Rosario Pardo: «Las obras teatrales de Lorca llevan entre líneas su sangre de poeta»

La actriz y directora teatral jienense Rosario Pardo./F. P.
La actriz y directora teatral jienense Rosario Pardo. / F. P.

Jienense de nacimiento y granadina de adopción, alterna la comedia con el drama, y ha escrito el guion del espectáculo 'Lorca y la pasión'

JOSÉ ANTONIO MUÑOZGRANADA

Rosario Pardo (Jaén, 1959), es una de las actrices más versátiles de nuestra escena. Dotada para la comedia tanto como para el drama, ha escrito desde siempre y además es capaz de ser una eficaz directora. Todas estas cualidades se ponen de manifiesto en el guion de 'Lorca y la pasión' que ha escrito y ha dirigido. El resultado de su trabajo puede apreciarse cada noche hasta el próximo día 31 en el Teatro del Generalife.

¿Cómo se implicó en el montaje lorquiano?

–Ya había trabajado con Marina Heredia en alguna ocasión, y cuando ella tomó la decisión de presentarse al concurso para realizar el espectáculo de Lorca en el verano del Generalife me llamó para que pusiera en pie la parte dramática de su propuesta. Hablamos largo y tendido de las posibilidades que tenía esta idea, y de las cuatro obras que incluía el pliego de condiciones de la Junta. Y a partir de ahí empezamos a diseñar nuestra apuesta.

¿Qué contacto ha tenido con el Lorca dramaturgo?

–Mucho, durante toda mi vida. He tenido la oportunidad de conocer en profundidad todas sus obras, y más que una obra en concreto, lo que me llamó la atención de la idea original de 'Lorca y la pasión'fue la oportunidad de hablar de las mujeres en su conjunto, y de cómo retrata Federico a las mujeres en estas cuatro obras. Así, me fui adentrando en la complicación que suponen las obras que él llamaba 'Las irrepresentables', las de su etapa más surrealista, tales como 'El público' y 'Así que pasen cinco años', y en la imagen de la mujer que se ofrece en 'Mariana Pineda' y 'La casa de Bernarda Alba'.

A partir de ahí, ha cambiado usted la óptica.

–Pienso que sí, que era necesario 'escuchar' a los otros personajes de las obras lorquianas. Por eso, dentro de 'La casa de Bernarda Alba' me fijé en el personaje de Poncia, que es colateral, en lugar de fijarme en la propia Bernarda. O en el maniquí de 'Así que pasen...', que para mí representa el amor maternal. Cuando releí las obras, me di cuenta de que los personajes femeninos de Lorca son muy distintos entre sí, por lo que a través de estos cuatro títulos se puede hacer una panorámica completa a propósito de cómo Lorca entendía a la mujer.

Usted ha trabajado muy de cerca con autores de la Generación del 27, como Miguel Hernández y ahora el propio Lorca. ¿Qué tienen estos literatos para enganchar tanto al público?

–Creo que son muy modernos. En su momento, fueron autores muy adelantados a su época, y por encima del tiempo que les tocó vivir en muchos aspectos. Sus palabras resultan muy cercanas para los hombres y las mujeres de hoy. Pienso que quizá es así porque dejaron de lado asuntos más etéreos para bucear en lo que constituye el germen de la naturaleza humana: sentimientos como el amor y el odio, la lucha interna y exterior de la vida, la injusticia, los ideales, son temas con los que lidiamos todos los días.

¿Ha conseguido separar al Lorca dramaturgo del Lorca poeta en este montaje?

–Eso es muy difícil. Lorca era una personalidad única, y es prácticamente imposible desdoblar al dramaturgo del poeta. Hay autores que son excelentes dramaturgos pero no se preocupan o no se ocupan de escribir poesía, y viceversa. Pero en Federico es indivisible, porque sus obras de teatro llevan entre líneas la sangre del poeta. Hay muchas réplicas que son versos.

Había usted trabajado con Marina Heredia con anterioridad, al preparar 'El amor brujo' de La Fura dels Baus, por ejemplo. ¿Cómo ha evolucionado en estos años?

–Pienso que Marina tiene una madurez muy interesante. Además, quiere hacer cosas que vayan más allá del cante, porque esencialmente es una mujer curiosa. Yaunque no tenga formación en arte dramático, se nota que le gusta y tiene muchas posibilidades como actriz, porque 'siente' mucho.

¿Cómo ha sido el proceso de creación del trabajo?

–El guion inicial que presenté se ha ido transformando en el proceso de construcción. El trabajo de Eva Yerbabuena, por ejemplo, ha sido clave, y la música de José Quevedo ha ocupado también un papel protagonista en esta evolución. El escenario se ha ido completando gracias a la aportación de todos, que ha sido muy enriquecedora.

Transformación

La introducción de actores en la trama, la propia conversión de los bailaores en actores, ¿ha sido difícil?

–La verdad es que he trabajado con ellos menos de lo que me hubiera gustado, pero la labor de la coreógrafa ha sido clave para hacer entender lo que estaba ocurriendo alrededor, cómo las distintas piezas dramáticas del montaje iban encajando. A mí me ha sorprendido el resultado final. Las chicas están maravillosas, y los chicos también. La selección de artistas ha sido muy buena, y eso se nota.

También tuvo claro que quería que en todo momento se escucharan palabras de Lorca.

–Sí, clarísimo. Lo que tenía que decirse sobre el escenario debía ser Lorca, porque si no pienso que estábamos haciendo algo que no responde al espíritu de la propuesta. Si se ha hecho alguna adaptación ha sido mínima, para acompasarla con la música, por ejemplo.

¿Ha descubierto algún aspecto nuevo del poeta al realizar el guion del montaje?

–Me ha venido muy bien porque me compré unas obras completas con un buen estudio previo, y me ha sorprendido mucho la investigación musical que realizó. Le he acompañado en la búsqueda de esas raíces populares en sus viajes, a la Alpujarra y Guadix, o en sus visitas al Sacromonte con su prima para oír cante de forma reposada. Me ha hecho muy feliz ese descubrimiento.

Ha colocado entonces, a Lorca en su vertiente más flamenca.

–Sí, claro, y he tratado de que el guion saque todo el jugo a la personalidad múltiple de Federico como artista.

¿Qué cree que aporta 'Lorca y la pasión' con respecto a otros espectáculos anteriores?

–Su misma variedad como propuesta, esa multiformidad que se ve en el escenario.

¿Qué le gustaría que se llevara a casa el público después de ver este montaje?

–La visión de un personaje excepcional, capaz de inspirar a tanta gente. He pensado que estaría muy contento si pudiera ver lo que hemos hecho, porque hemos sido fieles a su espíritu.

¿Cuáles son sus proyectos?

–Estamos rodando ya la segunda temporada de 'Madres' para Telecinco, y continúo con mi montaje sobre Miguel Hernández. Además, tengo otros proyectos en cartera.