Relevos en los banquillos

Revulsivos con números de Champions

Abelardo da instrucciones desde la banda durante un partido del Alavés./Ander Gillenea (Afp)
Abelardo da instrucciones desde la banda durante un partido del Alavés. / Ander Gillenea (Afp)

Abelardo y Paco López llegaron a Alavés y Levante con los equipos en situación crítica y ahora miran de tú a tú a los grandes con sus registros

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉSMadrid

«A entrenador nuevo, victoria segura», dice el tópico futbolístico. Sin embargo, lo difícil no es llegar y besar el santo, sino mantener una tendencia positiva prolongada en el tiempo y como recién llegado a un equipo, sacarlo de una situación complicada sin margen para planificación o fichajes propios. Sin duda, este es el caso de Abelardo. El 'Pitu' llegó a Vitoria, el lugar donde colgó las botas en 2003, con la complicada misión de sacar del atolladero a un equipo por el que habían pasado hasta tres técnicos en trece jornadas. Era el 1 de diciembre de 2017, justo hace un año, y el asturiano se presentaba ante la afición babazorra para reflotar al Alavés desde el último puesto de la tabla, con once derrotas en trece partidos y un bagaje de seis puntos de los 39 posibles hasta ese momento, lo que le hacía estar a otros seis puntos de la zona de salvación. El argentino Luis Zubeldía, el interino Javier Cabello y el italiano Gianni de Biasi habían naufragado en el intento hasta entonces, pero el efecto Abelardo no tardó en hacerse notar, con una debut victorioso en Montilivi, donde derrotó 2-3 al Girona.

Fue la primera piedra de una etapa exitosa, que 38 partidos después de aquel debut le hacen mirar de tú a tú a los grandes equipos de la Liga en cuanto a registros numéricos. El Alavés del 'Pitu' suma en este año 20 victorias, cinco empates y 14 derrotas para un total de 65 puntos, unos registros que le permitieron lograr una cómoda salvación la pasada temporada y que en la presente campaña le aúpan al cuarto puesto tras catorce jornadas disputadas. En su etapa con el Sporting en Primera, en la que consiguió una permanencia y fue destituido antes del final de la primera vuelta en su segunda temporada, dirigió 56 encuentros en la máxima categoría con un balance de trece victorias, doce empates y 31 derrotas para un total de 51 puntos. Es decir, catorce menos que en el Alavés con 17 partidos más.

En este año mágico para el alavesismo, que ha reverdecido los laureles de aquellos tiempos en los que incluso probó las mieles de una final de la Copa de la UEFA ante el Liverpool en 2001, sólo los tres grandes superan al sorprendente Alavés de Abelardo, basado en un puñado de buenos jugadores como Manu García, Pacheco, Ibai Gómez, Guidetti o Jony, a los que el técnico gijonés ha sacado su mejor rendimiento. El Barça es el mejor y suma un total de 86 puntos en 25 victorias, once empates y tres derrotas, con el Atlético segundo tras 22 partidos ganados, once empatados y seis perdidos para un total de 77 puntos. A azulgranas y colchoneros les sigue el Real Madrid, que alcanza los 72 puntos -sólo siete más que el Alavés- con sus 21 victorias, nueve empates y nueve derrotas. Así las cosas, otros grandes clubes de la Liga, llamados a priori a objetivos más ambiciosos, se quedan por detrás en esta puntuación parcial. El Betis suma 61 puntos, el Sevilla 60, el Valencia 59, el Espanyol 56, el Villarreal 54, la Real Sociedad 49 o el Athletic 41.

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El Levante de Paco López

En este año natural, el Levante también destaca especialmente con 52 puntos, una cifra más cercana a los puestos europeos que al descenso. No obstante, el caso de los granotas brilla en mayor medida si el balance se acota al tiempo transcurrido desde la llegada de Paco López al banquillo local del Ciutat de Valencia. Este clásico del fútbol base valenciano -pasó por las canteras de Valencia, Villarreal y el propio Levante- llegó al club de Orriols hace nueve meses, sin experiencia previa en la máxima categoría y con el equipo a un solo punto del descenso, con 21 puntos y tres victorias en 27 jornadas. Once partidos después, y tras ocho partidos ganados, un empate y sólo dos derrotas, llevó al Levante a una plácida salvación, con 17 puntos de margen sobre la zona roja.

Esta temporada, el técnico de Silla firma el segundo mejor comienzo liguero de la historia del equipo granota -sólo superado por el inicio de Juan Ignacio Martínez en la 2011-12, cuando el Levante acabó sexto y se clasificó por primera y hasta ahora única vez para una competición europea-, tiene a su equipo sexto con 21 puntos -los mismos que a su llegada- y ya ha conseguido la segunda victoria en el Bernabéu de la historia del club, que se une al histórico triunfo ante el Barça de la pasada campaña, la única derrota del campeón en todo el curso.

De esta manera, este Levante de Paco López que lidera el 'Comandante' José Luis Morales suma 46 puntos en 25 partidos, lo que en una proyección de un campeonato de 38 jornadas arrojaría un balance de casi 73 puntos, los mismos que llevaron al Valencia de Marcelino a la cuarta plaza que da acceso a Champions la pasada temporada. Unos registros que impresionan en el caso de un club modesto, más aún si se tiene en cuenta que sólo el Barça los mejora en estos 25 partidos, con un botín de 52 puntos. Gigantes como Real Madrid y Atlético suman 45 y 43.

A pesar de que se trata sólo de dos ejemplos positivos, frente a otros muchos cambios en los banquillos que no surten efecto, son muestra evidente de la importancia de los técnicos en un deporte que a veces no entiende de nombres sino de grupos cohesionados y dispuestos a seguir la hoja de ruta planteada por un entrenador que da con la tecla.

 

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