Lope, a ritmo de rap

Blanca Marsillach, en un momento del montaje./F.P.
Blanca Marsillach, en un momento del montaje. / F.P.

La actriz Blanca Marsillach trae a Granada 'Una noche blanca con los clásicos' y 'Enamórate de Lope', dos montajes con los que acerca la dramaturgia a los más jóvenes

JOSÉ ANTONIO MUÑOZGRANADA

La actriz barcelonesa Blanca Marsillach vuelve a Granada el próximo martes para presentar dos propuestas que buscan acercar el teatro de calidad a los más jóvenes, permitiendo, al mismo tiempo, que se sientan protagonistas y actores por un día. 'Una noche blanca con los clásicos' –que se ofrecerá a las 10:30 horas– y 'Enamórate de Lope' –a las 12:00– se ubican en la mejor tradición del teatro del Siglo de Oro, unos textos pensados para que los jóvenes redescubran las tablas desde una óptica distinta.

Afirma Marsillach que «estos son dos espectáculos muy interactivos, y se desarrollan a ritmo del rap, un arte que tiene una cadencia muy parecida al verso. De hecho, queremos que vean que los raperos son los clásicos del siglo XXI, y también que los clásicos eran los raperos de su época».

En 'Una noche Blanca con los clásicos' aparecen autores tan identificables como Quevedo, Góngora, Lope de Vega, el Arcipreste de Hita y fragmentos de cancioneros tradicionales. «También hay un guiño a Miguel Hernández», comenta la actriz. Mientras, en 'Enamórate de Lope' los textos tienen como protagonista casi exclusivo al Fénix de los Ingenios. En cuanto a la vigencia del lenguaje y el mensaje del autor de 'Fuenteovejuna', Marsillach atribuye su permanente actualidad a que «es un autor muy moderno, que habla mucho del amor, el sentimiento más universal, el que nunca pasa de moda».

Lo más difícil a la hora de crear la arquitectura de textos y escenográfica de ambos montajes, según la actriz, ha sido «crear situaciones que hagan descubrir a los jóvenes que sus preocupaciones habituales: el poder , el dinero, los agravios, la injusticia, el amor y el desamor, eran temas que también preocupaban a los autores del Siglo de Oro. Y que este descubrimiento se haga de forma muy rápida, muy fresca, como ellos viven, mezclando rap, hip hop y poesía».

La obra se divide en dos partes: una primera media hora en la que dos intérpretes recitan frente a la imagen proyectada de Adolfo Marsillach, el gran innovador del teatro en España, padre de Blanca, y una segunda parte en la que el público participa desde el escenario. Es en este momento cuando se rompe la cuarta pared y quienes hasta entonces habían sido espectadores se convierten en actores, recitando 'Que se nos va la Pascua,mozas', 'Poderoso caballero es Don Dinero' o 'Gerineldo para pasar, una vez se han familiarizado con el verso, a rapearlo, porque, como afirma la actriz, «al ser ambos endecasílabos, rap y poesía tienen la misma métrica».