Fauna

Las 'mini cigüeñas' de las lagunas

Un grupo de cigüeñuelas juveniles en las lagunas de Padul/J. E. GÓMEZ
Un grupo de cigüeñuelas juveniles en las lagunas de Padul / J. E. GÓMEZ

Forman parte de las aves acuáticas que habitan durante todo el año en los humedales del sureste ibérico, territorios que han conquistado tras llegar desde el oeste andaluz

JUAN ENRIQUE GÓMEZ y MERCHE S. CALLEGRANADA

Clase Aves / Orden Charadriiformes / Familia Recurvirostridae

Himantopus himantopus

Cigüeñuela común, cigueñitas

Con un tamaño máximo 38 cm, se le puede observar en humedales, lagunas, marismas tanto de agua dulce como salada, en zonas costeras o en el interior y en arrozales, además de en riberas de ríos y charchas efímeras.

Se alimentan de insectos, crustáceos y moluscos.

Es abundante en la zona suroeste y el centro de Andalucía, especialmente en los espacios lagunares rodeados de zonas esteparias, como las lagunas de Fuente de Piedra. Es especialmente abundante en lagunas salinas de la provincia de Almería, y en las lagunas de Padul y la Charca de Suárez de Granada. La especie ha expandido de forma exitosa desde el suroeste hacia la zona oriental de Andalucía.

La elegancia de las cigüeñuelas

Es una de las aves acuáticas más elegantes de las que habitan en los espacios lagunares y humedales del sur de la península Ibérica. Datos, vídeos, fotogalerías en Waste Magazine

Un grupo de cigüeñuelas acosa a un aguilucho lagunero que intenta cazar a sus polluelos, sobre un espacio húmedo del sureste ibérico
Un grupo de cigüeñuelas acosa a un aguilucho lagunero que intenta cazar a sus polluelos, sobre un espacio húmedo del sureste ibérico / FRANCISCO CONTRERAS PARODY

Defensoras de su prole

Las cigüeñitas, celosas cuidadoras de su prole, mantienen la atención y el cuidado de las crías hasta muy avanzada su fase juvenil. Tanto machos como hembras se encargan de la protección de sus polluelos.

Las pequeñas cigüeñitas (Himantopus himantopus) se alzan en grupos ante la presencia del enemigo. A base de potentes chillidos, cortos y agudos, intentan intimidarle e indicarle que allí no es bien recibido, pero si el aviso no es suficiente para alejar al intruso, como en el caso de la foto tomada por el naturalista Francisco Contreras Parody, pasan al acoso directo a la peligrosa rapaz, en este caso un aguilucho lagunero. Se acercan con sus largos picos en posición de ataque, con vuelos rápidos y circulares sobre la gran depredadora, hasta que consiguen que el peligro se aleje. Una acción que también realizan cuando hay presencia humana junto a su zona de cría. Sobrevuelan a las personas hasta que se marchan, y pueden llegar a atacar en el caso de que intenten tocar huevos o polluelos.

 

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