Mario Jiménez, apartado

En su lugar situará a José Fiscal, exconsejero de Medio Ambiente y a quien impulsó como su hombre de confianza en el partido tras perder la Junta con el título de coordinador de la secretaría general del PSOE-A

Mario Jiménez, apartado
EFE
María Dolores Tortosa
MARÍA DOLORES TORTOSA

La fallida investidura de Pedro Sánchez unida a la consolidación del Gobierno de PP y Cs en Andalucía marcan el final del periodo lectivo del Parlamento y el comienzo de las vacaciones políticas. Al bipartito andaluz ambas coincidencias le ha facilitado su eslogan para conmemorar los seis meses de andadura: «Andalucía es una isla de estabilidad en el océano de incertidumbre» de España. También ha hecho coincidir la celebración con la publicación del primer barómetro del nuevo CIS andaluz, el del Centro de Estudios Andaluces, bajo la autoridad política del consejero de Presidencia, Elías Bendodo. Ganaría el PSOE, pero se consolida el cambio de ciclo en Andalucía con un importante ascenso del PP y un aprobado alto al presidente, Juanma Moreno. El PSOE, por supuesto, como pasaba con el PP antes con otros sondeos de financiación pública, considera que la cocina se ha hecho para levantar la moral al presidente. Sea creíble o no, la encuesta coincide con importantes movimientos de los partidos, los del Gobierno y los de la oposición, con idas y venidas sin parar.

Empecemos por el PSOE: Susana Díaz prescindirá de Mario Jiménez como portavoz parlamentario de este partido cara al curso político a partir de septiembre. En su lugar situará a José Fiscal, exconsejero de Medio Ambiente y a quien impulsó como su hombre de confianza en el partido tras perder la Junta con el título de coordinador de la secretaría general del PSOE-A. Susana Díaz pensaba dar a conocer este cambio en la comisión ejecutiva convocada para el próximo lunes por la mañana, si bien la periodista Lourdes Lucio adelantó la notica en 'El País' este sábado por la tarde. Según este periódico, Jiménez ha rechazado la oferta de Díaz de convertirse en senador por la Comunidad autónoma en la vacante que ha dejado el fallecido José Muñoz y quiere seguir como diputado por Huelva en el Parlamento.

Díaz ya había avisado a los cuadros de su partido hace días de continuar con cambios en la estructura para la nueva etapa de oposición en Andalucía, sin descifrar del todo cuáles iban a ser. Algunos comentaban el distanciamiento de ella con Mario Jiménez en los últimos meses. Este no es un dirigente cualquiera. Fue número dos del PSOEandaluz con Griñán, dio un paso al lado para dejar libre el camino a Susana Díaz y fue miembro principal de la gestora del PSOE constituida tras la marcha de Pedro Sánchez hasta las primarias de mayo de 2017. Al dejar de ser portavoz, tampoco estará en la dirección regional. Díaz liga este cambio al de la entrada en la ejecutiva de un sanchista por primera vez, el cordobés Joaquín Dobladez. Con ello quiere dar credibilidad a su acercamiento a Pedro Sánchez. La en otro tiempo rival del presidente en funciones ha asistido a la sesión de investidura en el Congreso como reflejo de su apoyo incondicional.

El último paso al lado de Mario Jiménez, su ida de la primera línea, coincide con la vuelta de otros dos dirigentes. Volverá Teresa Rodríguez tras su baja maternal. Pese a las especulaciones sobre que dejaría el Parlamento para quedarse en Cádiz, donde su pareja y padre de su hija, José María González, es alcalde, la líder de Podemos Andalucía regresa cargada de proyectos. Lo hará además con la ausencia de Antonio Maíllo, su alter ego en la confluencia de Podemos e Izquierda Unida, que sí que ha dado un paso atrás por voluntad propia. Teresa Rodríguez, que ha seguido activa de algún modo a través de las redes sociales, vuelve en un momento de alta tensión en Podemos tras el fracaso de la coalición de Gobierno con el PSOE en España. Rodríguez se opuso siempre a esa coalición, coincidiendo con Izquierda Unida y de todos es conocida su relación crítica con Pablo Iglesias.

También es interesante el modo en que Francisco Serrano ha anunciado su vuelta tras la baja médica de un mes. Lo ha hecho a una semana de las vacaciones en el Parlamento y tras perderse el importante debate del Presupuesto del bipartito, aprobado gracias a los votos de Vox. Curioso que su vuelta haya coincidido con su nota alta dentro del suspenso (un 4,6) en el barómetro del CIS andaluz. A Susana Díaz le dan un 4,7 y a Teresa Rodríguez un 4,4. Sus declaraciones también sugieren movimientos en su grupo al afirmar que vuelve para acallar especulaciones sobre su retirada de la política. Serrano quiere volver a ejercer de líder del grupo de Vox, papel asumido por Alejandro Hernández en los últimos meses con la bendición de la cúpula de Abascal.

Entre las idas no hay que olvidar las de Ciudadanos. Este martes Moreno y Marín exhibirán estabilidad y éxito en el balance de los seis meses, en los que diez cargos del partido naranja han abandonado la Junta, cinco de ellos de la Consejería de Igualdad. En cierto que no se puede hablar de crisis de Gobierno por cargos del segundo y tercer nivel, pero si el goteo de idas persiste en septiembre, sí habrá que hacerlo. En Cs achacan las fugas a la poca experiencia política de sus cargos para aguantar unos la presión y otros un poco de mano izquierda.