secesionismo. En las europeas, vuelven a medir sus fuerzas con el valor añadido de que será un duelo cara a cara de los dos grandes jefes, Carles Puigdemont y Oriol Junqueras, enfrentados y enemistados desde octubre de 2017, cuando el primero decidió huir a Bruselas y el segundo asumió las consecuencias judiciales del 'procés'. Se juegan el liderazgo del independentismo. Esquerra va por delante, pero el expresidente de la Generalitat se resiste a quedar relegado y su potencia electoral es indudable. No es descartable que en Cataluña Puigdemont quede por delante de Junqueras, pero es improbable a escala nacional porque Esquerra va coaligado con EH Bildu. Una nueva derrota de JxCat abriría una crisis profunda en el independentismo y podría provocar un adelanto electoral.

10

Sánchez y el liderazgo de los socialistas europeos

«Es evidente que Pedro Sánchez es un gran líder de España y servirá a la familia de la izquierda europea para tener un ejemplo de alternativa vencedora». La frase es de Nicola Zingaretti, líder del Partido Democrático italiano. Es la misma formación socialdemócrata que sacó los mejores resultados de la familia europea en 2015, y permitió al entonces primer ministro Matteo Renzi colocar a Federica Mogherini como alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. Sánchez aspira ahora a lo mismo si consigue hacer del PSOE el partido más fuerte dentro del grupo socialista de la Eurocámara, una posibilidad que contemplan las encuestas al situarle a un nivel de apoyo superior al de los socialdemócratas alemanes o unos laboristas británicos en retirada. Con esta carta de presentación, el líder del PSOE podría exigir a sus correligionarios europeos un alto cargo en las instituciones comunitarias para Josep Borrell u otro dirigente socialista español.

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