Jesús Torbado, final de viaje

Jesús Torbado. /Efe
Jesús Torbado. / Efe

Muere a los 75 años el escritor y viejo maestro del «periodismo impuro»

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

Autor de medio centenar de títulos entre novelas, cuentos, libros de viajes, crónicas y reportajes, respetado y viejo maestro del «periodismo impuro» junto a legendarios colegas como Manu Leguineche, ganador, entre muchos otros galardones, del premio Planeta en 1976 con 'En el día de hoy', Jesús Torbado concluyó su viaje definitivo este jueves en Madrid. Tenía 75 años y una de las trayectorias más respetadas en el un oficio en el que tocó todos los palos y vivió de forma bohemia y sin sentirse jamás un profesional puro. Murió tras batallar durante años con un cáncer que lo alejó de la vida pública.

Nacido en San Pedro de las Dueñas, (León) el 4 de enero de 1943, Jesús Torbado Carro cursó el bachillerato con los Dominicos y periodismo en la Escuela de la Iglesia de Madrid. Abandonó en el último curso para marcharse a París, donde se buscó la vida como descargador de camiones. En la ciudad del Sena escribiría su primera novela, 'Las corrupciones', ganadora del primer premio de novela de la vieja editorial Alfaguara, fundada por los hermanos y Cela, y publicada a pesar de la oposición de la censura franquista.

En 1976 publicó un reportaje novelado, 'Sobresalto español', sobre la muerte de Franco, por lo que se le abrió un proceso por el Tribunal de Orden Público (TOP). El juez Gómez Chaparro le condenó por «injurias a un héroe de la patria», aunque sería finalmente amnistiado y el controvertido texto se publicaría un década después bajo el título 'El fin de los días'. En 1976 también ganó el Premio Planeta con la novela 'En el día de hoy', una ucronía en la que Torbado apostaba por una victoria republicana en la guerra civil.

Al alimón con Manu Leguineche escribiría 'Los topos', su mayor éxito, la gran crónica sobre los enterrados en vida tras la guerra civil y los perseguidos por el franquismo. «Coincidimos en una revista en Madrid y comentamos un suceso, la aparición de un escondido de la guerra. A los dos nos gustaba viajar y decidimos salir a la búsqueda de otros más para hacer un libro. Tardamos seis años en escribirlo, pero lo pasamos estupendamente», explicaba Torbado sobre su mayor éxito editorial. Pero debieron esperar a que se muriera Franco para disfrutarlo tras su publicación en 1977.

El premio Ateneo de Sevilla llegó en 1993 por su novela 'El peregrino', en la que narra una historia ambientada en el Camino de Santiago a mediados del siglo XI. Fue también autor de libros de cuentos como 'El general y otras hipótesis' (1967), y de las novela 'Historias de amor' (1967), 'La construcción del odio' (1967), 'Moira estuvo aquí' (1974), 'Yo, Pablo de Tarso' (1990), 'El imperio de arena' (1998), en la que rescata la memoria del Sidi Ifni, y 'La ballena (1999).

Viajero irredento, recorrió Torbado toda Europa y buena parte de Sudamérica haciendo auto-stop. Sus viajes y vivencias fueron la base de sus libros de crónicas como 'La Europa de los jóvenes' (1967), 'Tierra mal bautizada' (1968), 'Viajeros intrépidos' (1998) o '¡Milagro, Milagro!' (2000).

Grima

Redactor jefe del semanario 'Signo', reportero del diario 'Ya', corresponsal de la Agencia Logos y enviado especial de COLPISA en los años 60 y 70, fue Torbado profesor en la Universidad de Porto Alegre, en Brasil y corresponsal para del diario 'Informaciones'. «Da un poco de grima ver a una recién licenciada corriendo con una alcachofa para preguntarle a Belén Esteban si tiene alguna arruga más esa mañana», lamentaba abochornado el maestro cuando el oficio comenzó a teñirse de un rosa escandaloso «No he sido nunca un periodista puro. El mío es un caso de bohemia pura. Mi carrera periodística se parece más a la de los americanos de los años 20, no a la que yo practiqué en los 60» aseguraba.

Firma habitual en un sinfín de medios, de 'Gaceta ilustrada' a 'La estafeta literaria', pasando por 'ABC', 'El País','Tribuna', 'Ronda Iberia' o 'Viajar', en Televisión Española colaboró en 'Encuentro con las letras' en los años setenta. También con José Mária Iñigo en 'Estudio abierto', 'Directísimo' y 'Fantástico' y en 'La clave', de José Luis Balbín. En 1975 se inició en el cine, como coguionista de 'El asesino no está sólo', película protagonizó Lola Flores.

En periodismo ganó premios como el Mariano de Cavia, el Continente, el Ruta de la Plata, o el Asturias. También se hizo con el Antonio Machado el Hucha de Oro de cuentos.

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