Tenso y polémico estreno en la Cámara

Teresa Rodríguez./EFE
Teresa Rodríguez. / EFE

Adelante Andalucía denuncia su ausencia de la Mesa y uno de sus diputados es advertido de expulsión. Los parlamentarios de Vox juran su cargo «por España» | Discreto perfil de Díaz y Moreno, exultante y centro de los focos

ANTONIO M. ROMEROSevilla

El Parlamento de Andalucía ha arrancado su décima legislatura con muchas caras nuevas en los escaños y con un pleno tenso que augura un mandato de alto voltaje en el salón de plenos del antiguo Hospital de las Cinco Llagas de Sevilla. La ausencia de Adelante Andalucía en los puesto de la mesa de la Cámara (donde se han elegido dos representantes de PP, PSOE y Ciudadanos y uno de Vox) ha provocado la primera polémica de la legislatura; la segunda ha sido la decisión de la recién elegida presidenta, Marta Bosquet, de tomar promesa o juramento a los parlamentarios desde sus escaños y no en el estrado, lo que ha motivado las protestas de Podemos e IU.

Tras las tres preceptivas votaciones para elegir al presidente de la cámara, los tres vicepresidentes y los tres secretarios, Antonio Maíllo, coordinador de IU y parlamentario de Adelante Andalucía, ha tomado la palabra para pedir a la presidenta de la mesa de edad, la malagueña Marisa Bustinduy, la aplicación del artículo 36 del reglamento del Parlamento que garantiza representantes a todos los grupos políticos. Bustinduy le ha respondido, tras consultar con el letrado mayor de la Cámara, que una sentencia del Tribunal Constitucional de 2016 hace prevalecer el voto al reglamento.

Maíllo ha denunciado que esta ausencia de su formación de la mesa del Parlamento es «un escándalo» y que con esta decisión se están «vulnerando» los derechos de un grupo con 17 parlamentarios y 600.000 votos. En este sentido, ha lanzado una pulla a Vox recordando que este partido, con menos escaños y sufragios, sí ha logrado representación en el órgano de dirección de la Cámara.

A Adelante Andalucía le ha surgido un aliado en el PSOE, cuyo portavoz, Mario Jiménez, ha pedido que «de inmediato, a poder ser hoy mismo» la recién electa mesa del Parlamento se reúna para abordar esta situación y que no comience el mandato con la Cámara incumpliendo su reglamento.

Apagado el primer fuego político, el segundo ha surgido momentos después cuando la mesa electa ha tomado posesión y ha procedido al procedimiento para prometer o jurar. Sólo habían pasado cuatro parlamentarios por el estrado situado debajo de la presidencia con una Constitución abierta, cuando la presidenta electa, Marta Bosquet, en aras a una mayor agilidad ha anunciado que en lugar de desplazarse los parlamentarios hasta el estrado prometieran o juraran el cargo desde su escaño. De nuevo Antonio Maíllo ha protestado por no haberse tomado esa decisión antes del inicio del proceso y porque quería que los parlamentarios de Vox verbalizaran su acatamiento del Estatuto del Andalucía.

Cuando se ha llamado al diputado de Adelante Andalucía por Jaén, José Luis Cano Palomino, este se ha levantado de su asiento y se ha dirigido a la presidencia para jurar su cargo desde el estrado. Tras una tensa charla con Bosquet se ha mantenido en su posición y ha sido advertido por la presidenta del Parlamento que si no deponía su actitud sería expulsado del salón de plenos. Finalmente, prometió el cargo en el estrado.

Fue el último en hacerlo desde ese lugar ya que el resto de parlamentarios lo hicieron desde sus escaños. Los de Adelante Andalucía introduciendo mensajes políticos en su defensa de la sanidad y la educación pública, del medio ambiente, de los inmigrantes y de una tierra «libre»; algunos añadieron que acataban la Constitución y el Estatuto de Autonomía «por imperativo legal». En el extremo ideológico opuesto, los parlamentarios de Vox han acatado su cargo con un «juro por España».

Entre los líderes de los partidos políticos, Susana Díaz (PSOE), Juanma Moreno (PP) y Francisco Serrano (Vox) han jurado el cargo, mientras que Juan Marín (Ciudadanos) y Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo (Adelante Andalucía) lo han prometido.

Los diputados autonómicos de Vox, partido que por primera vez tiene representación en un Parlamento español, fueron los primeros en acceder al salón de plenos y se ubicaron en el centro, en el lugar que en al último mandato ocuparon los representantes de Podemos e IU.

Entre las anécdotas, durante la primera votación para elegir al presidente de la Cámara no se nombró al diputado socialista José Muñoz Sánchez cuando se iba por la letra eme sino por la ese. Bustinduy tuvo que parar la sesión antes de la votación a los secretarios de la mesa del Parlamento para pedirle a los partidos que propusieran a hombres para cumplir la ley de paridad ya que hasta ese momento, de los siete puestos, tres estaban ocupados por mujeres y sólo un por un varón. Por su parte, Teresa Rodríguez, en un avanzado estado de gestación, lució una camiseta con mensaje de apoyo a las víctimas de violencia de género: 'Hermana, yo sí te creo'.

Fue una sesión que duró dos horas y veinte minutos, donde se vio a una presidenta de la Junta en funciones, Susana Díaz, en un discreto plano. Vestida de blanco, la socialista dialogó mucho con Mario Jiménez y su vicepresidente, Manuel Jiménez Barrios, y consultó en varias ocasiones su teléfono móvil. En la bancada de enfrente, un sonriente Juanma Moreno, enfundado en un traje gris, ya empezó a sentir la presión mediática de ser el foco de atención en vísperas de convertirse, en las próximas semanas, en el séptimo presidente de la Junta de Andalucía, el primero de la zona oriental.

En la tribuna de invitados, líderes nacionales de los principales partidos como Teodoro García Egea, secretario general del PP, acompañado del presidente de los populares de Málaga, Elías Bendodo; José Manuel Villegas, secretario general de Ciudadanos; y Javier Ortega Smith, secretario general de Vox. Asimismo, estuvo el delegado de Gobierno en Andalucía e integrante de la dirección nacional del PSOE, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis.

Una de las notas más emotivas la protagonizó Marta Bosquet, que fue felicitada por sus hijos Antonio y Nacho y su hermana, Arantxa, sentados en las primeras filas de la tribuna de invitados a una sesión histórica en el Parlamento de Andalucía.