Francia recupera la corona con eficacia

Lloris levanta la Copa del Mundo junto a sus compañeros./Reuters
Lloris levanta la Copa del Mundo junto a sus compañeros. / Reuters

Tras adelantarse a balón parado, optimizó sus opciones y castigó los errores de una Croacia que peleó por la gloria mientras le duró la adrenalina

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENEnviado especial. Moscú

Francia luce ya una segunda estrella en su pecho tras superar en Moscú a la valiente y adrenalínica Croacia, que cayó agotada y víctima de unos errores que optimizó su rival para volver a ser campeona mundial tras 20 años. Muchos pensarán que el brillo de la estrella no es tan resplandeciente como la de 1998, que su fútbol fue más bien escaso y que su éxito está basado más en el control ajeno y la estrategia que en la propuesta propia. Es posible que haya parte de razón en el argumento, que la brava Croacia se ganó la simpatía de todos durante el torneo por su infatigable corazón y no mereció tanto castigo en algunos momentos de la final, donde mostró un juego más vistoso pero peor tino. El VAR tampoco estuvo de su lado.

Este Mundial confirma una tendencia: los que tienen un plan adecuado a su estrella fracasan y las estrellas que se entregan por el colectivo alcanzan el éxito. Las dos finalistas eran significativos ejemplos de ello, pero Francia tiene individualmente mejores futbolistas que además están comprometidos con el plan. La decepción vivida en la última Eurocopa, con aquella derrota ante Portugal en París, convenció a todos de ello.

4 Francia

Lloris, Pavard, Varane, Umtiti, Lucas Hernández, Kanté (N'Zonzi, min. 54), Pogba, Matuidi (Tolisso, min. 73), Griezmann, Mbappé y Giroud (Fekir, min. 81).

2 Croacia

Subasic, Vrsaljko, Lovren, Vida, Strinic (Pjaca, min. 82), Brozovic, Modric, Rakitic, Rebic (Kramaric, min. 71), Perisic y Mandzukic.

Goles:
1-0: min. 18, Mandzukic, en propia meta. 1-1: min. 28, Perisic. 2-1: min. 39, Griezmann (p). 3-1: min. 59, Pogba. 4-1: min. 65, Mbappé. 4-2: min. 69, Mandzukic.
Árbitro:
Néstor Pitana (Argentina). Mostró amarillas a Kanté, Lucas Hernández y Vrsaljko.
Incidencias:
Final de la Copa del Mundo de Rusia 2018. 78.011 espectadores en el Luzhniki Stadium. Antoine Griezmann fue elegido mejor jugador del partido. Kylian Mbappé recibió el premio al mejor joven del campeonato, Luka Modric al mejor jugador del campeonato, Courtois el galardón al mejor portero y Kane el premio al máximo goleador. España recibió el trofeo al 'fair play'. El 2-1 llegó después de una consulta de Pitana al VAR. Antes del partido Philip Lahm, capitán de Alemania en 2014, compareció en la ceremonia previa, en la que actuaron el rapero Nicky Jam, Era y Will Smith. En la ceremonia de entrega de premios se pudo ver al presidente de Rusia, Vladímir Putin, junto a los mandatarios de las dos selecciones finalistas: Kolinda Grabar-Kitarovic y Emanuel Macron. Entre los muchos jefes de estado presentes no faltó Sheikh Tamim Bin Hamad Al Thani, emir de Catar, donde se celebrará la próxima edición del Mundial en el 2024.

Ver a Antoine Griezmann, decisivo en todas las eliminatorias cuando tuvo que tocar la pelota, recorriendo metros y ofreciéndose para iniciar el juego ante la presión croata resume el ideario de la Francia de Deschamps, que entra en la historia del torneo al repetir título también como seleccionador, y que es tan simple como el lema suizo que hizo popular Alejandro Dumas a finales del siglo XIX con sus famosos mosqueteros. Tocan cuatro años de dominio de Francia, que iguala a Uruguay y Argentina.

El VAR desnivela a Croacia

La final fue mejor que las anteriores de este siglo y no sólo por los goles. El primer acto comprimió el grueso de esta Copa del Mundo. Premió al estratega, al que domina mejor el vértigo, al que sabe optimizar sus opciones a balón parado y castigar los errores ajenos de un rival que propuso más desde el principio. En eso Francia ha sido, de largo la mejor de este torneo, sin duda alguna. En octavos y cuartos tuvo una efectividad máxima: cinco remates, mismos goles. Aunque los croatas pusieron el fútbol y el dominio que provoca su entusiasmo, se fueron al descanso perdiendo 2-1. Francia con un solo pase al área y un tiro logró dos goles. No le hizo falta ni acercarse al área, ya que sólo completó 9 en los últimos 30 metros antes del entreacto.

Su primer remate real entre los tres palos, obligando a una parada de Subasic, llegó nada más comenzar el segundo tiempo, tratando de levantarse los croatas del golpe anímico que fue encajar dos goles rodeados con una polémica que parecía alejarse del fútbol. Mandzukic introdujo en su portería un golpe franco lateral que llegó de una falta inexistente bien puesta por Griezmann. Se podrá estar de acuerdo o no con lo sucedido, pero para esa situación no está el VAR.

Alucinada, tras una primera parte en la que hizo todo para adelantarse, a Croacia le volvía tocar remontar, como en todos los duelos de eliminatorias anteriores, asentada en campo francés y atacando Perisic la zona de Pavard, que no tenía ayudas en su zona. El 'gallina', decisivo en la remontada de semifinales, marcó un golazo tras unos rebotes en una bola colgada al área. Y entonces, justo antes del descanso, en la segunda visita a la zona de Subasic, Francia obtuvo un córner en el que Pitana, tras consultar el VAR en persona durante un eterno minuto, concedió penalti. Matuidi quiso cabecear, midió mal su cabezazo y la bola se topó con la mano despegada de Perisic.

Control físico y mental francés

Croacia mantuvo su fe, siguió atacando, proponiendo, obligando a Lloris a hacer un paradón tras un zurdazo de Rebic y después a salir a despejar con el pecho tras una bola profunda a Perisic. Con su actitud valiente buscó una segunda remontada aunque el cansancio del partido extra se empezaba a notar cuando tocaba medirse en duelos individuales a una selección tan física como la gala. Y así, optimizando la explosividad de Mbappé llegó el tercero.

Pogba abrió al espacio, el joven ariete asustó con su velocidad a Strinic y Vida y obligó a hacer un repliegue masivo de los balcánicos. Cedió atrás a Griezmann que no pudo golpear, dejando al propio Pogba que llegó a la jugada y, tras un primer intento con la derecha repelido por la zaga croata, acertó con la izquierda desde la media luna superando a Subasic.

El meta, que tampoco veía bien con la presencia de Modric, aún tuvo que recoger otra bola de su portería. El cuarto pudo haber llegado antes si Brozovic no hubiese robado la gloria del doblete a Griezmann, que perdió la batalla del premio individual al mejor del torneo con Modric, pero llegó para mayor gloria de Mbappé, que podrá presumir de ser el segundo más joven en marcar en una final tras Pelé. Lo fabricó con un derechazo tras un slalom de Lucas, que optó por su Francia natal y no su España de corazón hace menos de tres meses sin sospechar que hoy sería campeón del mundo.

Y cuando los galos empezaron a celebrar el título como si hubiesen ganado ya la final llegó el, quizá, gol más tonto de la historia de las finales mundialistas. Mandzukic cerró el marcador que él mismo, sin desearlo, abrió en esa portería para cerrar un torneo en el que ganó el más efectivo, el que, ante rivales atrevidos como Croacia o Bélgica, mostró un mayor pragmatismo quizá provocado la herida no cauterizada desde hace dos años en París. Un dato para los que quieran robarle la corona: es una selección con 25 años de media.

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