Análisis

La máquina no para de funcionar

La máquina no para de funcionar

Silverstone vive el triplete 35 del motociclismo español, que busca en este 2019 repetir el éxito de 2010 de conseguir las tres coronas

BORJA GONZÁLEZSilverstone

El fin de semana de Inglaterra resultó muy positivo para el motociclismo español, que firmó su triplete de victorias número 35 desde el primero de 2003 (en Le Mans, con triunfos de Sete Gibernau, Toni Elías y Dani Pedrosa), en el tercer pleno que se ha dado en los doce grandes premios disputados hasta el momento en este curso. Alex Rins firmó su segundo triunfo en MotoGP, y Augusto Fernández y Marcos Ramírez sus segundas victorias en el Mundial, en tres categorías que no dominan. Rins es ahora tercero en la general de la clase reina, aunque muy lejos del líder Marc Márquez (101 puntos); Fernández ha logrado auparse al segundo puesto de la clasificación de Moto2 a 35 puntos del jefe de la categoría, Alex Márquez, que se fue al suelo el domingo, y empatado con otros dos pilotos, el suizo Thomas Luthi y Jorge Navarro, segundo en Silverstone; y Ramírez contempla la primera plaza desde su quinto puesto, a 57 puntos de Lorenzo Dalla Porta, en la única cilindrada sin liderato español (con una muy buena carrera tras caer en la tercera vuelta, Arón Canet consiguió mantenerse en la pelea por el título, a 14 puntos del primero, a falta de la disputa de siete pruebas).

En MotoGP Rins batió a Márquez sobre la misma línea de meta, por 13 milésimas de segundo, en el segundo duelo consecutivo de última curva que se ha vivido en este agosto, en la que ha pasado a ser la quinta diferencia más pequeña de la historia entre el primero y el segundo de una carrera de la clase reina, con un 'empate' con la cuarta. En Assen en 1975, Barry Sheene y Giacomo Agostini cruzaron la meta con el mismo tiempo exactamente, en una época en la que la precisión en los resultados no era tan milimétrica como lo es en la actualidad. Los jueces dieron la victoria a Sheene en una prueba cronometrada de manera manual.

Un síntoma de la fortaleza de nuestro motociclismo que avalan jornadas como la de este domingo: triplete de victorias y pleno en el podio de MotoGP

Dos milésimas de segundo fue lo que le dio el triunfo a Alex Crivillé frente a su rival y compañero de equipo Mick Doohan en Brno en 1996, todavía en 500cc, mismo margen que permitió que Toni Elías se hiciese con su primer y único triunfo en MotoGP, en una carrera disputada en el Circuito de Estoril en 2006 y en la que se impuso a Valentino Rossi. El italiano fue el protagonista del que es el cuarto final más apretado, cuando en 2001 cruzó la meta de Phillip Island con 13 milésimas de adelanto sobre su compatriota y por aquella época 'archienemigo' Max Biaggi, el mismo tiempo que permitió a la Suzuki de Rins batir a la Honda de Márquez este pasado domingo.

Tercero en la meta fue Maverick Viñales, que completó un triplete en el podio que ya se había visto anteriormente en otras 19 ocasiones, la última este mismo año en Montmeló, con los mismos protagonistas, aunque con el líder de MotoGP en lo más alto del podio y el ganador en Inglaterra en el segundo escalón. Un hecho, el del cajón completo en la clase reina, en el que España se estrenó no hace tanto tiempo, en el Gran Premio de Japón de 2012, cuando el triunfo de Pedrosa fue secundado por el segundo puesto de Jorge Lorenzo y el tercero de Álvaro Bautista. A partir de ese, 19 tripletes más incluido el de este fin de semana en el que siempre ha aparecido el nombre de Marc Márquez, ganador en nueve de esas 20 carreras (seis Lorenzo, cuatro Pedrosa y la de Rins).

Márquez, 22 puntos más que 'Dovi'

Veinte tripletes en MotoGP, y 35 plenos, este el tercero de 2019 después de los de Montmeló con los hermanos Márquez y de nuevo Ramírez, y el de Brno de principios de este mes de nuevo con los Márquez y en esta ocasión Canet. Sigue siendo el piloto valenciano de Moto3 la baza más sólida de nuestro motociclismo para la búsqueda de la repetición del triple de títulos al que se aspira en este actual curso, con más certezas en Moto2, con tres bazas, Fernández y Navarro, pero sobre todo Márquez, y sobre todo en MotoGP, donde el líder cuenta con 78 puntos de ventaja sobre Andrea Dovizioso tras el cero del italiano en Inglaterra, víctima involuntaria de la caída de Fabio Quartararo en el inicio de la carrera, y su segundo puesto, un margen de más de tres carreras (se otorgan 25 puntos al vencedor de cada gran premio, lo que deja 175 por repartir hasta el final de la temporada).

Una situación que ha hecho empezar la cuenta atrás para la consecución de su sexto título en MotoGP, el octavo en el Mundial. Márquez debería sumar 22 puntos más que Dovizioso en las dos próximas citas, las de Misano y la del Motorland de Aragón. En la última batalla por el campeonato, la de 2018, los dos rivales sumaron los mismos puntos en estas dos carreras, con victoria del cada uno en su casa con el otro en segunda posición; en la primera, la de 2017, Márquez ya fue capaz de meterle 25, tres más de los que necesita, ganando en esos dos domingos, en los que Dovizioso sólo pudo ser tercero en Italia y séptimo en España.