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«Rosendo es un caso único: hay que verlo, disfrutarlo y entenderlo»

De izquierda a derecha, Kike Babas y Kike Turrón./IDEAL
De izquierda a derecha, Kike Babas y Kike Turrón. / IDEAL

Kike Babas y Kike Turrón presentan 'Maneras de vivir. Leño y el origen del rock urbano', una reedición ampliada con todos los entresijos del mítico grupo

JUAN JESÚS GARCÍA

Hace unos días Rosendo anunció su despedida. Una pausas de una historia que comenzó en serio con el trío Leño. Sobre ese efímero trío, cuyas canciones han definido una 'manera de vivir', se centra con minuciosidad, afecto personal, erudición y entusiasmo, el libro que han sacado Kike Babas y Kike Turrón, polifacéticos personajes del mundillo del rocanrol que hacen de todo y siempre bien. 'Maneras de vivir. Leño y el origen del rock urbano' se reedita ahora muy ampliado.

–¿Rosendo siempre será un Leño?

–Todos estamos derramando una lagrimilla al tiempo que colgándonos una medallita por haber podido ir a ver el show de Rosendo en esta gira que anunció como «de despedida»... y como Rosendo lo sabe, nos da lo que nos gusta, la dosis de Leño necesaria para volver a casa con una experiencia completa, haber visto a Rosendo tocar alguna canción de Leño. Que, a fin de cuentas, son suyas, parte de su repertorio, porque él ha sido será y fue Leño.

–En Granada actuó una formación de Coz con Toni, Ramiro y Armando de Castro... ¡casi Leño!

–De esa guisa actuaban Coz, claro... estaba a punto de arrancar Leño, y Toni y Ramiro eran parte de esa poderosa formación... ¡Que momentos más emocionantes para el rock de aquí! Haciendo el libro he disfrutado como un niño viendo y sintiendo toda esa evolución de concepto y técnica que ocurría en el rock estatal.

–Es una generación a la que le cerraron la discoteca. ¿Fue injusto?

–En mi opinión fueron pioneros... esta gente dio el paso del rock sinfónico hasta el rock urbano, ese rock que podías escuchar al levantarte e ir a trabajar, esas canciones que hablaban de lo que veías en el metro o en el bus que te llevaba a una mierda de trabajo en una mierda de barrio, no era ese rock evasivo que te hacía olvidar o viajar. El rock urbano que crearon estos tipos buceaba en la rutina diaria con sarcasmo y simples reflexiones daban en el centro del clavo... y eso, era nuevo, único y ayudaba un montón a tirar con la rutina/ruína diaria.

–¿No supieron estar a la altura?

–Las circunstancias eran jodidas... podría hablar de cómo era la escena del rock para un grupo de entonces: carreteras peligrosas, equipos precarios, promotores de conciertos que eran todo menos eso, vehículos improvisados, en fin, España no era ni mucho menos un país desarrollado en aquellos tiempos... mucho menos abierto de mente (si ahora no lo es, imaginemos a finales de los setenta). Comprar una guitarra medio buena o tener cables o amplis era una jodida apuesta vital. Estuvieron por encima de sus posibilidades y mucho más arriba que las circunstancias.

–El imaginario y las letras de Rosendo tienen su validez atemporal y no sonrojan como la de sus colegas 'mesetarios'... ¿Está de acuerdo?

–Totalmente de acuerdo... el tiempo pone muchas cosas en su sitio. Rosendo es un caso único y como tal hay que verlo, disfrutarlo y entenderlo.

–Los directos de sus coetáneos fueron enormes elepés dobles, ¿por qué Leño se quedó a medias?

–Bueno, me temo que para el directo, no podían hacer mucho más... solo llevaban dos discos publicados, el primero, homónimo, con muy poquitas canciones, y el 'Mas madera'. Me temo que no había mucho más de donde sacar. Aún así, recuerdo que Rosen me dijo alguna vez que los Leño no solían tocar más de 50 minutos, que era su concepto y que así lo hacían.

–En un concierto en Granada tuvieron como teloneros a unos imberbes 091, ¿cuántas otras alternativas dieron?

–Tendréis que leer este libro y sacar vuestros apuntes... en el libro colabora José Ignacio Lapido, y él habla de ese concierto y de lo que Leño supuso para él y su desarrollo musical.

–091 protagonizó una resurrección triunfal hace un par de años, ¿por qué nunca Leño lo hizo más que anecdóticamente?

–Imagino que porque han querido dejar así su legado. Rosendo tiene una filosofía muy particular y unos principios fuertes y pensados que le han hecho llegar hasta aquí y que todos le respetemos y queramos como a un padre, abuelo o hermano, en parte, seguro, que es por cosas como esta.

–¿Volverá Rosendo?

–Rosendo nunca se irá, otra cosa es que Rosendo Mercado tenga una edad y que ya no esté para tanto viaje, ni para enfrentarse a una gira de treinta y tantos shows... Rosendo siempre estará y sus canciones también. Larga vida a Rosen.

 

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