El motrileño Luis Barbero debuta hoy con la Orquesta Sinfónica de Lucerna

El violista motrileño Luis Barbero, con su instrumento./
El violista motrileño Luis Barbero, con su instrumento.

El violista se incorpora a una de las más prestigiosas formaciones europeas, y es el único español en formar parte de su nómina

ANTONIO ARENASGranada

Nunca se sabe donde nos llevarán nuestros sueños si van acompañados del esfuerzo. También el azar juega un papel fundamental, si no que se lo digan a Luis Barbero, un joven nacido en Motril en 1992, sin antecedentes familiares en el mundo de la música y que, tras finalizar sus estudios como violista en el Conservatorio Superior de Friburgo con Wolfram Christ, se estrena hoy en «uno de los mejores Festivales del mundo» con la Orquesta Sinfónica de Lucerna, dirigida por James Gaffigan. Llegar hasta aquí no ha sido fácil, pero lo ha conseguido hasta el punto de considerar que todos sus sueños se han cumplido. Siendo en estos momentos el único español en esta prestigiosa orquesta suiza. También tiene claro su futuro. «Ahora mismo creemos» -habla por él y su novia holandesa, la también violista Anna Meenderink- que por las circunstancias en las que estamos mi futuro próximo va a estar en una orquesta clásica de Centroeuropa».

Hace casi un año, IDEAL se hacía eco de su campaña de micromecenazgo con la que pretendía reunir los 10.000 euros necesarios para comprar un arco de viola que le diera opciones para entrar en una orquesta de primera categoría o Clase A. Por ahora sólo ha reunido unos 2.500 euros, pero su campaña llegó a oídos una persona que le ha cedido un arco. «Un día, estando en casa de mi novia, en Holanda, recibí un mensaje privado por Facebook, donde el arquetero sevillano Salvador Martínez me decía que tenía un arco francés del siglo XIX y que me lo quería ceder. Me quedé muy sorprendido puesto que este arco es mejor que al que yo aspiraba por el crowdfounding. Al principio pensaba que era una broma, nunca creía que pudiera haber una persona tan generosa como él. Lo más sorprendente es que no me ponía ninguna condición, simplemente hacerle un seguro que es lo normal en estos casos y cuidarlo. Al final he conseguido este arco que puedo tener hasta que consiga el dinero suficiente para poder comprarme un arco propio del nivel que yo quiero. La verdad es que no me puedo quejar, pues la primera prueba que hice con él la conseguí ganar», cuenta.

En efecto, hace tres años Luis comenzaba sus estudios en el Conservatorio Superior de Música de Friburgo, con el profesor Wolfram Christ, solista de la Filarmónica de Berlín. Hoy, le faltan palabras para describir la ilusión que siente este joven que inició sus estudios en el Conservatorio de Motril, los continuó en el Conservatorio 'Angel Barrios' de Granada desde donde pasaría al Superior de Música de Castilla y León. Luego vendría su salto a Alemania. Muy buenos recuerdos.

Como un juego

«Todo empezó como un juego pues a los cinco años no me había planteado dedicarme a la música. Con ocho años entré en el Conservatorio de Motril, donde estuve hasta los 14-15 años, pues entonces no había la posibilidad de hacer el grado medio completo.

Para hacer tercero había que desplazarse a Granada. Recuerdo que subíamos en autobús al Conservatorio Ángel Barrios donde cursé los cuatro cursos de grado medio que recuerdo como unos de los mejores años de mi vida», explica y que «la formación recibida fue buenísima». También que es en ese momento cuando se da cuenta de que se quería dedicarse a la música de forma profesional. Después vendría su salto al Conservatorio Superior de Salamanca (llamado ahora de Castilla-León, el único de esta comunidad, mientras que en Andalucía hay cinco) cuyos cuatro también califica de «maravillosos».

Comenzó a tocar la viola de forma inopinada, y piensa que su futuro está en Centroeuropa

Sería en su tercer año de violín en Salamanca cuando comienza a tocar la viola. Reconoce que era «como un juego tocar la viola» instrumento al que finalmente se ha terminado dedicando en exclusiva. Al concluir en Salamanca hace la prueba para entrar en el Conservatorio Superior de Friburgo (Alemania), «con la gran suerte» de que fue seleccionado. El caso es que Luis además de ser buen músico también es buena persona, como prueban los mensajes de sus compañeros cada vez que ha ido superando un nuevo reto.

En la vida personal de este joven motrileño está presente siempre la viola, que además de convertirse en el instrumento que le está abriendo puertas, también le ha permitido conocer a su novia, la también violista holandesa Anna Meenderink.