Absoluta

Robert Moreno, cuarto seleccionador en un año de emociones intensas

Robert Moreno, cuarto seleccionador en un año de emociones intensas

Luis Enrique sigue ausente por su problema familiar, situación que debe resolver tras el verano, pero gracias a la tecnología diseña el trabajo y puede seguir los entrenamientos en directo

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENLas Rozas

«Ojalá mejore la situación y esté con nosotros en junio», deseó Sergio Ramos en La Valeta el pasado mes de marzo, después de que Luis Enrique se marchase de madrugada en un avión privado para estar junto a su familia acompañado de Joaquín Valdés, el psicólogo de la selección y persona cercana al asturiano. Dejó todo hablado con Robert Moreno, que junto a Rafel Pol mantuvo el plan elaborado. El cuarto seleccionador en un año. Y es que hace un año exacto, el 5 de junio de 2018, Pedro Sánchez se presentó en la Ciudad del Fútbol para desear suerte a los internacionales de cara al Mundial de Rusia. Acudió acompañado de su ministro de Educación y Deportes, Maxim Huerta, que dimitiría unos días después.

Lo que nadie esperaba es que el seleccionador fuese destituido ese mismo miércoles 13 de junio, dos días antes del inicio del Mundial, cuando llevaba 20 partidos consecutivos sin perder horas después de que el Real Madrid anunciase su fichaje como sustituto de Zinedine Zidane. «Fueron 24 horas duras y difíciles de olvidar, surrealistas, injustas, conmigo y con mi equipo. Yo no abandono, mi única responsabilidad y mi sueño era ese, nos sacaron de aquí, nos echaron, no nos fuimos. Recuerdo la vuelta de las cinco horas de Moscú prácticamente sin hablar con mi cuerpo técnico. No nos lo creíamos. Jamas pensé que pudieran echarme, no habría estado dispuesto a pagar ese peaje», explicó el vasco en 'Universo Valdano'.

El relevo mundialista

En Krasnodar, tras una tensa y larga noche, cogió al equipo Fernando Hierro, que trató de mantener el plan dejado por el vasco pero no supo reaccionar en el primer cruce. Rusia mandó a España a la calle. La llegada de Luis Enrique generó una nueva ilusión en sus dos primeros partidos (victorias en Wembley y ante Croacia) pero llegaron las primeras dudas en octubre y noviembre con malos resultados que apearon al equipo de la final four de la Liga de Naciones. 2019 comenzó con un buen partido y triunfo ante Noruega en Mestalla hizo pero en Malta, cuando se esperaba una goleada revitalizadora, vivió un duelo triste, marcado por la ausencia debido a un problema familiar grave de Luis Enrique que mantiene al asturiano alejado del cargo.

Desde aquel 27 de marzo asumió el control en público Robert Moreno, que lo hizo con la clara intención de seguir lo trabajado sin su jefe. «Debía ser una extensión de Luis Enrique, no Robert Moreno, sino una prolongación de él». Aunque ha seguido trabajando desde la distancia, Luis Enrique no ha vuelto a pisar la Ciudad del Fútbol. «La lista ha hecho él, ha sido el responsable de la convocatoria», aclaró José Francisco Molina, director deportivo de la FEF y que el lunes estuvo en la banda muy presente durante la sesión a puerta abierta, antes de confirmar que la Federación cuenta con el técnico, al que respalda en esta complicada situación. «El compromiso de la Federación con el seleccionador es total. En ningún momento se ha planteado, y así se lo hemos trasladado, el compromiso sigue vigente. No hay ningún tipo de dudas al respecto. Esperamos contar con él durante mucho tiempo», zanjó Molina.

«Sé Robert Moreno»

Gracias a la tecnología sigue los partidos cada semana y ahora los entrenamientos. Con videoconferencias y llamadas marca la pauta a seguir por el cuerpo técnico sobre una planificación diseñada de antemano. En esta hay concentración varios jugadores que han recibido instrucciones para seguir en forma, tras acabar la actividad deportiva hace varias semanas. En Malta (donde lucía un look informal -deportivas blancas, pantalón azul marino, polo y un fino plumífero gris- con la acreditación colgada del cuello) los ojos se fijaron en él, igual que estos días en Las Rozas.

Da instrucciones y se le vio charlando animadamente con Sergio Ramos, que desde el primer momento está demostrando el apoyo «a muerte» que anunció en las redes sociales cuando se supo del problema de 'Lucho'. El 17 de mayo, día que anunció la lista, dejó claro que Luis Enrique le había dado un consejo claro: «Sé Robert Moreno, no seas Luis Enrique. Que sea yo, que no haga nada forzado». Justo al contrario que en Malta.

Moreno es por tanto el cuarto seleccionador, algo que nunca imaginó hace quince años, cuando sacó la licencia nacional como entrenador y dirigía al juvenil del Castelldefels. El fútbol era su pasión y por eso, pese a estar diplomado en Empresa Internacional, volcó sus esfuerzos en ello. Conoció a Luis Enrique en 2010, durante su etapa en el filial ya que llegó al club como 'scouting' dado que era uno de los pioneros en el análisis de vídeo en España aunque es entrenador nacional desde 2003 y cuenta con la Licencia UEFA Pro. De hecho, dirigió al juvenil del Castelldefels antes de su vinculación con Luis Enrique (ya fue su segundo en la Roma, Celta y en Barcelona) y fue asistente de Juan Carlos Unzué en el Celta cuando Lucho se tomó un año sabático tras salir de Can Barça. Los que mejor le conocen a este joven recién entrado en los 40 dicen que es una persona inquieta, trabajadora, metódica, innovadora y perspicaz.

El propio Luis Enrique lo define en el prólogo de un libro escrito por Moreno, parte clave en la editorial MC Sports para editar libros sobre divulgación de ciencia deportiva, llamado 'Mi receta del 4-4-2. Reflexión, desarrollo y aplicación táctica de una visión de este sistema'. «Robert es un entrenador voraz, insatisfecho por naturaleza y con una asombrosa capacidad para analizar los problemas y encontrar las soluciones. Si a esto le sumas su capacidad de trabajo inagotable, el resultado no podía ser otro que libro interesantísimo». Curiosamente su equipo La Roja no ha variado el sistema en todos los partidos, sigue fiel al 4-3-3. Después del verano, y antes del partido de septiembre precisamente en Gijón, Luis Enrique podría tomar una decisión definitiva sobre continuidad ya que tendrá seis partidos en 12 semanas para certificar el billete a la Euro 2020. «Somos lo que hacemos día a día. De modo que la excelencia no es un acto, sino un hábito», es una cita de Aristóteles que aparece en el mencionado libro de Moreno.