Señal de alarma en la producción industrial de la zona euro, tras caer un 3,3%

Coches estacionados en las instalaciones de una factoría ubicada en el norte de Inglaterra. /Reuters
Coches estacionados en las instalaciones de una factoría ubicada en el norte de Inglaterra. / Reuters

Alemania y España acumulan los mayores retrocesos

R. C.

La producción industrial de la zona euro experimentó en noviembre una caída anual del 3,3%, lo que representa el mayor desplome desde 2012, después de que Alemania registrara el mayor descenso interanual del dato desde finales de 2009, con un retroceso del 5,1%, mientras en España la caída observada fue la más acusado desde mayo de 2013, con una bajada del 2,8%, según los datos de Eurostat.

En términos mensuales, la producción industrial de la zona euro experimentó una caída del 1,7% respecto del mes anterior, cuando el dato repuntó una décima entre los países de la zona euro, como consecuencia de la caída mensual del 1,9% en Alemania, del 1,6% en España e Italia, así como del 1,3% en Francia. En el conjunto de los 28, la producción industrial sufrió en noviembre un retroceso del 1,3% en comparación con octubre.

Entre los países cuyos datos estaban disponibles, la peor evolución mensual de la actividad industrial correspondió a Irlanda (-7,5%), Portugal (-2,5%), Alemania y Lituania (ambos -1,9%), mientras los mayores incrementos se observaron en Estonia (4,5%), Grecia (3,1%) y Malta (2,6%). En comparación con noviembre de 2017, los mayores retrocesos de la producción industrial se registraron en Irlanda (-9,1%), Alemania (-5,1%), Portugal (-2,9%) y España (-2,8%). Por contra, los incrementos más significativos se observaron en Estonia (7,9%), Polonia (5,3%) y Hungría (3,5%).

Los analistas consideran que los temores de una recesión técnica en las grandes economías de la eurozona se están incrementando, ya que la producción industrial en noviembre proporcionó una dura realidad a los economistas. Y creen que si el crecimiento del PIB de la eurozona no mejora del 0,2% del tercer trimestre será difícil para el BCE mantener su pronóstico de crecimiento en el 1,7% para este año.