Los socialistas intensifican los contactos para que Susana Díaz sea elegida la próxima semana

Los diputados de Podemos Moreno Yagüe y Teresa Rodríguez. /
Los diputados de Podemos Moreno Yagüe y Teresa Rodríguez.

Preparan un documento con iniciativas para contentar a todos los grupos, incluido el PP, del que no desisten de lograr su abstención

MARÍA DOLORES TORTOSASEVILLA

Las dos preguntas que siguen sin respuesta sobre la investidura de Susana Díaz como presidenta de la Junta es si esta se producirá antes o después de las elecciones municipales del 24 de mayo y qué partidos la facilitará con la abstención. Según ha constatado este periódico ningún grupo del nuevo arco parlamentario que forma la oposición (PP, Podemos, Ciudadanos e Izquierda Unida) está por la labor de que se convoquen otras elecciones andaluzas, lo que pasará si transcurridos dos meses no hay acuerdo, tal como establece el reglamento. Uno o dos de ellos al menos deberá dar el paso de la responsabilidad institucional y dejar formar Gobierno a la socialista, la única candidata a presidir la Junta. Pero ninguno se moja por ahora, a falta de cinco días para el debate de investidura.

El PSOE está intentando por todos los medios que Susana Díaz resulte elegida la próxima semana, sino en la primera votación de la mayoría absoluta del martes día 5 (para lo que necesita ocho síes), sí en la segunda votación, del jueves día 7, que solo requiere mayoría simple, es decir, que no haya más de 47 noes. Para ello necesitará de al menos 16 abstenciones. Los socialistas trabajan para que la participación sea de todos los partidos, incluido el PP, en un acuerdo global de investidura.

Admiten que han intensificado los contactos con todos, sobre todo los de carácter secreto, algo que consideran normal en semejantes circunstancias. La percepción generalizada es que ninguno va a descubrir sus cartas al PSOE hasta que Susana Díaz pronuncie su discurso de investidura el lunes por la mañana. Un texto que el equipo de la presidenta prepara con sumo cuidado y que recogerá muchas de las iniciativas de todos los partidos, siempre bajo el prisma del programa socialista.

Este guiño a las iniciativas de los partidos es el arma amable con el que trabaja el PSOE para convencerles de la investidura antes del 24 de mayo. Parte de esas propuestas las va a adelantar a los grupos en las conversaciones, según informó este miércoles Mario Jiménez. Sobre todo dará «respuesta puntual» a las condiciones que esgrimen Podemos y Ciudadanos. Este último espera por escrito concreciones a su petición de reducción de cargos y asesores para contratar profesores y médicos y el listado de bancos que desahucian con los que rescindirá trato. Ciudadanos exige la rúbrica de un decálogo anti corrupción y la renuncia por escrito de Chaves y Griñán, recordó su portavoz, Irene Rivera.

El PSOE afirma que no hay inconveniente en complacer a los dos partidos, como tampoco al PP o IU. Parte de que las propuestas que han hecho tienen una «base importante de entendimiento; elementos en común y preocupaciones compartidas», según Mario Jiménez. Versarán, explica Jiménez sin concretar nada, sobre la recuperación económica, el empleo y la fiscalidad; regeneración democrática y lucha contra la corrupción; blindaje del estado del bienestar y lucha contra pobreza social y contra los desahucios, o en materia de financiación autonómica. Y apostilla que algunas de ellas «irán más lejos» que las de los otros partidos. Aseguró, respecto a Podemos y Ciudadanos, que cuando tengan la documentación «verán que sus propuestas y las nuestras coinciden y que no hay ninguna excusa» al respaldo.

Bloqueo en la Mesa

El PSOE guarda un arma menos convencional si, pese a todo, los partidos persisten en alargar la investidura a después de las municipales. El presidente del Parlamento, el socialista Juan Pablo Durán, convocará cada 48 horas el pleno para votar la investidura. El PSOE cree que será difícil que los partidos expliquen en plena campaña por qué bloquean la formación de gobierno. Se trata de un arma de doble filo: los demás partidos acusarán a Susana Díaz de incapacidad para lo mismo.

PP y Podemos coincidieron este miércoles en denunciar que el PSOE además presiona con otros medios: bloquea en la Mesa del Parlamento la constitución de las comisiones legislativas y de las asignaciones a los grupos para contratar asesores. «Tememos que se use al Parlamento como rehén de la negociaciones», dijo Teresa Rodríguez, portavoz de Podemos. Su homólogo del PP, Carlos Rojas, también acusó al PSOE de «secuestrar» el Parlamento.