La Granada romana 'emerge' en los bajos del edificio Villamena

Autoridades visitaron ayer las excavaciones en Villamena. / ALFREDO AGUILAR

Hallan un sarcófago de plomo datado entre los siglos II y IV que hoy será trasladado hasta el Museo Arqueológico para su estudio

Jorge Pastor
JORGE PASTORGranada

El subsuelo de la ciudad milenaria de Granada ha deparado una nueva sorpresa. En esta ocasión, además, no menor. Hace una semana, en una intervención arqueológica que se está llevando a cabo en los bajos del edificio de Villamena, asomó a dos metros de profundidad un cuerpo extraño que, desde el primer momento, suscitó el interés del equipo de profesionales. Siguieron cavando y aquel 'cuerpo extraño' se fue convirtiendo en una especie de cajón con forma trapezoidal, más ancho por un extremo y menos por el otro, de unos dos metros de largo.

Los expertos no tardaron en dilucidar. Se trataba de un sarcófago de plomo sellado, datado entre los siglos II y IV después de Cristo. O sea, de la época romana. Un hallazgo de enorme valor ya que en toda Andalucía sólo hay constancia de tres o cuatro de similares características. Un descubrimiento que se habría producido, además, relativamente cerca de otro parecido que la historiografía fecha en 1902, cuando se estaba construyendo la Gran Vía de Granada.

El sarcófago pesa entre 500 y 700 kilogramos y tiene una longitud de casi dos metros

Responsables de la Junta, entre los que encontraban el delegado del Gobierno, Pablo García, y el de Cultura, Antonio Granados, visitaron ayer las excavaciones para conocer, sobre el terrero, la relevancia de lo encontrado. Fue Granados quien aclaró cuáles son los pasos que se seguirán a partir de ahora, todos contemplados en la Ley de Patrimonio. La previsión es que hoy, cuando el féretro esté ya exento, se proceda a su levantamiento mediante un riel que ya está instalado –hay que levantar entre 500 y 700 kilogramos–.

También será el momento de comprobar si debajo hay algún tipo de inscripción –en el ataúd no las hay–. Posteriormente será trasladado hasta el Museo Arqueológico de Granada, donde se realizará un análisis más exhaustivo y se procederá a levantar la tapa para ver qué hay en su interior. Al tratarse de un material como el plomo, es probable que se hallen algunos restos momificados, tejidos y elementos fosilizados.

Extramuros

Esta tumba está situada extramuros de la ciudad romana de Granada, Municipium Florentinum Iliberritanum, que contaba con un amplio núcleo urbano en el barrio del Albaicín, «que se configuraba como un centro administrativo, político o religioso, y donde la población cumplía los ritos de la vida social con una especial función de tipo comercial», dice un documento elaborado en 2013 por la Real Academia de Bellas Artes de Granada.

La tumba debió de corresponder a un aculadado de Iliberri

Por las particularidades de esta sepultura y el hecho de que se empleara un material tan caro como el plomo, debió de corresponder a una persona acaudalada de Iliberri que poseía una villa precisamente en ese sitio. Un emplazamiento de gran valor histórico, ya que en esa parcela estuvo también la Lonja de los Mercaderes en el siglo XVI y posteriormente una prisión. Más recientemente ese inmueble albergó oficinas de la Junta, la sede central la Caja de Ahorros de Granada –el sarcófago ha aparecido en la zona donde estaban las cajas de seguridad–, la redacción de un periódico y ahora va camino de convertirse en un establecimiento hotelero.

Este último es el motivo por el que se estaban realizando prospecciones en un espacio que está catalogado como 'zona de interés arqueológico'. La ley obliga a que cualquier proyecto que se haga en esta manzana lleve su correspondiente estudio. Todo lo que hay en el subsuelo está muy documentado. De hecho, la expectativa no era hallar nada extraordinario, como finalmente ha ocurrido.

El hallazgo anterior, unas termas en los Mondragones

Este sarcófago es el segundo hallazgo de gran interés de la época romana que se ha producido en Granada en los últimos años. El anterior fue unas termas o 'Balneorium', construidas entre los siglos III y IV, en la villa de los Mondragones. El edificio, que servía de baño al dueño y sus invitados, se hallaba completo, cuando normalmente suelen encontrarse casi destruidos. Tiene doscientos metros cuadrados de planta.