Campeonas

La sirena en busca de aguas internacionales

Marta Bonilla muestra su impecable estilo en mariposa durante una competición con el Churriana. /IDEAL
Marta Bonilla muestra su impecable estilo en mariposa durante una competición con el Churriana. / IDEAL

Marta Bonilla luchará por el oro en los 100 mariposa, como llave al Mundial, en el Europeo Júnior que se celebrará en Rusia el tres de julio

CAROLINA PALMA GRANADA

Con tan solo 16 años, Marta Bonilla se prepara cada día arduamente con los ojos puestos en el Campeonato Europeo Júnior de natación que se celebrará en Rusia el próximo julio. La joven granadina se levanta cada mañana en la residencia de la Universidad Laboral de Málaga antes de que salga el sol, y se dirige a la piscina donde entrena durante dos horas los lunes, martes, jueves y viernes antes de ir al instituto, tras el cual, cada tarde y sin falta, vuelve a colocarse el bañador para zambullirse por otras dos horas y cuarto, que acompaña con una más de entrenamiento en gimnasio. Así vive cada día, con entrega, esfuerzo, constancia y disciplina, dedicando cada posible minuto al deporte que ha pasado a ser su vida. «Un día sin nadar para mí es algo muy raro», afirma la que dejó familia, amigos y hogar para irse a vivir a la Costa del Sol, con el fin de llevar sus horas de preparación casi al límite, y gracias a la beca que la Junta de Andalucía le otorgó viendo en ella a una nadadora olímpica e internacional en potencia.

Sin embargo, muchos años antes de que la natación fuera su vida y pasión, a la granadina ni siquiera le gustaba el agua. No es que le diera miedo ni nada por el estilo, sino que hasta rehuía al momento de la ducha por el poco afán que le tenía a mojarse la cabeza. Así que, para todo su entorno más cercano, que la pequeña Marta acabara por coleccionar medallas nacionales e internacionales de natación era una idea casi totalmente impensable; lo que sugiere una clara pregunta al respecto: ¿qué llevó a la pequeña de los Bonilla del odio total a la máxima pasión y entrega en menos de diez años? Muy fácil, las amistades que el agua le dio en primer lugar, y el empeño propio que surgió en ella tras probar la competición.

Todo comenzó cuando la joven granadina con pavor por el agua tuvo la mala suerte, o la gran fortuna, de que su colegio la obligara a realizar una serie de excursiones a la piscina municipal, y ella, que tan solo contaba con seis años de edad, no pudo oponer ninguna resistencia. Era una actividad realmente organizada por el Club de Natación de Granada, que utilizaba los cursos ofrecidos a los infantes para fichar a futuras promesas en el deporte, lo cual acabó resultando en el descubrimiento de la pequeña de los Bonilla. «No sé ni siquiera por qué me ficharon, porque no creo que nadara muy bien, pero supongo que algo de habilidad vieron en mí», recuerda y admite que «aunque no me hiciera mucha gracia, accedí porque era una forma de pasar el rato por las tardes».

Compromiso sin presión

Pronto, sus compañeros de natación se convirtieron en sus mejores amigos y Marta comenzó a sentirse en compromiso con los mismos. De esta manera también, su odio por el agua iba menguando a medida que comenzaba a descubrir el verdadero encanto de la natación, que acabó por convertirse en una meta personal durante su primer Campeonato de Andalucía.

Tenía solo nueve años e «iba sin presión alguna y solo a disfrutar. Nadé el 400 libres, me quedé tercera y lo celebré como si hubiera sido el oro», recuerda. A partir de ahí le picó el gusanillo por las medallas, y pasó a luchar por conseguir las mínimas para presentarse a los nacionales, quedándose «a nada del podio» en su estreno, lo cual le hizo esforzarse el doble durante la siguiente temporada. «Con el Campeonato de España en mente desde el primer día», acabó por conseguir su primer bronce nacional en 2015, en categoría alevín, al que sumó otras dos platas el verano siguiente. Desde entonces, año tras año no ha dejado de subir al podio para colocarse siempre en el lugar más alto del mismo en cada una de las modalidades a las que se ha presentado, contando el último oro conseguido en el Open de primavera celebrado en Sabadell, el cual le acabó dando el pase para disputar su primer Campeonato de Europa Júnior, donde espera conseguir la llave a su primer Mundial.