Bocas dibujadas para aprender a leer

La profesora granadina Irene Rejón enseña a leer a un alumno./IDEAL
La profesora granadina Irene Rejón enseña a leer a un alumno. / IDEAL

Una profesora granadina idea un método visual eficaz en personas con síndrome de Down, TDAH y otros problemas adaptativos

JOSÉ ANTONIO MUÑOZGRANADA

Irene Rejón es una profesora granadina –nació en el barrio del Zaidín–, egresada de la UGR y que hace dos décadas buscó su futuro profesional en la vecina región de Murcia. Especialista en Audición y Lenguaje, siempre pensó que tenía que haber una forma para que colectivos con dificultades para introducirse en la lectura tuvieran la oportunidad de aprender de una forma rápida y sencilla. Ylo encontró hace dos años. Afirma que «entré en un colegio nuevo, en Águilas, y me encontré con un niño que tenía dislexia profunda, y otro con TDAH (Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad). Ninguno de los dos leía, y ya tenían nueve años». A partir de ahí, se preguntó cómo podía ayudarles, «pero no contábamos con los medios necesarios. Tenía el encargo expreso de iniciarlos en la lectura, y así fue como di con este método».

La clave del sistema inventado por Irene Rejón está en la boca. Puede sonar a perogrullada, pero el matiz está en que la boca que lee está viendo cómo hacerlo en el dibujo de otra boca que aparece en una cartilla, de la que Rejón es autora. Así, el aprendizaje baja de la pizarra a la mesa. La propia profesora empezó a dibujar en primera instancia esas bocas que representan cómo pronunciamos las consonantes, «ya que las vocales son mucho más fáciles de aprender por sonidos, y mucho más difíciles de expresar con un dibujo», comenta.

El proceso se inició con la letra 'p', ya que la forma en que se coloca la boca para pronunciarla es fácilmente identificable desde lo visual, con los labios apretados y hacia dentro. Luego llegaría la 's', donde enseñamos los dientes, y luego la 'l', para la que colocamos la lengua en medio del paladar. Más tarde se fueron incorporando al repertorio las restantes consonantes, hasta conformar la totalidad del método.

Una vez completada esta fase inicial, la profesora granadina llevó su descubrimiento a la inspección educativa. «Lo definieron como visual (porque utiliza la imagen), ortofónico (porque enseña la pronunciación correcta), auditivo (ya que implica una escucha activa), y analítico, porque se traduce la lectura a palabras», comenta. Y le animaron a que continuara trabajando.

Funciona

Inmediatamente, Irene Rejón empezó a experimentar con su sistema, y los resultados, según afirma, fueron inmediatos. «Vi que con las letras básicas iba muy bien, completé el alfabeto y en enero de este año empecé a prestar el método a distintas instituciones. Ytodos comprobaron que no solo era útil para jóvenes con síndrome de Down, problemas del espectro autista o TDAH, sino que también podía ser útil para personas mayores que han sufrido un ictus y tienen que recuperar la capacidad lectora».

El proceso de aprendizaje es instantáneo, emocionante por lo que tiene para las personas que lo siguen el abrirse a un mundo que hasta ahora le estaba vedado. «Una madre me escribió hace poco para contarme que su hijo no sabía leer, y que tenía trastorno del espectro autista, comportamiento agresivo, Asperger y TDAH. Me dijo que ella misma se había puesto con él y con las cartillas para empezar a leer, y que desde el mes de marzo lee con total normalidad. Esto certifica que el sistema es útil», comenta Irene Rejón.

En los últimos tres meses ya ha publicado dos ediciones de lo que ella llama 'el libro verde' ('Cartilla de lectura con las bocas', en la empresa de autoedición Círculo Rojo), y también ha sacado a la luz el 'libro rojo', que es el mismo título pero con la diferencia de que si el primero utiliza las mayúsculas, en el segundo aparecen tanto estas como las minúsculas. E incluso un tercero, que abre las puertas a la internacionalización del método, ya que enseña a leer en español a los angloparlantes. «Ya hemos tenido pedidos de libros desde los Estados Unidos, y una compañera va a llevar ejemplares a Filipinas», comenta la profesora. También proyecta un libro para enseñar a leer en español a los franceses.

Ahora mismo, los libros están a la venta a través de la página web www.lecturaconlasbocas.com. Cada uno cuesta 20 euros, y en Granada se venden en la librería Grafito Ideal (Pintor Maldonado) y en Ratoncito Pérez, de Las Gabias.