Granada, capital de la 'arqueología' musical

Grabación de 'La guerra de los gigantes' para IBS Classical en el Auditorio Falla./I. B. S.
Grabación de 'La guerra de los gigantes' para IBS Classical en el Auditorio Falla. / I. B. S.

La salida en disco de 'La guerra de los gigantes', recuperada por Ilíber Ensemble y la Orquesta Barroca, es solo la punta del iceberg de un esfuerzo sostenido

JOSÉ ANTONIO MUÑOZGRANADA

La música clásica no es solo Beethoven, Mozart y Bach, la llamada 'santísima trinidad'. Hay mucho más detrás. Obras perdidas, que merecerían una mayor atención y conocimiento por parte del público. En Granada, se está realizando un gran trabajo de recuperación de músicas y músicos que se han hundido en el maremágnum de los siglos, por múltiples razones: falta de difusión, falta de conocimiento de los músicos, o simplemente falta de interés comercial. Una buena muestra de esa labor de arqueología musical de ello –pero no la única– fue el montaje, y ahora la salida al mercado en formato disco, de 'La guerra de los gigantes', ópera barroca de Sebastián Durón, en una producción creada desde cero por la Orquesta Barroca de Granada y el Ilíber Ensemble, grabada por la compañía de discos granadina IBS Classical.

Los dos responsables del 'invento' son 'los Daríos': Darío Moreno, de la Orquesta Barroca, y Darío Tamayo, del Ilíber. Dos generaciones de músicos que han confluido en un proyecto donde ha habido, en lo económico, más pérdidas que ganancias, pero que les ha dejado un poso de satisfacción, corroborado por la distribución mundial que va a tener la grabación, realizada en el escenario del Auditorio Manuel de Falla.

Afirma Darío Moreno que «no se entiende por qué obras como esta se encuentran dormitando en archivos y han caído en el olvido de los propios músicos. Muchos compañeros no saben quién era Sebastián Durón, y mucho menos han oído nunca sus obras». Es gracias al trabajo de asociaciones como Ars Hispana, que se dedican a ir a los archivos, buscar las obras y hacer ediciones críticas, como están saliendo a la luz muchas composiciones perdidas, según recuerda Moreno.

La génesis del montaje no fue fácil: «Hablamos con la anterior concejala de Cultura, María de Leyva, y con José Vallejo, su director general, y recibimos una excelente acogida. También del Auditorio Manuel de Falla, con su director José Luis Carmona, que nos permitieron ensayar y estrenar la obra en nuestra ciudad», afirma el director de la Orquesta Barroca de Granada. El esfuerzo fue duro, porque una producción como la de 'La guerra…' requiere a 30 personas sobre el escenario. Por ello, dos grupos granadinos que, sobre el papel, se dedican a tocar el mismo repertorio, se pusieron de acuerdo para llevar adelante, juntos, el reto. Y el 11 y 12 de octubre de 2017, el escenario del Auditorio Manuel de Falla acogió el estreno de la obra.

Luego, vendría la grabación. «En enero de 2018, estuve hablando con Darío Tamayo y llegamos a la conclusión de que, habiendo realizado ya buena parte del trabajo, era una pérdida no grabarlo, y que quedara en el olvido», comenta Moreno. Solicitaron una subvención –que apenas ha cubierto el 25% del coste del producto–, y con lo justo, grabaron en el Falla en julio del pasado 2018.

Búsqueda

Un proyecto como este requiere una inusitada labor de investigación. «En el caso concreto de 'La guerra de los gigantes', la única partitura está depositada en la Biblioteca Nacional, y no es una partitura al uso. Fue copiada con el objeto de ser encuadernada en un libro de lujo que se creó para realizar un regalo institucional, probablemente en el anuncio de la boda del rey Felipe V con María Luisa de Saboya. «Los musicólogos afirman que el copista pertenecía a la Real Capilla de Madrid, y no tiene anotación alguna», comenta Darío Tamayo. «No fue preciso al copiar notas que quizá no se veían bien, hay signos de repetición que no están puestos, no hay introducciones…». Ello, según comenta Darío Moreno, le obligó a 'reconstruir', utilizando la propia partitura de Durón y los temas que aparecen en ella, y siguiendo criterios estrictamente científicos, esa parte de la obra perdida. A Darío Tamayo le quedó el encargo de hacer las 'particellas' (partituras individuales para cada instrumento), y otros trabajos de ajuste musical. El resultado sonoro, afirma, enviado esta misma semana a los musicólogos que realizaron la edición crítica, ha obtenido su beneplácito.

Conjunción

Reynaldo Fernández Manzano, director del Centro de Documentación Musical de Andalucía, está de acuerdo en que Granada «cuenta con todos las mimbres para convertirse en capital andaluza, e incluso nacional, de la arqueología musical». Recuerda que el Centro recuperó y catalogó los fondos musicales de las catedrales de la comunidad, «y hay aún mucho por recuperar, pero es preciso dotar la investigación». Entre los músicos a difundir, destaca figuras como la de Juan Manuel de la Puente, o mucho más cercano, Juan Alfonso García. «Tenemos el único departamento de Historia y Ciencia de la Música de Andalucía en la UGR, el Festival de Música Antigua, el de Música y Danza –que este año ha programado a La Ritirata, un grupo de recuperación, aunque foráneo, o en su día a Sor Marie Keyrouz, experta en música sacra oriental–. Tenemos los medios científicos, pero hace falta que todos colaboren. Si se rema en una misma dirección, es posible», comenta.

Partituras tiradas en la frontera

El trabajo de IBSClassical en la recuperación de músicas perdidas es amplio. Con la colaboración del Trío Arbós y el Premio Nacional de Música, el motrileño Juan Carlos Garvayo, grabaron en la capital de la Costa un disco con los conciertos de Bacarisse, autor perteneciente al 'Grupo de los Ocho', compositores represaliados en la Guerra Civil, obligados a exiliarse. «La imagen del compositor tirando el contenido de sus maletas para poder pasar la frontera es muy dura. Aunque peor fue lo que le ocurrió a Antonio José, otro de los compositores del grupo, fusilado durante la contienda», recuerda Francisco Moya, de IBS Classical. «Hay mucho trabajo por hacer, pero hace falta compromiso de la Junta. Hoy por hoy, la Comunidad de Madrid ayuda más a nuestras producciones que Andalucía. Basta con crear ayudas con criterio, y otorgarlas a proyectos que merezcan la pena», afirma.