César Antonio Molina y Mercedes Monmany evocarán 'su Granada' en el Aula de Cultura de IDEAL

César Antonio Molina y Mercedes Monmany, el jueves en el Aula de Cultura./IDEAL
César Antonio Molina y Mercedes Monmany, el jueves en el Aula de Cultura. / IDEAL

El exministro y escritor y la crítica literaria vivieron, por diversas razones, dos épocas claves en la historia reciente de la provincia

JOSÉ ANTONIO MUÑOZGRANADA

Los protagonistas de la nueva cita con el Aula de Cultura de IDEAL, César Antonio Molina y Mercedes Monmany, que tendrá lugar el jueves a las 20.00 horas con el patrocinio de 'la Caixa', tienen una fuerte vinculación con la provincia de Granada, ya que vivieron aquí, una los años 50 y otro la transición entre los 70 y los 80. Durante la conferencia que pronunciarán, 'Cultura y política', habrá un hueco para compartir esos recuerdos. Ambos serán presentados por Remedios Sánchez, profesora titular de Didáctica de la Lengua y la Literatura de la UGR y codirectora del Festival Internacional de Poesía de Granada.

Tanto el exministro, profesor y escritor, como la crítica literaria tienen mucho que contar sobre una Granada que despertaba a la libertad, en el caso de Molina, y al desarrollo, en el de Monmany. Los ancestros andaluces del exministro se remontan a su bisabuelo, natural de Macael (Almería), quien con apenas 20 años marchó a La Coruña tras aprender el oficio de marmolista. Muchos de los más conocidos monumentos funerarios que se encuentran en el cementerio marinero de la ciudad de María Pita llevan, literalmente, su firma.

«Tres generaciones después, un Molina volvió a Almería», recuerda el exministro. «Hice el campamento del servicio militar en Viator, y cuando terminé me destinaron a Granada, a la Auditoría de Guerra, cuya sede estaba en la plaza de los Campos», recuerda. Allí, a pesar del nombre del servicio, se ocupaba de asuntos como las muertes en accidentes de tráfico, suicidios –«muy frecuentes entre la tropa», afirma–, y demás cuestiones de oficina.

Su servicio militar se repartió entre ese despacho, la hoy sede del Madoc, donde montó guardia tras la perpetración de un atentado de ETAque puso en máxima alerta a todos los cuarteles, y sus numerosas incursiones en la vida cultural de la ciudad. En las calles granadinas tomó contacto con poetas y literatos como Elena Martín Vivaldi, Antonio Carvajal, Javier Egea, Antonio Muñoz Molina o Luis García Montero, y con agitadores culturales como Mariano Maresca. Tambiénrecorrió una vega «que hoy no existe. Estoy horrorizado porque yo iba a la Huerta de San Vicente cuando era una casa encantadora en mitad del campo, y ahora está rodeada de edificios».

Piscinas y verano

Mercedes Monmany no nació en Granada casi por accidente. De hecho, sus tres hermanos nacieron aquí, e hicieron la Primera Comunión en el Albayzín. «Vine al mundo en Barcelona durante unas vacaciones de mi madre, pero los primeros cinco años de mi vida los pasé en Granada. Mi padre fue juez en Loja, y vivíamos en la calle Pintor López Mezquita. Mis hermanos estudiaban en los Maristas y yo en la Presentación. Íbamos a jugar a la plaza Gran Capitán, y a nadar en la Piscina Neptuno», evoca. «Recuerdo las escaleras de la Chancillería, lo inmensas que eran para mí. Es curioso cómo cuando eres pequeña todo te parece enorme», afirma divertida. Algunos años antes, su padre, nacido en Zújar, donde su abuelo Ignacio fue alcalde, había estudiado el Bachillerato en Baza y Derecho en la Universidad de Granada. Allí coincidió, como colegial del Colegio Mayor San Bartolomé y Santiago, con el luego político Pío Cabanillas.

Luego, vendrían muchos veranos de vacaciones en Almuñécar y en Almería. «Recuerdo con especial cariño los cines de verano, y esas playas de pescadores aún no invadidas por el turismo». También rememora, por conversaciones de sus padres, visitas a Guadix, donde luego volvería la crítica literaria invitada por el Aula de Cultura Abentofail, que coordina el poeta granadino Antonio Enrique.