El estreno más plácido para Rusia

El estreno más plácido para Rusia

Sin rival, la anfitriona se regala un arranque que ilusiona a todo un país

César García Granero
CÉSAR GARCÍA GRANERO

Apagados discursos, música y prolegómenos, finiquitado el preámbulo, se acaba el ruido y habla Rusia, obligada a un doble escrutinio, el de los suyos, por jugar en casa, y el de los demás, por ser la anfitriona. Y sale airosa, pese a las dudas. Y es que venían curvas para ella. Tras siete partidos sin ganar, eran más los recelos que la confianza, pero no ha encontrado rival en la Arabia de Pizzi, que ha empezado desordenada y se ha hecho migas con un par de latigazos. Al descanso, Rusia ya ganaba por dos, pero su triunfo se ha fraguado antes y se ha visto casi desde el mismo inicio. Sofocada la adrenalina de todos los comienzos, Arabia ha perdido el balón, ha dejado espacios y ha dado inicio a su desplome. A los diez minutos, Gazinskiy ha marcado el primero y ha abierto el camino de una Rusia sin estrellas, pero con más orden, una Rusia de pocas ínfulas, pero con mucha más pizarra. Suficiente ante la débil Arabia. Cherchesov, más presionado, gana la partida a Pizzi, que llegó a Arabia a última hora y no tuvo tiempo, pero tampoco tiene mimbres. Se ha notado. Rusia empieza ganando. Mitigada la adrenalina del comienzo, alfombra su inicio con un triunfo que no la encumbra, pero le da estima tras el estreno más plácido. Donde esperaba presión ha encontrado rosas.

Se esperaba más de Arabia, que llegaba al choque en una situación opuesta a la de Rusia. La anfitriona ha perdido reputación y se ha caído de la primera fila. Enfrente, una Arabia que nunca se codeó con los grandes, pero cada vez está más cerca. Pero esta Rusia que mira hacia dentro, que apenas tiene jugadores en ligas ajenas, sí tiene orden. Sabedora de que le faltan estrellas, tira de táctica. Por ahí ha empezado a ganar la partida a Arabia, a años luz en cuestión de librillo. Sin manual de instrucciones, con las líneas alejadas y el centro del campo invisible, Rusia ha encontrado algo más que espacios, auténticas calvas. Gazinskiy, de cabeza, ha abierto el marcador. Y el estadio Luzhniki de Moscú, que esperaba sufrir, ha empezado a bailar.

5 Rusia

Igor Akinfeev (cap) - Mário Fernandes, Ilja Kutepov, Sergey Ignashevich - Yury Zhirkov, Alexander Samedov (Daler Kuzyaev 64), Yuri Gazinskiy, Aleksandr Golovin, Roman Zobnin, Alan Dzagoev (Denis Cheryshev 24) - Fedor Smolov (Artem Dzyuba 70). DT: Stanislav Cherchesov.

0 Arabia Saudí

Abdullah Al-Mayouf - Mohammed Al-Breik, Omar Hawsawi, Osama Hawsawi (cap), Yasser Al-Shahrani - Abdullah Otayf (Fahad Al-Muwallad 64), Salman Al-Faraj - Yahya Al-Shehri (Hatan Babhir 73), Taisir Al-Jassim, Mohammed Al-Sahlawi (Mohannad Assiri 84), Salem Al-Dawsari.

Goles
Gazinsky (12), Cheryshev (43, 90+1), Dzyuba (71), Golovin (90+4)
ÁRBITRO
Néstor Pitana (ARG). Amonestó a Golovin (88) y Al-Jassim (90+3)
VAR
El sistema de videoarbitraje ha sido utilizado por primera vez en la historia de los Mundiales. Ha dado validez al tanto de Gazinsky
Incidencias
78.011 espectadores en el estadio Luzhniki (Moscú)

Solo cuando Dzagoev, del CSKA, se ha lesionado, ha enmudecido el campo, sin saber que la salida de uno de sus hombres de más quilates no iba a ser tan funesta como pudiera parecer. Tras el primer sobresalto para Rusia, ha llegado la hora de Cheryshev, el jugador ruso más conocido en España. El atacante del Villarreal ha salido con la sonrisa puesta: sabía que con los espacios que Arabia dejaba se iba a frotar las manos. Su velocidad ha tenido en vilo a la zaga de Pizzi y le ha dado la puntilla casi al final del primer tiempo, cuando ha dejado sentado a Al Burayk, primero, y ha sacado el martillo, después. Un gran gol para cerrar una primera parte de ensueño. Rusia ganaba, estaba cómoda, casi repantigada. Ante sí tenía un segundo tiempo ya sin presión, casi para el regodeo.

Otros tres goles tras el descanso

Y así ha sido. Arabia, al contrario que antes, ha tomado el mando, pero le ha faltado convicción. El 2-0, más que un resultado adverso, ha sido un mazazo en toda regla. No ha llegado a inquietar a Rusia, cuya disposición táctica ha ahogado a Arabia. La anfitriona no ha querido crear, porque nunca lo ha necesitado. Sin brillo, ha primado la disciplina. Rusia se ha acomodado, ha esperado la fatiga de su rival y le ha dado el golpe de gracia en el 70. Ha sido con un cabezazo de Zyuba, que llegó a la selección sin esperarlo y se ha ganado una plaza al primer intento. Era el 3-0 que ha dejado a Arabia hecha jirones.

Lejos del triunfo desde el inicio y sin lugar a la remontada, después, a Arabia solo le ha quedado esperar. Ya no era cuestión de salvar el resultado, sino la honra. Pero ni así. En los últimos minutos, con Arabia más pendiente de la ducha que del juego, Cheryshev y Golovin le han roto los esquemas. Ni la honra para una Arabia desmaquillada, que no ha sido ni la sombra de lo que se esperaba. Rusia gana, salva el estreno y duerme tranquila bajo techo. Lo que le queda, con Egipto y Uruguay por el camino, viene con más espinas, pero el arranque ha sido cinco estrellas. No ha tenido rival, pero ya nadie le puede emborronar la fiesta.

Más información

Fotos

Vídeos