El PP se reunirá con Vox el día 8 para concretar el pacto de investidura de Juanma Moreno

Teodoro García Egea y Javier Ortega Smith cuando firmaron el acuerdo para la constitución del Parlamento. /IDEAL
Teodoro García Egea y Javier Ortega Smith cuando firmaron el acuerdo para la constitución del Parlamento. / IDEAL

Los populares ceden ante la formación de Abascal y acceden a extender las ayudas por maltrato a los hombres

MARIA DOLORES TORTOSA SEVILLAA. AZPIROZ MADRID

PP y Vox se sentarán a una mesa el próximo martes día 8 para desbloquear y garantizar la investidura de Juanma Moreno como presidente de la Junta con un pacto. Así lo anunció el secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, en la red social Twitter ayer tarde. Su homólogo en el PP, Teodoro García Egea, ya había comunicado por la mañana que se pondría en contacto con Vox para atender su principal demanda, una reunión con los partidos del pacto por el cambio en Andalucía. Ortega Smith confirmó la llamada y valoró como «un paso importante» la reunión con el PP el próximo martes. «Vox mantiene su voluntad de facilitar un cambio real en Andalucía y para ello es un paso importante sentarse a hablar», expresó el número dos de Vox.

«Esperamos que Ciudadanos también acuda», apostilló Ortega Smith. El partido naranja rechaza participar en la foto con Vox, según sostuvo el secretario general de Cs, José Manuel Villegas. Vox ha exigido como contrapartida para respaldar la investidura de Moreno tratar de tú a tú a PP y Cs con intenciones de formar parte del acuerdo del cambio y hacer modificar propuestas del documento programático de 90 medidas, algo a lo que los de Albert Rivera se niegan en redondo.

La cesión del PP -como también ocurrió para la constitución del Parlamento- se produce tras dos días en los que Vox lanzó el desafío de bloquear el gobierno de coalición al dejar en el aire el voto de sus diputados a la investidura de Moreno, necesarios para que prospere. Las alarmas saltaron cuando Vox vetó el miércoles el apartado del documento sobre el incremento de las partidas para el desarrollo de la ley contra la violencia de género y después exigió «la supresión» de esta y de las otras «leyes ideológicas liberticidas». Luego elevó la presión al reclamar la reunión con PP y Cs o se iría a segundas elecciones.

Dos días después, y ante el temor de que Vox cumpla su amenaza, el PP movió ficha. El partido presidido por Pablo Casado ofreció primero dar también ayudas a los hombres víctimas de violencia en el ámbito familiar. Fue un primer gestó aplaudido por Abascal, pero insuficiente no obstante. «Nos parece un buen principio que se quiera atender a todas las víctimas de la violencia intrafamiliar: mujeres y hombres, niños y ancianos. Pero nuestro programa incluye otros muchos aspectos que quien pretenda llegar al gobierno andaluz deberá escuchar, y en alguna medida asumir», señaló el presidente de Vox a través de Twitter.

Guiños del PP a Vox

Por la tarde Casado lanzó otro guiño a la formación derechista . El líder de los populares destacó que un 25% de las víctimas de la violencia en el ámbito doméstico no son mujeres, sino niños, ancianos u homosexuales. De forma consciente o no, Casado mezcló asuntos completamente diferentes. El de la violencia de género, que se corresponde a la ejercida por un hombre sobre una mujer, y el de la violencia doméstica, que es el que se produce en todo el ámbito familiar.

El PP andaluz se mantuvo al margen de esta oferta, de alguna forma contraria a la posición oficial trasladada el miércoles por su secretaria general, Dolores López. Esta pidió a Vox que aparcase de la contienda política las normas contra la violencia machista. También apeló a la unidad de todos los partidos en la lucha contra una lacra que solo el pasado año se cobró la vida de 47 mujeres. Esta posición ha sido la habitual del PP, por lo que sorprendió en Andalucía que Casado utilizara argumentos y términos como «violencia doméstica» para referirse a los casos de maltrato a la mujer.

En cualquier caso, Vox pretende ir mucho más allá de lo que le ofrece o dice el PP. En su programa electoral aboga por «la derogación de la ley de violencia de género y de toda norma que discrimine a un sexo de otro». En su lugar, defiende «promulgar una ley de violencia intrafamiliar que proteja por igual a ancianos, hombres, mujeres y niños» así como «la supresión de organismos feministas radicales subvencionados».

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El PP va a intentar que este tema no sea el único de la reunión y sí otras propuestas de la formación derechista coincidentes con las del acuerdo programático, como la inmigración ilegal, el derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos, la fiscalización de las subvenciones, la reducción de impuestos y del gasto político. El líder de Vox, Santiago Abascal, insiste en abordar también la derogación de la ley de memoria histórica. «Me parece que la postura de Vox no puede ser más coherente y constructiva», concluyó este viernes Abascal.

En este contexto de tensión se producirá la reunión en Madrid. La fecha es importante. Se produce dos días antes de la fijada por la presidenta del Parlamento, Marta Bosquet, para la ronda de conversaciones con los portavoces de los grupos para proponer al candidato o candidata a la Presidencia de la Junta.

Para el PP es vital que el portavoz de Vox, Francisco Serrano, acuda a la reunión con el mensaje claro de que los diputados de su grupo respaldarán la candidatura de Juanma Moreno. De esta forma, al contar con la mayoría absoluta de la Cámara autonómica, Marta Bosquet propondrá a Moreno como candidato. De lo contrario, cabe la posibilidad de que Susana Díaz, que presentará también candidatura, sea la primera que acuda a la investidura aunque no prospere. El juez Serrano será el último portavoz de los grupos al que reciba Bosquet.