Cornejo dice que no se ve como secretario general del PSOE-A si Susana Díaz da el paso a Madrid

Susana Díaz, ayer en la inauguración del Centro de Creación Contemporánea de Andalucía./
Susana Díaz, ayer en la inauguración del Centro de Creación Contemporánea de Andalucía.

Los socialistas andaluces tendrán que elegir a un nuevo líder si la presidenta de la Junta asume el mando del partido a nivel nacional

LOLA TORTOSA

Los socialistas andaluces tendrán que elegir a un nuevo secretario general si Susana Díaz da el paso para dirigir el PSOE a nivel nacional. El congreso regional suele ser poco tiempo después que el nacional, pero en la sede andaluza de los socialistas en Sevilla nadie quiere hablar ahora de abrir el melón de la sucesión en el mando de la mayor federación del PSOE. La respuesta a cualquier pregunta al respecto es que si todavía el comité federal no ha establecido el calendario de los procesos congresuales y tampoco Susana Díaz ha confirmado su candidatura a dirigir el PSOE, no cabe abordar la cuestión sucesoria en el territorio andaluz. Esta, sin embargo, está incluida en el plan de ruta de Díaz hacia la política nacional. Muchas miradas se dirigen al secretario de Organización de la federación andaluza, Juan Cornejo, mano derecha de Susana Díaz en el partido, como posible sucesor al frente del partido.

En un encuentro ayer con periodistas, Cornejo fue interpelado de forma directa si tenía pensado presentar su candidatura para las primarias de la secretaría general del PSOE andaluz. «Nooo...», respondió sorprendido. «Ni está planteada esa situación, ni yo lo pretendo; hay muchos compañeros mejor capacitados, pero además, no toca, tenemos una magnífica secretaria general», manifestó para zanjar la cuestión.

Susana Díaz ya ha dado a entender que es compatible la secretaría general del PSOE con la Presidencia de la Junta. La situación es distinta en el caso del partido, aunque haya antecedentes de duplicidad de cargos orgánicos en el federal y regional. El más reciente era el de César Luena, que era secretario de Organización del PSOE en la ejecutiva de Pedro Sánchez y secretario general de este partido en La Rioja. Cornejo lo recordó ayer al reflexionar sobre la duplicidad de cargos. También la presidenta del PSOE andaluz, Micaela Navarro, lo ha sido a su vez del PSOE nacional, aunque este puesto tiene más carga simbólica que ejecutiva. Hay que recordar además que el presidente de la Gestora, Javier Fernández, es secretario general del PSOE de Asturias.

En el PSOE andaluz dan por hecho que no se producirá duplicidad. Si Susana Díaz es aupada por la militancia a la secretaría general del PSOE, dejará la dirección regional del partido. No lo hará antes, es decir, en el momento de presentar su candidatura. El cuándo, cómo y a quién señalará como sucesor es un secreto bien guardado.

En la actualidad Susana Díaz tiene repartido el control del partido y de la Junta en dos hombres de su confianza, Juan Cornejo y Manuel Jiménez Barrios. Los dos, que rondan los 60 años, tienen singladura política parecida. Han sido alcaldes en municipios pequeños de la provincia de Cádiz (Cornejo de Medina Sidonia y Jiménez Barrios, de Chiclana) y han desempeñados cargos medios en la Junta antes de pasar a la primera línea.

Jiménez Barrios, como vicepresidente de la Junta, ya sustituyó a Susana Díaz cuando su permiso maternal en agosto y septiembre de 2015. En la actualidad ejerce de consejero de consejeros y es también el interlocutor del Gobierno de Díaz con Ciudadanos, partido con el que el PSOE mantiene un pacto de investidura. Lleva el peso del día a día de la Junta.

Bicefalia

Si Díaz asume la secretaría general del PSOE y mantiene a la par la Presidencia de la Junta durante un tiempo, Jiménez Barrios ya estaría entrenado para seguir llevando el peso gordo de la gestión cotidiana como su brazo armado en la Junta. Díaz no prescindiría tampoco de Cornejo, con quien ha establecido una relación muy estrecha.

La andaluza le ofreció estar en la Gestora y es probable que también sopese tirar de él si va a Madrid. Cornejo, sin embargo, no se ve fuera de Andalucía. Por eso cobra sentido que sea uno de los nombres a tener en cuenta para asumir la secretaría general del PSOE en el tiempo en el que Díaz siga siendo presidenta de la Junta de Andalucía.

Otra cosa será cuando en Andalucía se aborde el verdadero relevo de Susana Díaz cara a las elecciones autonómicas, que en teoría no tocan hasta 2019. Las bicefalias nunca han funcionado en el PSOE andaluz. No funcionó entre Carlos Sanjuán y Manuel Chaves en los noventa y tampoco entre este y José Antonio Griñán en 2009. En ambos casos el partido acabó rompiéndose y sus protagonistas enemistados. Son antecedentes que Díaz, conocedora del PSOE andaluz, tendrá en cuenta a la hora de preparar su relevo en Andalucía llegado el caso.

Hay más nombres en el entorno de Díaz: el actual portavoz de la Gestora, Mario Jiménez, la secretaria provincial de Sevilla, Verónica Pérez, el secretario provincial de Jaén, Francisco Reyes, el consejero de Turismo, Javier Fernández, o la consejera de Hacienda, María Jesús Montero.

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