El Ibex-35 baja a los 9.600 y el BBVA pierde un 5% por la crisis turca

Vista de una pantalla en la sede de la Bolsa de Madrid. /Fernando Alvarado (Efe)
Vista de una pantalla en la sede de la Bolsa de Madrid. / Fernando Alvarado (Efe)

El euro ha sido otra víctima de la crisis turca: al cierre ponía en riesgo el nivel de 1,14 dólares y rondaba mínimos de trece meses

CRISTINA VALLEJO

La jornada ha sido de muchos nervios en los mercados. Aunque durante los últimos días la situación de Turquía venía deteriorándose a pasos agigantados (no sólo su divisa marcaba mínimo tras mínimo, sino que también los bonos sufrían ventas importantes y sus rentabilidades se disparaban) porque las sanciones americanas por la detención de un religioso estadounidense acusado de terrorismo se sumaban a una elevada inflación y a la impasibilidad del Gobierno y de su autoridad monetaria (de cuya independencia se duda) ante la salida de capitales, no ha sido hasta hoy que se ha convertido en un motivo de preocupación real en los parqués de todo el Viejo Continente. Quizás el detonante ha sido la advertencia del Banco Central Europeo publicada por Financial Times sobre ciertas entidades financieras, como BBVA, Unicredito y BNP Paribas, que podrían sufrir contagio por ser prestamistas importantes de Turquía: el riesgo está en que las entidades turcas no hayan cubierto el riesgo de la caída de la lira y que incurran en impagos de los préstamos en moneda extranjera. 

Las intervenciones del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y del ministro de Finanzas, su yerno, Berat Albayrak, a primera hora de la tarde, lejos de tranquilizar a los mercados, cooperaron para incrementar los nervios. Erdogan volvió a animar a los turcos a vender sus activos denominados en otras monedas para comprar liras y así frenar la que considera como una guerra económica contra su país. Y Albayrak anunció un nuevo plan económico que se presentará en septiembre. Ninguno de los dos ayudó a recuperar mínimamente la confianza en la lira turca, al contrario: si arrancó el día cayendo un 10% frente al dólar, al cierre de la sesión europea se depreciaba un 13,6%, lo que engorda su caída en el año hasta el 38%, para convertirse en la de peor evolución este año en el mundo (el peso argentino retrocede un 32%). El mercado demandaba una potente subida de los tipos de interés, una disposición del Gobierno a dejar que su banco central actúe para frenar la sangría, incluso un anuncio de control de capitales. Nada de eso terminó ocurriendo. Además, para acentuar que no hay distensión posible en sus relaciones con Turquía, Estados Unidos anunció que duplicará los aranceles sobre los metales turcos. Más leña para el incendio. 

Esa creciente incertidumbre sobre el país se tradujo en un paulatino incremento de las pérdidas que sufrían las Bolsas europeas. Sin ir más lejos, el Ibex-35, que comenzaba la sesión rondando los 9.660 puntos, es decir, con pérdidas de alrededor de un 1%, al cierre de la sesión caía un 1,56%, para dar un último cambio en los 9.602,1 puntos, sus niveles más bajos desde la primera sesión del mes de julio. El selectivo sufrió, además, su mayor caída desde el 11 de julio.

El mayor recorte de la jornada, sin embargo, lo ha padecido el Ftse Mib de Milán (-2,51%), seguido del Dax alemán (-1,99%). El Cac 40 francés ha retrocedido un 1,59%. El que mejor ha capeado el temporal ha sido el PSI-20 de Lisboa, que apenas ha retrocedido un 0,24%. 

Con ello, los indicadores han cerrado la semana con pérdidas: el Ibex-35 se ha dejado un 1,41% en las cinco últimas sesiones, el Dax alemán, un 1,52% y el Ftse Mib de Milán, un 2,30%.

En Wall Street, también descensos, pero de mucha menor dimensión que los que sufría Europa. Así, al cierre de la sesión europea, el Dow Jones cedía un 0,6%; el S&P 500, un 0,5%; y el Nasdaq, un 0,4%. 

BBVA recorta

En el selectivo español, el BBVA fue el valor que más cayó, con un recorte del 5,16%. La entidad española tiene una participación del 49% en el mayor banco turco, el Garanti, y, aparte de eso, un 15% de su cartera de crédito está expuesta al país euroasiático. A continuación se colocaron Sabadell y CaixaBank, con descensos de un 3,89% y de un 3,08%, respectivamente. Entre los peores, más bancos: Bankia perdió un 2,81% y Santander, un 2,73%. 

Entre los más bajistas también se colocaron ArcelorMittal, que cayó un 2,82%, mientras que Técnicas Reunidas se dejó un 2,30%. 

Únicamente tres valores del selectivo se libraron del recorte: Dia (1,34%), Colonial (0,43%) e Inditex (0,11%). 

En el Eurostoxx 50, BBVA ha sido el valor más castigado, pero a continuación se han colocado otros bancos, como ING y Deutsche Bank, que han perdido más de un 4%; mientras que Intesa San Paolo ha bajado un 3,65%; y BNP Paribas y Société Générale, un 2,99% y un 2,50%, respectivamente. 

El euro, víctima colateral de la lira turca

También en el euro cotizó con mucha fuerza la crisis turca y el aumento del nerviosismo conforme pasaban las horas: si arrancó el día con una caída del 0,75% frente al billete verde, al cierre de la sesión retrocedía casi un 1%, hasta el nivel de 1,1419 unidades, su nivel más bajo desde julio del año pasado. Tras el cierre de las Bolsas europeas, el euro aceleraba su descenso, para poner en peligro el nivel de 1,14. 

Los movimientos de aversión al riesgo, además de muy claros en el mercado de divisas, con salidas de dinero del euro y entrada en el dólar, en el yen y en el franco suizo, también se observaron en el mercado de deuda. Los flujos buscaron refugio en los títulos más seguros. Así, la rentabilidad del bono estadounidense a diez años retrocedió desde el 2,92% hasta el 2,87%; el de su comparable alemán, desde el 0,38% hasta el 0,32%. En cambio, subieron las rentabilidades de los títulos de la periferia, muy especialmente en Grecia (del 4,06% al 4,15%) y en Italia (del 2,89% al 2,98%), y levemente en España (del 1,38% al 1,39%).

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