El arquitecto Rafael Manzano, Medalla de Honor de la Academia de Bellas Artes

El arquitecto Rafael Manzano./R.C.
El arquitecto Rafael Manzano. / R.C.

Fue director de obras de la Alhambra, y discípulo de Torres Balbás y Miguel Gómez Moreno, así como de Fernando Chueca Goitia

R.I.GRANADA

El Pleno de la Real Academia de Bellas Artes de Granada ha concedido la Medalla de Honor al arquitecto Rafael Manzano Martos. Nacido en Cádiz en 1936, vivió su infancia y adolescencia en Jerez de la Frontera. Cursó estudios en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, alcanzando el título de Arquitecto en 1961 y el grado de Doctor dos años más tarde. La figura de Rafael Manzano aparece relacionada habitualmente con otros grandes nombres de la arquitectura española, la restauración monumental, la historia del arte o la arqueología, nombres en ocasiones muy vinculados con Granada, como sus maestros Leopoldo Torres Balbás, Miguel Gómez Moreno y Fernando Chueca Goitia. Con todo ellos trabajó infatigablemente y estableció un intenso vínculo intelectual para la comprensión del destino que deben tener los grandes conjuntos monumentales y su entorno histórico.

Catedrático de Historia General del Arte, fue director de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla entre 1974 y 1978. Desde 1970 y hasta 1991, fue director-conservador de los Reales Alcázares de Sevilla, tras la muerte de su antecesor, Joaquín Romero Murube, con quien había colaborado allí en magistrales trabajos de restauración que han ido cobrando una singular importancia con el paso del tiempo.

Desde 1971 y hasta el año 1981 presidió la Comisión de Obras del Patronato de la Alhambra y Generalife, asesorando en la realización de diversos trabajos que merecieron el Premio Shiller de Restauración de Monumentos en el año 1980. Sus trabajos más relevantes en el campo de la arqueología son los realizados sobre la ciudad califal de Medina Azahara, en Córdoba, donde igualmente ejerció el cargo de director-conservador desde 1975 hasta 1985. En 2010 fue el primer arquitecto español en recibir el Premio Driehaus de Arquitectura Clásica. Con motivo de su entrega y al conocer con más detalle la calidad de su extenso trabajo, el mecenas norteamericano Richard H. Driehaus anunció la creación en España de un nuevo galardón con su nombre, destinado a la defensa del patrimonio y de las tradiciones arquitectónicas españolas.

En la misma sesión y en atención a su trayectoria artística, compromiso con las Bellas Artes y el Patrimonio Histórico y a sus numerosos méritos, fueron nombrados Académicos Correspondientes el pintor Francisco Molinero Ayala (Madrid), el escritor Amós García Orozco (Almería) y el artista accitano José Antonio García Amezcua, pintor y escultor con obras expuestas en ciudades como Madrid y Ourense, y una amplia trayectoria como artista plástico.