Abierto de Estados Unidos

Djokovic saca el puño de hierro e iguala a Sampras

Novak Djokovic celebra un punto. /AFP
Novak Djokovic celebra un punto. / AFP

El serbio pasa por encima de Del Potro y consigue su décimo cuarto Grand Slam alcanzando en la clasificación histórica al estadounidense

ENRIC GARDINER

La mirada del chacal ha vuelto al circuito ATP y el puño de hierro que dominó el circuito años atrás cada vez está más cerca de golpear la mesa y asumir el cetro. Novak Djokovic, ya alejado del ostracismo de 2017, ha resurgido de unas cenizas que nunca dejaron de arder y lo ha hecho con dos Grand Slam bajo el brazo.

Después de su impresionante victoria en Wimbledon hace un par de meses, el de Belgrado cruzó el Atlántico para conquistar Nueva York a costa de un Del Potro (6-3, 7-6 (4) y 6-3) empequeñecido ante el nivel del serbio.

Llegó Del Potro en una nube, después de eliminar a un mermado Rafael Nadal en semifinales y con un solo set perdido en todo el torneo, y Djokovic lo bajó rápidamente, sorteando el techo colocado en la Arthur Ashe por la lluvia que caía en el barrio neoyorquino de Queen's.

El balcánico planteó una lucha física y mental a partes iguales, en la que los intercambios marcaron la pauta. De revés a revés, de derecha a derecha. Djokovic le planteó interrogantes y presión a Del Potro, que tenía que hacer frente al serbio y a su fortaleza mental. Casi dos adversarios al otro lado de la pista. A la primera duda del argentino, el de Belgrado lo devoró.

Le hincó los dientes para ponerse 5-3 y servir para acomodar el marcador con un 6-3 que denotó autoridad, la que le otorga haber ganado en dos ocasiones aquí, además de haber disputado otras cuatro finales.

A Del Potro, sin embargo, le había crecido de nuevo la inexperiencia del finalista. Nueve años después de su primera y, hasta este domingo, última final en un Grande, el de Tandil volvió a sentir lo que es estar a un paso del título.

Para creérselo de verdad, necesitó que el público le despertara. Los argentinos, ruidosos, vivos y animosos, dieron alas a Del Potro. A la subida del argentino, que estaba rotura abajo en el segundo, se unió la desesperación de Djokovic con el público, quien, pese a su pulcro tenis, tenía a la grada en contra. No era nada personal, pero los aficionados querían más tenis. Del Potro aprovechó la desconexión para recuperar el 'break' y trasladó el set, de 95 minutos de duración, a un desempate que no se llevó por no tener la voracidad del serbio.

Los dos sets arriba de Djokovic ya eran una montaña insalvable para el de Tandil, que se fue deslizando por una pendiente cada vez más afilada con la cuchilla del de Belgrado. Desgastó, movió y jugó con Del Potro a su antojo, hasta que el argentino sucumbió en una tercera manga mucha más plácida para Djokovic. 6-3 y cayó el décimo cuarto Grand Slam, el segundo consecutivo tras Wimbledon y el que le permite igualar a Pete Sampras.

Su siguiente reto, acercarse a Nadal, con 17 entorchados, y a Roger Federer, con 20. De momento, este lunes amanecerá en el tercer escalón del ránking, a menos de 500 puntos del suizo y a 2.315 del balear. Poco a poco, Djokovic abrillanta su puño de hierro.

Fotos

Vídeos