Díaz no desvela la fecha, pero empieza la campaña

Tanto PSOE como Ciudadanos insisten en no haber acordado la escenificación de la ruptura cual Pimpinela

Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía./EFE
Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía. / EFE
Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

La página del PSOE de Andalucía en Twitter exhibe un 'tuit fijado' desde el viernes día 7 de septiembre: «5 años de @susanadiaz como presidenta de @AndaluciaJunta». «5 años de avances y desarrollo enAndalucía». «5 años de recuperación y ampliación de derechos». «5 años de trabajo por la igualdad y lucha por el Estado del Bienestar». El tuit se cierra con los 'hashtags' 'SusanaDiaz5años' y 'SusanaCumple' y se completa con la foto de un cartel de la presidenta de la Junta en el que subraya cifras de logros en empleo, universidad, sanidad, educación y economía. Lo mismo fue colgado en las webs de los socialistas andaluces en Facebook e Instagram. El mismo día el comité ejecutivo nacional de Ciudadanos daba por rota la alianza de tres años y medio con el PSOE en el Parlamento. Todos analizaron este gesto de Cs como el anuncio de un adelanto electoral en Andalucía a este otoño, que los socialistas no niegan, pero tampoco confirman. La evidencia de que así es la delata las citadas páginas en las redes sociales. Es cierto que la fecha del día 7 de septiembre, como la de la canción de Mecano, es la del aniversario de la primera toma de posesión de Susana Díaz como presidenta de la Junta en 2013. En la situación de tensión preelectoral en la que se está, resulta increíble que el PSOE lance esta propaganda para emponderar a Susana Díaz solo por el aniversario, aunque no es la primera vez que diseña campañas de culto a la presidenta sin elecciones a la vista.

Resulta obvio que aún sin desvelar la fecha de las elecciones y confirmar si estas son o no en noviembre o diciembre, Susana Díaz ya ha empezado la campaña electoral con una reivindicación de sus cinco años al frente de la Junta de Andalucía. También suma que toda su agenda de los primeros días del nuevo curso político ha sido para de alguna forma 'vender' su gestión en las áreas recogidas en el cartel.

Tanto PSOE como Ciudadanos insisten en no haber acordado la escenificación de la ruptura cual Pimpinela, el dúo argentino de hermanos que fingían ser amantes en constante pelea amorosa. Todos los demás líderes de la oposición están convencidos del 'show', pero a ninguno le puede pillar de sorpresa que haya elecciones andaluzas este otoño.

Todos conocen que el PSOE lleva sopesando esta posibilidad desde antes de las vacaciones de verano. El 'teatrillo' de ruptura con Cs, de hecho, comenzó en julio, cuando el partido naranja precipitó la elección de Juan Marín como candidato a la Presidencia de la Junta y Albert Rivera señaló la estrategia de marcar distancias lo más posible con el PSOE. Quiere convertirse en el líder de la oposición a este partido en el Gobierno, adelantar al PP, en definitiva.

Las elecciones en otoño interesan a los dos antiguos aliados. Ha habido muchas variables a lo largo de meses, pero en la actualidad las que parecen más certeras son las encuestas favorables. A Cs le viene bien un momento de debilidad del PP tras la pérdida de La Moncloa y el cambio de líder. Las primarias del PP además han debilitado aún más a Juanma Moreno, el candidato popular, tras haber apostado tan claramente por la candidata perdedora en el congreso de julio, Soraya Sáenz de Santamaría. También le viene bien a Susana Díaz la flaqueza del principal rival del PSOE, aunque hay quien se cuestiona si acierta con engordar el 'suflé' del partido naranja.

Lo que mejor le viene a Díaz es aprovechar el estado de gracia del Gobierno de Pedro Sánchez. Puede no durar mucho. La última metedura de pata esta misma semana ha puesto al borde de un ataque de nervios al equipo de la presidenta: El anuncio de romper un contrato de venta de bombas de precisión a Arabia Saudita que ha hecho peligrar más de dos mil millones de euros de inyección a la naviera pública Navantia para la construcción de corbetas para el país del petróleo. Una operación que deja seis mil empleos en el aire.

«Cuanto antes», se oye decir a algunos socialistas cuando se pregunta por la fecha más adecuada para las andaluzas. El juicio de los ERE preocupa al partido en el Gobierno, pero el magistrado del tribunal que juzga a los expresidentes Chaves y Griñán ha reiterado que se tomará como mínimo seis meses para escribir la sentencia de los 22 procesados, lo que deja a marzo fuera del subrayado en rojo en cuanto a este asunto. Ahora bien, noviembre sí puede ser una fecha contraproducente por este caso, ya que al finalizar el juicio se leerán las peticiones de las partes. No es lo mismo que la sentencia -una bomba de precisión si es condenatoria como lo fue la del 'caso Gúrtel' para el PP-, pero crearía mal ambiente en una campaña electoral. Nadie de la oposición lo va a pasar por alto.

La decisión de Susana Díaz no es fácil, pero debe estar ya tomada cuando se ha lanzado la campaña de sus cinco años. Díaz puede que tarde unos días en desvelar sus intenciones. Hay un Pleno esta semana y el PSOE planea otro para final de mes en el que aprobar todas las iniciativas legislativas que se pueda, entre ellas la reforma de la Ley de Igualdad, a la que se alude de alguna forma en su cartel del 7 de septiembre.

Lo que nos espera a los andaluces son días muy intensos de precampaña electoral, aunque no esté confirmada la fecha de la cita con las urnas. Susana Díaz suele aguantar bien las presiones. No despejará la fecha hasta que lo crea conveniente. Recuerden que estuvo tres meses sin confirmar que se presentaría a las primarias para liderar el PSOE. Le gusta controlar los tiempos. Esta vez el plazo de espera es más corto para alivio de algunos.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos