Así se ha ido quedando vacía la provincia de Granada en el último medio siglo

Así se ha ido quedando vacía la provincia de Granada en el último medio siglo

Amplias zonas se han despoblado progresivamente desde los años sesenta, concentrándose sobre todo en el entorno de la capital y el Área Metropolitana

Juanjo Cerero
JUANJO CEREROGranada

A lo largo de los últimos cincuenta años, en amplias zonas de España se ha producido una suerte de proceso de embudo. La población se ha desplazado en grandes números desde las áreas rurales a núcleos urbanos con mayor concentración de actividad. Entre las causas que explican este éxodo rural están la evolución de las necesidades del mercado laboral y la labor política de las administraciones, así como una mayor acumulación de servicios públicos en los grandes municipios que hacen más atractivos situar la residencia allí.

La provincia granadina no es una excepción a esta tendencia, y un análisis de los datos de empadronamiento, municipio a municipio, en los últimos cincuenta años permite hacerse una idea clara de por dónde se ha ido vaciando Granada. Para ello, IDEAL ha comparado los datos de estos censos locales, desde el general de 1960 hasta el de 2018, cuyos datos, prácticamente definitivos, se conocieron esta pasada semana.

Nota metodológica

En la siguiente infografía animada se describe el proceso de distribución de la población en la provincia de Granada desde 1960 hasta 2018. Los municipios que aparecen en amarillo son aquellos que menos población acumulan sobre el total de la provincia. Cuanto más oscuro sea el color, pasando del verde al azul, más importante será el peso específico del censo de la ciudad sobre el total granadino.

Se han excluido del análisis los datos de Granada capital y Motril para que las tendencias resultaran más claras al ojo en un primer vistazo.

Como consecuencia lógica de este proceso, los grandes beneficiados han sido la capital, el Área Metropolitana y los municipios más grandes de la Costa Tropical. Algunos de ellos, que contaban con muy pocos habitantes empadronados en 1960, han vivido una auténtica explosión en este último medio siglo. Municipios como Cenes de la Vega, Cúllar Vega u Ogíjares han visto multiplicarse varias veces su tamaño. Cenes, por ejemplo, ha multiplicado por seis su peso específico en la distribución de población de la provincia entre 1960 y 2018; por poner otros ejemplos, Cúllar Vega lo quintuplicó y Armilla y Ogíjares lo han multiplicado por cuatro.

Primero, la comarca de Baza

Como se puede apreciar en la infografía animada, fueron los municipios de la comarca de Baza en los que primero comenzó a notarse de manera significativa el proceso de despoblación. Uno de los efectos fue ya un primer acercamiento hacia el entorno de la capital, pero también una concentración de los que quedaban en la cabecera de comarca. Una tendencia que se ha repetido también en el resto de demaraciones de Granada.

Juanjo Cerero

En cualquier caso, en esta época todavía se mantienen con gran fuerza municipios como Loja o Guadix. Esta fuerza se irá debilitando conforme vayan pasando las décadas. Ya hacia finales de los años noventa, en 1998, sólo Huéscar, además de Baza, cuenta con un peso importante sobre el conjunto de la población de Granada.

En ese momento, además, con las vacas gordas que siguieron a la leve crisis de aquella década, se acentuó el proceso de acumulación de empadronamientos en el Área Metropolitana. No sólo por motivos laborales, sino porque la ya entonces creciente burbuja inmobiliaria hacía de aquellos municipios opciones mucho más factibles en lo económico para vivir.

Es aquí donde comienza a apreciarse un proceso de concentración, sobre todo desde los pueblos aledaños pero más alejados del entorno de la capital granadina. En la infografía animada se puede comprobar que los municipios, por ejemplo, del entorno de Íllora se vacían progresivamente para irse relocalizando en otros del Área Metropolitana. Mientras tanto, también se afianzan los núcleos de población de la Costa.

Juanjo Cerero

En la actualidad

Si se deja correr el tiempo hasta día de hoy se puede ver la culminación lógica de ese proceso. Incluso las grandes cabeceras de comarca, con la excepción de las costeras, han dejado de ser fundamentales para entender la distribución de población en la provincia. Su lugar lo ocupan poblaciones mucho más pequeñas en lo físico, pero con mucha más densidad de vida.

Volviendo al ejemplo de los colores en la infografía animada, si antes Loja, Guadix, Baza y Almuñécar estaban coloreadas de azul oscuro mientras localidades como Armilla, Albolote o Maracena todavía se mantenían en la escala del verde, la situación en 2018 ya se ha invertido por completo.

Juanjo Cerero

Las zonas que más se vacían

Además de las comarcas ya mencionadas, también la Alpujarra ha sufrido un progresivo proceso de despoblación en las últimas décadas. En realidad, el proceso es transversal; con respecto a 1960, sólo 39 municipios han aumentado su representación dentro del conjunto de los empadronados en la provincia. Esto quiere decir que alrededor de siete de cada diez municipios de Granada es hoy, en este sentido, más pequeño que entonces.

De hecho, algunos municipios han perdido más del 80% de su peso poblacional en este último medio siglo, entre ellos algunos de la comarca de la Alpujarra granadina.

Mientras tanto, los claros ganadores han sido los municipios del Área Metropolitana, que sin excepción copan el escalafón de los diez núcleos que más han crecido en su padrón desde 1960.

¿Cómo le ha ido a mi municipio?

En la tabla que encontrará debajo puede encontrar los datos detallados de todos los municipios de Granada que existían en 1960 y siguen teniendo la misma denominación en la actualidad. Puede comparar las cifras de tres censos diferentes: el de 1960, el de 1998 y el de 2018, con el objetivo de ver de qué manera ha cambiado su estructura de población en este último medio siglo.