La Granada del Concurso del Cante Jondo revive casi un siglo después

Ismael Ramos, con un pergamino original de la época del Concurso, ante el Polinario./J.A.M.
Ismael Ramos, con un pergamino original de la época del Concurso, ante el Polinario. / J.A.M.

Una ruta organizada por el Centro Artístico congrega a decenas de personas en un paseo por los lugares clave del evento

JOSÉ ANTONIO MUÑOZGRANADA

El Concurso de Cante Jondo fue, sin lugar a dudas, la iniciativa cultural más importante de Granada en el primer tercio del siglo XX. Impulsada por Manuel de Falla y Federico García Lorca, entre otros intelectuales, buscaba dar a conocery preservar un arte que estaba en peligro, según ellos, aunque finalmente, no fuera exactamente así.

Manuel Orozco e Ismael Ramos han dirigido una visita guiada a los lugares clave de aquel evento, que ha supuesto un viaje en el tiempo, con saltos entre una época y otra. Ramos comenzó la visita ofreciendo su visión a propósito del origen del propio término 'jondo'. Citando a Demofilo, afirmó que era el alma del pueblo. Y, ciertamente, estuvo a punto de desaparecer, entre cuitas y discusiones a propósito de su auténtica esencia.

Manuel Orozco recordó que Granada fue un refugio de artistas en la Primera Guerra Mundial, y que en torno a Manuel de Falla y la Tertulia El Rinconcillo se creó un ambiente intelectual de alto nivel. Y en este intento de crear el Concurso de Cante Jondo, fruto de la inquietud de aquellos próceres intelectuales, fue clave el Centro Artístico, como gran catalizador de la actividad cultural. La solicitud del presidente del Centro Artístico, un 31 de diciembre de 1921, firmada por Antonio Ortega, pedía fondos al Ayuntamiento para poner en pie el concurso. «Vamos a liar una muy gorda», dijeron entonces. Y en la mañana del sábado, se han recordado algunos de los sucedidos más conocidos -y otros no tanto- en torno a la génesis del que, probablemente, fue el acontecimiento cultural de los años 20 en Granada. Con un recital de guitarra, a cargo de Luis Mariano, y con recitados a cargo de Juan de Dios Vico en el teatrillo del Alhambra Palace.