Festival Internacional de Música y Danza de Granada

La Mahler Chamber Orchestra y Falla, una historia de éxito

Moro, Heras-Casado y Gállego, en un descanso del ensayo./ALFREDO AGUILAR
Moro, Heras-Casado y Gállego, en un descanso del ensayo. / ALFREDO AGUILAR

La orquesta, bajo la dirección de Pablo Heras-Casado, ensaya el concierto de clausura del Festival, con 'El sombrero de tres picos', que han grabado para Harmonia Mundi

JOSÉ ANTONIO MUÑOZGRANADA

En medios artísticos está empezando a circular ya la grabación que Harmonia Mundi ha hecho de 'El sombrero de tres picos' y 'El amor brujo' de Manuel de Falla, con la Mahler Chamber Orchestra (MCO). Las primeras impresiones la consideran como una grabación contemporánea de referencia. Una parte de dicha grabación podrá escucharse en el concierto de clausura del Festival de Música y Danza, mañana viernes. Concretamente, 'El sombrero de tres picos', cuyo centenario se cumple este año, y que se ha convertido en una de las espinas dorsales de la programación de este segundo Festival diseñado por Pablo Heras-Casado, quien se ha reservado el podio para este concierto final.

Casi medio centenar de músicos de 20 países integran la Mahler Chamber Orchestra, que ayer comenzó los ensayos para este recital junto al maestro, en el Auditorio Manuel de Falla. Fundada en 1997 por el director de orquesta Claudio Abbado, con sede en Berlín, es una formación independiente que opera como en nuestro país lo haría una cooperativa, más o menos, y cuenta con una nutrida representación española entre sus filas. Concretamente, siete de los músicos han nacido en la piel de toro. Dos de ellos son la flautista Julia Gállego y el contrabajista Rodrigo Moro, quienes compartieron con el propio Heras–Casado e IDEAL unos momentos de conversación durante el descanso matutino.

La Mahler es una orquesta que ha crecido y evolucionado mucho en estas más de dos décadas. La flautista afirma que «de comenzar con el trabajo un grupo de músicos, bien es cierto que bajo la batuta de Abbado, hasta hoy, hemos crecido grandemente en todos los órdenes. Incluso en el administrativo. Al principio, en la oficina de managament había tres personas, y ahora hay muchas más». «Podemos decir que estamos en un punto saludable y sostenible», diagnostica.

En un panorama con tanta orquesta subvencionada en nuestro país, Gállego reconoce que «es un modelo distinto, mucho más complicado, pero hemos salido adelante, y hemos sabido autogestionarnos. Suelo denominar a la Mahler como 'la democracia perfecta', porque siempre llegamos a un acuerdo». La flautista colaboró con las orquestas de Galicia y Tenerife, bajo la batuta de Víctor Pablo Pérez, y debutó con la Orquesta Ciudad de Granada siendo muy joven, dirigida por Edmon Colomer. «He seguido con mucha preocupación los problemas de la OCG, y me alegro de que se hayan solucionado», afirma.

Gállego comenta que si tuviera que elegir otro instrumento, este sería la batuta. Por eso está disfrutando tanto con la dirección de Heras–Casado, con quien compartieron gira en primavera y con quien ahora actúan en el cierre del Festival. «Ver cómo nuestra orquesta ha descubierto a Falla ha sido una experiencia muy excitante. Además, contar con Marina Heredia para interpretar 'El amor brujo' fue una auténtica delicia, y luego, la grabación del disco, también». Al respecto, afirma Pablo Heras-Casado que «esta Orquesta es un sueño para cualquier director, porque tiene las mejores cualidades que pueden adornar a un grupo : una cohesión fantástica, y un grupo de individualidades más que interesantes». Además, destaca del conjunto «su curiosidad y su capacidad para asumir riesgos».

La ocasión anterior a la gira de este año en que el granadino y la MCO habían colaborado se remonta cuatro temporadas atrás. Heras–Casado comenta que «el reencuentro ha sido estupendo. Hace ya ocho años que quería tocar este repertorio de Manuel de Falla con la Mahler, y he podido hacer realidad este deseo, porque la radicalidad y la modernidad de esa música exigía una orquesta como esta, sin lugares comunes ni prejuicios sobre las composiciones del maestro gaditano. Personalmente, también me he olvidado de lo previo para tomar esta partitura tal como es, siguiendo sus indicaciones sobre el papel. Con una precisión y una pasión extrema».

Del folclore a lo sinfónico

Hablando de Falla, el contrabajista Rodrigo Moro afirma que «conocer e interpretar las obras del maestro está siendo una gratísima experiencia. Es necesario defender la traslación sinfónica del folclore y la música popular que representa, y su modernidad. 'El sombrero de tres picos' es un monumento sonoro que permite a los contrabajistas desempeñar un papel muy importante en el resultado final, e interpretar las diferentes danzas es un regalo».

La relación entre la MCO y España se ha intensificado en este último año, con una gira que continuará en las próximas semanas en San Sebastián, Santander y Perelada, con programas dirigidos por Jakub Hrusa y Gustavo Dudamel. «Hemos ofrecido más de 40 conciertos en 15 ciudades de 10 comunidades autónomas distintas, lo que para una orquesta extranjera, como la nuestra, es un buen bagaje», comenta el contrabajista. «Venir a España para nosotros, que somos de aquí, siempre tiene su puntito», tercia Julia Gállego.

El concierto de mañana incluye, además de la interpretación de 'El sombrero de tres picos', con una banda visual creada por Frederic Amat, el estreno de 'Alhambra concerto' para violín y orquesta, de Peter Eötvos, con la violinista Isabelle Faust, y la suite 'Pulcinella' de Stravinsky. Un programa que el director Heras-Casado califica como de «un gran colofón para un Festival como este, redondo, que día a día ha ido desvelando momentos de mucho nivel, de redescubrir repertorios y descubrir otros. Creo que ha habido un gran equilibrio entre la apuesta por la tradición y la internacionalización, creando públicos y generando eventos únicos. La reacción del público ha sido fabulosa, y tenemos ya un 96% de ocupación».