Uber y Cabify anuncian que se marchan de Barcelona

Varios vehículos VTC se concentran en la avenida Diagonal de Barcelona./EP
Varios vehículos VTC se concentran en la avenida Diagonal de Barcelona. / EP

La decisión se produce tras la última regulación del gobierno catalán que obliga a los VTC a recoger pasajeros con al menos 15 minutos de antelación desde el momento de la reserva

CRISTIAN REINOBarcelona

«Mientras el decreto esté en vigor, no podemos operar en Barcelona». La compañía norteamericana Uber, dedicada entre otros al servicio de los vehículos VTC, y la española Cabify han anunciado este jueves que abandonan el mercado barcelonés y dejarán de operar a partir de este viernes (hasta ahora lo hacía solo en la ciudad de Barcelona). Lo han hecho el día antes de que entre en vigor el decreto ley aprobado el martes pasado por la Generalitat para regular los VTC y con el que el Govern consiguió poner fin a la huelga de los taxistas de la ciudad, que bloquearon durante una semana el centro de la capital catalana. Consiguió calmar los ánimos de los taxistas y atajar el paro, pero el decreto ha abierto un nuevo frente, ahora con los VTC.

El decreto de la Generalitat habilita a los ayuntamientos a ordenar y gestionar las diferentes modalidades y regula tres aspectos. Establece que el Govern y los entes locales pueden determinar reglamentariamente las condiciones de precontratación. Para considerar que existe precontratación, el decreto fija que ha de transcurrir un intervalo de tiempo mínimo de 15 minutos entre la contratación y la prestación efectiva del servicio. Y añade que los ayuntamientos pueden aumentar este intervalo hasta una hora. Los VTC, además, no podrán circular por las vías buscando clientes como hacen los taxis y les obliga a estar estacionados en aparcamientos y o garajes. El decreto prohíbe a los vehículos VTC tener activado el geolocalizador, que permite a los usuarios ubicar los coches disponibles.

«Con las restricciones aprobadas por la Generalitat de Cataluña nos vemos obligados a suspender el servicio de UberX en Barcelona», ha indicado esta mañana la empresa en un comunicado titulado 'Hasta pronto, Barcelona'. «La obligación de esperar 15 minutos para viajar en una VTC no existe en ningún lugar de Europa y es totalmente incompatible con la inmediatez de los servicios bajo demanda, como UberX», según la firma tecnológica.

Un portavoz de la firma ha apuntado que aún podrían dar marcha atrás a la decisión si la Generalitat abriera un proceso de negociación entre todas las partes, los VTC y los taxis. «Cualquier tiempo de espera es totalmente contrario a cómo funcionan las aplicaciones de movilidad», ha expresado un portavoz de la compañía en Rac-1.

«Continuamos a disposición de la Generalitat de Cataluña y el Ayuntamiento de Barcelona para trabajar en una regulación justa para todos, que tenga en cuenta los miles de conductores y pasajeros de los VTC de Cataluña», ha añadido la empresa.

«Expulsión de Cataluña»

Cabify, por su parte, informará este viernes a sus usuarios de «su expulsión de Cataluña», con la entrada en vigor de la normativa catalana. Tras revisar el texto, la compañía ha concluido que esta regulación tiene «como único objetivo y, por tanto, también como consecuencia final», la expulsión directa de la aplicación Cabify y de sus empresas colaboradoras de Cataluña y Barcelona.

Tras la aprobación del decreto, el sector de los vehículos VTC amenazó con la presentación de 19 querellas criminales por prevaricación contra el Gobierno catalán y el Ayuntamiento de Barcelona, y advirtió con 4.000 despidos. Uber y Cabify llevaban semanas advirtiendo sobre su posible marcha de Barcelona y una de estas dos firmas ha consumado esta mañana la amenaza. Los trabajadores de las plataformas de Uber y Cabify dieron además por concluida la protesta que mantenían desde la semana pasada, de tal manera que desalojaron los 800 coches que bloqueaban el paso en una parte de la Diagonal de la Ciudad Condal. Es la segunda vez que Uber abandona Barcelona.

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