«Las decisiones artísticas sobre el Festival se tomarán aquí; no habrá injerencias externas»

Pablo Heras-Casado, director del Festival Internacional de Música y Danza, ayer en el Corral del Carbón, sede -todavía- de la oficina del mismo. / Ramón L. Pérez

Pablo Heras-Casado Director del Festival Internacional de Música y Danza| Una nueva sede, más producción propia y un reforzamiento de medios humanos están entre los proyectos del director de orquesta granadino

JOSÉ ANTONIO MUÑOZGRANADA

Pablo Heras-Casado vive con la corbata en el reloj. Llega apurado a nuestra cita, recién aterrizado de Barcelona, donde ha grabado unos vídeos promocionales. Su despacho del Corral del Carbón es decorativamente gregoriano, tiene lo imprescindible para funcionar armónicamente. Pero su cabeza es imaginativamente barroca, y en algunos aspectos, atonalmente rupturista. Viene sin ataduras. Podríamos apelar a la frase bíblica de «no he venido a abolir, sino a perfeccionar», casi calcada durante esta conversación. Esa perfección va a tener un coste, quizá no solo económico, y el director del Festival Internacional de Música y Danza está dispuesto a sumirlo.

-¿Cuánto va a durar el Festival de Música y Danza de 2018?

-Dieciséis días, entre el 22 de junio y el 8 de julio. Volvemos al formato anterior a estos últimos años. Con eso no quiero decir que vaya a ser el formato temporal definitivo para las próximas ediciones, ni que sea mejor o peor que el precedente. A mi juicio, es el marco temporal que mejor se adapta a la programación.

-Hemos sabido que la Alhambra va a tener un papel temático protagonista en la próxima edición.

-Sí, pero no solo en la próxima. En las próximas cuatro ediciones, la Alhambra y Granada van a estar muy presentes. Me parece esencial que un Festival hecho en una potencia cultural de primer nivel, como Granada, participe de la personalidad que tiene la ciudad. Las relaciones entre música, Alhambra y ciudad van a formar parte de su esencia, y establecer un diálogo. Pero también habrá un papel muy destacado para la música francesa en los festivales de 2018 y 2019.

-De las gestiones que se dejaron pendientes en la anterior etapa -la ópera 'La straordinaria vita di Sugar Blood', de García Demestres y Cristina Pavarotti, más la posibilidad de contratar a Ricardo Muti y la Orquesta del Concertgebouw de Ámsterdam-, ¿alguna va a formar parte de este Festival?

-En principio no. Es difícil programar a un año vista en el mundo de la clásica. De hecho, ya hay cosas avanzadas para 2019 y 2020. Estamos yendo a contrarreloj para armar una programación sólida. En los casos que usted comenta, no había prácticamente nada hecho, más allá de las intenciones. En el mundo de la contratación, nada que no tenga reflejo en papel, o acuerdo en fechas, tiene mucha validez. A pesar de que pueda parecer un salto al vacío, el lienzo está en blanco, no hay ataduras ni compromisos precedentes. Estamos construyendo nuestro proyecto desde cero.

«No puede ser un cajón de sastre. Su importancia debe estar en la calidad, no en la cantidad de actos»

-El Festival tiene un marco temporal, que es su propio programa y el del FEX, y los Cursos Manuel de Falla, que duran hasta noviembre. ¿Ha pensado en prolongar la 'presencia' del Festival más allá de ese marco?

-Por supuesto, queremos que el Festival esté en la mente del público todo un año. En lo musical, este es un evento que tiene sus fechas, su momento, y es importante que esté ceñido a ese momento. Pero debe estar presente de alguna forma fuera de ese marco. Estamos trabajando para que esté conectado con los aficionados, con la ciudad y con otras instituciones culturales, de varias maneras. Vamos a hacer una política de comunicación más abierta, con más interacción, estando en las redes sociales, con una página web más completa, atractiva, en la que se pueda investigar y explorar, no solo desde el punto de vista de un erudito, sino para cualquier aficionado o amante de la música. Intentaremos organizar encuentros, charlas, presentaciones en las que explicaremos la programación directamente a los aficionados, abriremos las clases de los cursos Manuel de Falla al público en general... Este Festival va a ser totalmente permeable, a la ciudad y al mundo.

-Hablando de los cursos, ¿va a seguir Francisco Giménez al frente de ellos?

-No, dimitió en fecha reciente.

-Pero no se había hecho público...

-No, es cierto. En todo caso, el Festival y los cursos han tenido una relación muy estrecha históricamente, y muchos maestros que han visitado el Festival han prolongado su impronta acudiendo a enseñar en ellos. Esta es la idea que queremos recuperar, y también la idea de que el director del Festival dirija también los cursos, porque ha sido así durante mucho tiempo. Mantendremos la colaboración con la Universidad, con el Archivo Manuel de Falla y otras instituciones relacionadas con la difusión musical. Me he reunido con todos ellos y perciben que vamos todos a una, con un objetivo común. Tiene que haber acuerdos con eventos como el Festival de la Guitarra y otros para generar continuidades temáticas, y que el Festival sea la guinda.

Las cuentas

-¿Va a apostar por la transparencia, a todos los niveles, y por que noticias como la dimisión de Giménez lleguen a público conocimiento, o incluso hará públicas las cuentas del Festival?

-No creo que sea necesario que las cuentas del Festival lleguen a público conocimiento. No sé si tenemos la obligación de publicarlas, es algo que pertenece más al ámbito de la Gerencia.

-Cualquier ciudadano puede pedirlas a través del Portal de la Transparencia creado por el Gobierno.

-Pues si se piden, las publicaremos. No hay nada que esconder. El Consejo Rector tiene acceso a todo, y si se piden, las mostraremos, por supuesto. Una de las ventajas de aunar mi condición de responsable del Festival a la de ser director de orquesta en activo es que los acuerdos con los artistas los hago de persona a persona, sin agencias ni intermediarios, porque muchas veces tengo trato directo con ellos. No hay nada secreto, son condiciones muy obvias. Y en la parte de la gestión, todo lo que se haga de importancia, vamos a comunicarlo.

-La semana pasada, en el Consejo Rector se habló de una nueva sede para la institución. ¿Qué perfil andan buscando?

-Estamos en una fase inicial en este asunto, aunque queremos resolverlo pronto. Tenemos que ver pros y contras de cada ubicación... El perfil que estamos buscando es el de una sede que dé prestancia al Festival, donde se pueda recibir a granadinos y visitantes, donde quepa todo el trabajo administrativo y creativo, que pueda contar con un espacio para exponer nuestro patrimonio documental, con sitio para taquillas, tienda... Que forme parte del circuito cultural de Granada. Todas las instituciones están de acuerdo en que es necesario este cambio.

«Se van a incorporar profesionales de manera inminente, porque necesitamos refuerzos»

-¿Qué va a ocurrir con el FEX a partir de ahora?

-Creo en la importancia del FEX, pero su importancia no debe estar tanto en el número de espectáculos, sino en la calidad. Queremos que el FEX sea un Festival Extensión, pero también un Festival Expresión, Experimentación, Extroversión... Un laboratorio donde explorar otros sonidos que no se encuentran en el programa principal, no un cajón de sastre donde meter lo que nos sobra de dicho programa. El Festival no debe ser un evento donde todo el mundo haga lo que quiera, hay muchas iniciativas que pueden tener cabida en otros ciclos, épocas o espacios.

-En nuestra anterior entrevista, afirmó usted que no iba a haber grandes cambios en la estructura de gestión del Festival. ¿Sigue usted manteniendo esta afirmación?

-Sí, en el sentido de que voy a respetar el esquema. Ello no quiere decir que no vaya a haber incorporaciones. Tiene que haberlas porque hay varias áreas que potenciar. Va a haber algunas con carácter inmediato, de hecho. El Festival ha ido creciendo, los tiempos van cambiando, y la estructura humana, de recursos y empresarial no ha cambiado nada. Y esto es una deficiencia grave, porque para llevar el Festival donde queremos no bastan ideas geniales, hay que darle cobertura. Por ejemplo, toda la labor de relaciones con la prensa y la comunicación la lleva una sola persona, y da de sí todo lo que puede, pero necesitamos más, y por ello vamos a contratar los servicios de una agencia de comunicación y marketing de primer nivel internacional.

'Made in Granada'

-Granada ya no decide sobre su mayor entidad financiera, porque las decisiones se tomarán en Madrid. Tampoco sobre su equipo de fútbol, porque las decisiones se toman ya en China. ¿Las decisiones sobre el Festival se van a tomar en Granada, o a orillas del Támesis?

-En Granada, a orillas del Darro. Mi agencia de representación es británica, pero tuve una conversación, una discusión en realidad, con ellos, en la que sostuve que mi labor al frente del Festival quedaba totalmente separada de mi actividad artística. Está reflejado en mi contrato. En otros niveles es un plus del que me voy a aprovechar, como de mi relación con canales de televisión como Arte o Mezzo, con quienes he grabado espectáculos, para que vengan a grabar a Granada. Pero no va a haber injerencia. No lo permitiría de ningún modo.

-¿Habrá producción propia en la edición de 2018?

-Escénicas, difícilmente. No solo es cuestión de dinero, sino de tiempo. Pero de cara a próximos años, vamos a hacer producción propia e íntegra, formando parte del ADN del Festival. Vamos a hacer producciones conectadas con nuestra raíz y su ser. Y si vienen artistas internacionales, no van a venir a hacer lo que lleven en gira, porque eso no es programar, sino comprar. Si viene alguien de primer nivel, lo hará con un programa único, excepcional. Si no, no estaríamos ante un Festival, sino ante un ciclo de conciertos sin más. Si lo que se ve aquí se ha visto antes en Santander, o en Salzburgo, no será atractivo para el público y la prensa internacional. Debe haber un hilo conductor, además, una coherencia.

-¿Y coproducciones?

-Eso seguro. De hecho, ya hay un compromiso para 2019, un convenio especial que anunciaremos en su momento.

«No sé si debemos publicar las cuentas, pero si hay que hacerlo, lo haremos. No hay nada secreto aquí»

-¿Los carteles de 2018 tendrán nombres rutilantes, o apostarán sobre todo por la calidad musical?

-Si viene un nombre importante, tendrá que haber una motivación artística, una justificación, si no, es tirar el dinero.

-Va a adelantar la presentación del programa y la venta de las entradas. ¿Acabará el pandemónium del primer día de venta digital?

-El objetivo de adelantar la presentación es dar más tiempo a los aficionados para elegir y para programar sus viajes a Granada, y eso pienso que es muy bueno. Hay un turismo musical de alto poder adquisitivo que debemos cuidar. Y también tenemos que entrar en la programación de las grandes televisiones. Es un riesgo el haberlo dicho, por el estrés añadido que supone el que la programación esté lista a finales de noviembre o principios de diciembre, pero lo conseguiremos. En cuanto a la venta de las entradas, estamos intentando darle una solución, aunque es técnicamente complicado.

-Esta tarde (por ayer) tendrá lugar el Círculo de Mecenazgo. ¿Conoce usted a muchos patrocinadores ya?

-La verdad es que a pocos, pero los voy a ir conociendo en los próximos meses, eso seguro.

 

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