Jornada 2

El Betis salva los muebles en la segunda mitad

Lo Celso celebra su gol./Reuters
Lo Celso celebra su gol. / Reuters

Los de Setién tuvieron muchos problemas para doblegar al Dudelange, un equipo de la liga de Luxemburgo, que puso en aprietos a los sevillanos y sólo sucumbió cuando no pudo más físicamente

JACOBO CASTRO

Tres goles en la segunda parte dieron la victoria al Betis ante un combativo Dudelange, que apenas sufrió en la primera mitad y que llegó a poner en problemas al conjunto verdiblanco. Finalmente, una jugada a balón parado que abrió el marcador y la superioridad física del conjunto de Quique Setién le dieron tres puntos muy importantes tras el empate de la primera jornada en el campo del Olympiacos. El partido estuvo marcado por unos primeros 45 minutos donde el Betis fue incapaz de superar a su rival, que con su gran colocación se impuso a la lentitud y la falta de ideas del extraño once que alineó Setién. Finalmente, en la segunda mitad, después de que Joel Robles salvase a su equipo con un paradón a cabezazo de David Turpel, un tanto a balón parado de Tony Sanabria y dos chispazos a la contra de Giovani Lo Celso y Cristian Tello dieron a los verdiblancos un 3-0 bastante engañoso.

El Betis comenzó sorprendiendo desde la previa. Tras varios partidos sin poner un mediocentro defensivo, era difícil esperar que ante el rival más débil Quique Setién fuese a alinearlo. Sin embargo, lo hizo. William Carvalho formó en el centro del campo de una alineación extraña, con Cristian Tello jugando como carrilero izquierdo, donde el jugar a pierna cambiada le lastró; con Inui perdido como volante improvisado y colocando dos delanteros ,Tony Sanabria y Sergio León, cuyo rendimiento como pareja, al menos esta temporada, está completamente en entredicho. Aún con esto, parecía imposible que el Betis no encontrase los caminos al gol ante un rival muy inferior.

3 Betis

Joel Robles; Barragán, Javi García, Sidnei, Bartra, Tello; William Carvalho, Guardado (Lo Celso, min. 61), Inui (Joaquín, min. 72); Sergio León (Kaptoum, min. 82) y Sanabria.

0 Dudelange

Frising; Jordanov, Schnell, Prempeh, El Hriti; Mélisse (Stumpf, min. 66), Kruska, Couturier; Stolz (Kenia, min. 76), Turpel, Sinani (Pokar, min. 82).

GOLES
1-0 Sanabria, min. 57; 2-0 Lo Celso, min. 80; 3-0 Tello, min. 88.
ÁRBITRO
Andrew Dallas (ESC). Amonestó a Sanabria por parte del Betis y a Kruska, Jordanov y El Hriti por parte del Dudelange.
INCIDENCIAS
Partido de la segunda jornada de la Europa League disputado en el estadio Benito Villamarín ante 40.133 espectadores.

Pero una cosa son las cábalas que uno puede hacer sobre el papel ante la diferencia de nivel de los equipos y otra muy diferente es la que pasa en el campo. Sobre el verde del Villamarín, el Dudelange de Dino Topmöller, demostró que sabe perfectamente lo que hace. El joven técnico demostró ser digno hijo de su padre Klaus, que en 2002 llevó al Bayern Leverkusen a la final de Champions cuando nadie lo esperaba. Su equipo demostró tener un plan perfectamente claro. En defensa la clave estaba en dejar huecos por dentro y obligar al Betis a lanzar desde fuera del área o colgar continuamente centros hacia el área. Por alto, con dos centrales fuertes y altos, el Dudelange no sufría. Pero eso no fue todo. En ataque el equipo luxemburgués demostró haber estudiado la clave para crear peligro al Betis. Los de Topmöller intentaban salir tocando y en una gran combinación en el minuto 2, que desmontó completamente la presión bética, estuvieron a punto de adelantarse tras un gran disparo de Edisson Jordanov que Joel desvió a corner.

Todo lo bueno que hizo el Dudelange en los 45 minutos iniciales es comparable a todo lo malo que hizo el Betis. Pese a que Setién avisó el miércoles que no quería que su equipo se relajase, viendo la primera mitad, se puede decir que hasta él planteó el partido de manera relajada. Ante la intensa defensa luxemburguesa, el Betis se veía lastrado por la lentitud de William Carvalho, gran apuesta del entrenador para el partido, que demostró estar lejos de su mejor forma; por lo perdido que estaba Inui, que no sabía si pegarse a a la banda, meterse en el centro o buscar desmarques hacia algún lado; y, sobre todo, por la inutilidad del flanco izquierdo del ataque. El Dudelange regalaba las alas y el Betis insistió por banda izquierda, pero para cuando Tello, que jugaba a pierna cambiada, tenía preparado un centro, a la defensa visitante le había dado tiempo a haber conocido la Giralda, la Torre del Oro y el Puente de Triana. Realmente no fue muy diferente al partido ante el Leganés de unos días atrás, pero ni Setién ni el Betis parecen haber aprendido de los 'cerrojazos' que se han ido encontrando esta temporada. Al final, los únicos argumentos ofensivos del equipo verdiblanco fueron los disparos desde fuera del área y las incorporaciones, poco efectivas, de Sidnei y Marc Bartra al ataque.

A la vuelta del descanso, el Dudelange dio el susto que definitivamente despertó al Betis. Dos corners consecutivos terminaron con un remate fuera por poco de Javi García a su propia portería y, sobre todo, un cabezazo de Turpel que Joel Robles salvó milagrosamente. La para da del meta fue el despertador de los de Setién, que comenzaron a buscar jugadas en ataque con más velocidad. Fue como si en el minuto 50 de partido se diesen cuenta de lo que realmente estaba pasando: que estaban empatando contra un equipo semiprofesional. El aumento de ritmo metido por los verdiblancos, sumado al cansancio del Dudelange, acabó volcando el encuentro hacia la portería luxemburguesa. Sin embargo, el principal peligro llegó a balón parado. A la primera, Javi García remató a las manos de Joé Frising. A la segunda, Sanabria cabeceó dentro una pelota sacada bajo palos por parte del Dudelange. Un gol con suspense, confirmado por la tecnología. Parecía que era el momento de iniciar la goleada, pero no. El Betis se volvió a echar a dormir. Lo que pasa es que ya no tenía rival. El Dudelange, muy castigado físicamente, era incapaz de llegar a la portería de Joel. Incluso sus cambios fueron por lesiones. Con Lo Celso y Joaquín en el campo, el Betis terminó haciendo el segundo y el tercero en dos contras finalizadas por el centrocampista argentino y Tello respectivamente. Los tres puntos se quedaron en el Villamarín y el conjunto sevillano hizo bueno el empate de Grecia. Sin embargo, las sensaciones no fueron las ideales. El tiempo dirá si fue por relajación o porque realmente el equipo de Setién tiene un problema serio ante los equipos que se cierran.

 

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