No cojas crías de pato, su madre está cerca

Polluelos de ánade real nadan en una laguna de la Charca de Suárez de Motril /J. E. GÓMEZ
Polluelos de ánade real nadan en una laguna de la Charca de Suárez de Motril / J. E. GÓMEZ

Si encuentras patitos silvestres aparentemente abandonados, no intentes ayudarles llevándoles a otro lugar, lo más probable es que no esté perdido y sus padres vuelvan a por ellos

JUAN ENRIQUE GÓMEZ y MERCHE S. CALLE

En plena primavera es fácil encontrar crías de animales en nuestros paseos por el campo. Pueden estar perdidas, en peligro, o simplemente se han alejado de su refugio en un intento de explorar nuevos territorios. No necesitan de nuestra ayuda. Esta es la idea que transmiten expertos en cuidado de fauna silvestre, como los veterinarios del Centro de Recuperación de Especies Amenazadas de Granada y biólogos especializados que trabajan en espacios naturales, en reservas como la Charca de Suárez o el humedal de Padul. Afirman que en esta época se dan muchos casos de personas que acuden al CREA o la Charca de Motril con patitos, generalmente crías de ánade real, que han encontrado, aparentemente desvalidos, junto a alguna acequia, un camino, jardín o una cuneta de carretera. Han pensado que los pollitos, de rostros tiernos parecían buscar cobijo entre nosotros, pero en la mayoría de los casos, estas crías solo estaban algo retiradas de su refugio y su madre acudiría a por ellas en un pequeño espacio de tiempo. «Es probable que estuviese escondida esperando a que pasasen las personas para recuperar a sus pollos perdidos», afirma Manuel Mañani, biólogo de la Charca de Suárez, que recomienda que solo se deben coger en el caso en que nos cercioremos de que están en un peligro inminente y están solos. Los patitos silvestres son nidífugos, es decir, que abandonan el nido muy poco después de nacer y se alimentan por sí mismos (la madre no tiene que darles el alimento como en otras especies) por lo que suelen deambular alrededor de su espacio habitual, con el consiguiente riesgo de pérdida, pero suelen volver a su refugio.

Expertos recomiendan que se les deje donde están si no corren un peligro evidente. Si los separas de sus hermanos, morirán

La realidad es que en la mayoría de los casos, los polluelos de especies silvestres separados de sus hermanos y progenitores, no logran prosperar y mueren irremediablemente. Según la veterinaria del CREA es también habitual que lleven polluelos que piensan que se han caído de un nido, cuando en realidad son pollos volantones que intentan hacer sus primeras salidas y caen, pero generalmente ahí están sus padres para protegerles y vuelva al nido.

Recomiendan que no se interfiera en el devenir de la naturaleza y que solo actuemos en casos en los que está muy claro que el animal puede tener problemas graves.

Una hembra de ánade real con sus polluelos
Una hembra de ánade real con sus polluelos / J. E. GÓMEZ