Dos almerienses y un Panda de 1983 en la Marroc Challenger

Dos almerienses y un Panda de 1983 en la Marroc Challenger

El gran desafío de un equipo amateur almeriense comienza mañana en el raid solidario que rememora el trazado original del París-Dakar

A. MALDONADO ALMERÍA

Mañana comienza la Winter Edition de la Maroc Challenge, un raid con espíritu solidario y uno de los eventos amateurs de mayor participación y más internacional en el que se darán cita cerca de 200 equipos de distintos países y que recorrerá gran parte del trazado del original París-Dakar. La prueba cruzará Marruecos de norte a sur sin perder de vista el espíritu solidario sobre el que está pensado.

Los participantes tendrán la oportunidad de colaborar con proyectos educativos mediante el reparto de material escolar. Desde hace más de 3 meses, Salvador Benítez y Luis Leaño, abogado y transportista respectivamente, trabajan incansablemente en el coche que han escogido para participar en este evento, un Seat Panda del año 1983 que compraron en Jaén. Con sus poco más de 40 caballos intentarán recorrer sus más de 2.000 kilómetros, muchos de ellos por duras pistas de tierra, en territorio marroquí.

En la prueba participan vehículos de más de 16 años de antigüedad que no deben superar los 1.300 cc lo que, en palabras de Benítez «añade aún más emoción a la aventura». Luis comenta que al ver llegar el coche al taller donde trabaja y donde lo han estado preparando concienzudamente durante estos meses «me costó comprender que pudiéramos afrontar un reto así con un coche como este». Pero desde luego el resultado has sido muy satisfactorio para ambos tras un gran esfuerzo que el vehículo agradece con una nueva imagen al más puro estilo 'rally'.

Han sido muchas las horas que ambos pilotos han dedicado a la preparación de la prueba para restaurar un coche que estaba «con dos ruedas en el desguace», según Salvador y al que se le ha dado una «segunda oportunidad». Salvador y Luis, cuyos conocimientos mecánicos llegan solo al nivel amateur -pero nivel profesional en chapuzas mecánicas, según manifiestan ambos pilotos-, han mejorado las suspensiones, ruedas, motor y han restaurado la imagen del vehículo añadiendo en su interior los elementos necesarios para la navegación en el desierto y unos asientos más confortables que los originales ya que «con los asientos que traía el coche, poco más que una tela y un hierro, no hubiéramos llegado ni a montarnos en el ferry», comenta Salvador.

Han sido muchas las empresas de la provincia que han colaborado en el proyecto, desde Serón a Almería pasando por El Ejido o Lubrín. Según Luis «a todos les ha apasionado el proyecto y les llevamos con nosotros bien pegados en la chapa del pandita».

Para ambos será la primera vez que compiten en una prueba de semejantes características, la Marroc Challenger que con seis etapas oficiales, será, según la organización, la edición más concurrida de cuantas se han hecho hasta el momento y en la que los participantes tendrán que enfrentarse a más kilómetros de arena.