Expertos turísticos ven margen para elevar en 20.000 millones los ingresos hasta 2020 con «viajeros de calidad»

Expertos turísticos ven margen para elevar en 20.000 millones los ingresos hasta 2020 con «viajeros de calidad»

Los próximos 19 y 20 de noviembre el foro Summit Shopping Tourism & Economy debatirá como aumentar la demanda de largo radio con un «nuevo modelo»

J. A. BMadrid

«Un nuevo modelo turístico». Es el mantra que se viene repitiendo en buena parte del sector desde hace años pero sin que se termine de avanzar de forma decisiva hacia al mismo, pues los cambios hasta el momento son más bien modestos y bastante localizados, aprovechando todavía los vientos de cola de la demanda 'prestada' desde la competencia del arco mediterráneo para sostener la oferta tradicional de sol y playa como gallina de huevos de oro. El problema ha venido cuando esos destinos se han recuperado por el apaciguamiento de las tensiones políticas y también otros diferentes se han venido a sumar al mismo mercado, lo que ha provocado un frenazo en la llegada de viajeros extranjeros de ocio a España.

Tanto es así que España cerró el verano pasado sin récord de turistas por vez primera desde 2010. Y no es que el dato fuera malo -fue el segundo mejor agosto de la historia con 10,2 millones de visitas-, sino que empeoró en casi dos puntos el del año anterior. Alcanzar los 82 millones de viajeros registrados en 2017 se antoja ahora una tarea casi imposible salvo un fuerte repunte otoñal, algo muy improbable, y distintas voces desde el sector admiten ya el riesgo de agotamiento del modelo. En términos económicos, no obstante, aún se está en cifras positivas aunque claramente a la baja: si de junio a agosto de 2017 el Producto Interior Bruto (PIB) turístico creció un 5%, en el mismo período de este año lo ha hecho apenas tres veces menos (1,5%).

Ya mirando el vaso medio lleno, el gasto de los visitantes extranjeros se está resintiendo menos de esa desaceleración y, pese al frenazo en las llegadas -casi las mismas que el año pasado en el saldo acumulado, con un alza mínima del 0,1%-, en los ocho primeros meses de 2018 se ha incrementado un 2,8% hasta alcanzar los 62.230 millones de euros. En agosto, no obstante, perdió claramente ritmo al moderarse ese aumento hasta el 1,8%, con un saldo de 11.539 millones. Y en este contexto los empresarios turísticos que han ido ganando en calidad los últimos años pueden afrontar mucho mejor ese descenso paulatino.

Esta problemática será analizada en Madrid los próximos 19 y 20 de noviembre durante la IV edición del foro Summit Shopping Tourism & Economy, donde diferentes expertos responderán a la pregunta de «cuáles son las claves para un cambio de posicionamiento de España», ahondando en tres factores decisivos: países emisores, competencia entre destinos y promoción inteligente. Entre los participantes destacan -además de la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, y varios altos cargos de su departamento-, la comisaria europea de Mercado Interior, Industria, Iniciativa Empresarial y PYME, Elzbieta Bienkowska; el presidente de AENA, Maurici Lucena; el presidente de la cadena hotelera Hotusa, Amancio López; el presidente de Iberia, Luis Gallego; y el embajador de China en España, Lyu Fan.

Competencia europea

Los organizadores de esta cumbre turística se plantean la «necesidad de impulsar» ese cambio de modelo turístico desde la perspectiva de «atraer viajeros de calidad», tomando la coyuntura actual como «una oportunidad hacia el desarrollo» de otro «distinto e innovador». Para ello, lejos del discurso «pesimista» que observan en parte del sector a raíz del descenso de las llegadas, piden que se tenga en cuenta la transformación geopolítica y tecnológica global, «que nos ha llevado a un empequeñecimiento mundial». De esta manera lo que históricamente se han considerado turistas internacional, y aún se les denomina así, «son hoy en día nuestros vecinos europeos», esto es, un mercado «regional».

Por ello, advierten de que ya no se puede contemplar a Reino Unido, Francia, Alemania o Italia como emisores internacionales de turistas hacia España sin más sino que «son, en realidad, nuestros competidores para la captación del nuevo turismo». Y es que los «nuevos turistas cosmopolitas» son los viajeros de largo radio -apunta-, fundamentalmente asiáticos (China, Japón, India y otras economías emergentes), Estados Unidos, Canadá, Latinoamérica, Rusia y Estados del Golfo Pérsico, países con clases medias jóvenes y de alto poder adquisitivo, tanto que su capacidad de gasto llega a quintuplicar a la de los europeos.

Estos turistas de fuera de la UE representan solo el 15% de los que recibió España en 2017 aunque, sin embargo, generaron la cuarta parte del gasto total de los viajeros foráneos (el 25%). El caso de China merece atención especial pues el 75% de quienes hacen viajes de ocio fuera de su país tienen menos de 49 años. Los destinos españoles recibieron 515.000 de ellos el año pasado, apenas el 4% de los 13,6 millones que llegaron a la Europa comunitaria. Aún así, son líderes absolutos en el turismo de compras en España, copando el 31% de las operaciones realizadas.

Por ello, los expertos del foro han realizado un estudio donde estiman que duplicar la captación de viajeros de calidad (y no solo de nacionalidad china) haría crecer los ingresos anuales por turismo en España desde los 86.000 millones de euros actuales hasta 106.000 millones, es decir, 20.000 millones en el horizonte temporal de 2020, y eso -añaden- «sin provocar masificación turística». Como recetas para lograrlo apuntan, entre otras, agilizar la tramitación de visados, aumentar las nuevas conexiones aéreas con esos países, «renovar» los mensajes de promoción de España como destino turístico, mejorar la devolución del IVA en sus compras (el 'tax free' para turistas) y, además, desarrollar el talento, la digitalización y la tecnología en el sector.

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