Adelante y PSOE negocian una candidatura por si Vox no respalda la investidura de Moreno

Diputados de Adelante Andalucía, con Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo en el centro. /EFE
Diputados de Adelante Andalucía, con Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo en el centro. / EFE

Podemos-IU quieren apoyar una persona de consenso de las filas socialistas, pero estos no renunciarán a presentar a Susana Díaz

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

Las inasumibles propuestas de Vox para el PP hicieron mover ficha a Adelante Andalucía ante la posibilidad de que el partido de extrema derecha comunicase que no iba a apoyar la candidatura de Juanma Moreno a la investidura como presidente de la Junta. Por primera vez Adelante dijo estar abierta a la negociación con el PSOE para explorar un candidato o candidata «alternativo» que no sea «la del tripartito reaccionario» en el supuesto de que PP, Cs y Vox no se pongan de acuerdo para la investidura.

Adelante exige que ese candidato o candidata sea de consenso, lo que dejaría fuera a Susana Díaz. El PSOE considera innegociable la candidatura de Díaz a la Presidencia de la Junta, apoyándose en que es la que ha ganado las elecciones del pasado día 2, aunque la mayoría absoluta de los tres partidos de la derecha, y la voluntad de Cs de sumarse esta vez al PP, le dejaban sin posibilidad de continuar en el cargo. Pese a ello, el PSOE ya ha registrado su candidatura y se mantiene inflexible en negociar otro nombre.

El documento hecho público ayer tarde por Adelante no menciona ni al PSOE y tampoco a Susana Díaz, de quien el coordinador de IU en Andalucía, Antonio Maíllo, dijo en una entrevista en Radio Nacional que no suscita el consenso de nadie. La insistencia en negociar una candidatura de «consenso» lleva implícita la censura a priori a la actual presidenta en funciones de la Junta.

Adelante advierte de no querer entrar a formar parte de un gobierno con los socialistas, pero sí a apoyar la investidura de un presidente de esta formación. Para ello exige además una agenda de medidas «de urgencia» para el primer año de gobierno, entre ellas el blindaje de la sanidad y educación públicas con una dotación presupuestaria del 7% y 5% del PIB, respectivamente; y de los fondos para las políticas contra la violencia de género en un 5% del presupuesto.

La pregunta ahora es si hay posibilidad de que prospere un candidato del bloque de la izquierda. La respuesta es que es muy difícil, ya que lo normal es que aún sin ponerse de acuerdo PP, Cs o Vox, que suman mayoría absoluta, votarían en contra de la aspirante socialista, que solo contaría con los votos suyos y de Adelante, 50 frente a los 59 de la derecha.

Relevancia

La candidatura de izquierdas sí tendría relevancia, en cualquier caso, porque la presidenta del Parlamento se vería obligada a proponerla si suma más escaños que los 47 de PP y Ciudadanos. En este sentido cobra especial importancia los plazos existentes. La presidenta de la Cámara, Marta Bosquet, tiene hasta el día 16 de plazo para presentar un candidato a la Presidencia. Lo previsto, no obstante, es que la ronda de consultas a los portavoces de los partidos sea mañana jueves día 10 y que el viernes, día 11, proclame candidato o candidata según los apoyos.

Y es en el protocolo de las consultas donde cobra significado el paso dado por Adelante de negociar con el PSOE una candidatura del bloque de la izquierda. Bosquet recibirá al representante de Vox, Francisco Serrano, el último de la ronda. Con anterioridad, deben pasar los de Adelante Andalucía por su despacho y comunicar a qué candidato o candidata apoyarán sus 17 diputados. Si no dicen abiertamente un nombre, la presidenta de la Cámara puede interpretar que la candidatura socialista solo cuenta con los 33 diputados de este partido. De esta forma, aunque Vox tampoco respalde a Moreno Bonilla a la Presidencia de la Junta en su turno, Adelante ya habría propiciado que el dirigente del PP fuera el primero en ir al Pleno de investidura, al contar con 47 votos frente a los 33 de la socialista.

Con su estrategia de negociar una alternativa de izquierdas a Moreno, la alianza de Podemos e IU intenta esquivar que le toque propiciar la candidatura del candidato popular si Vox mantiene el órdago de ayer, cosa casi improbable.